Coloquio de IDEA 2019: un debate que se propuso encender las luces altas para mirar el largo plazo

Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi
Con el propósito de sobrevolar la coyuntura y la incertidumbre preelectoral y con la mira en los desafíos pendientes de la Argentina, cerca de 1000 directivos de empresas se reunieron en Mar del Plata y vivieron 72 horas de hiperacción; las claves de lo que dejó el encuentro
José Del Rio
Ignacio Federico
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20 de octubre de 2019  

MAR DEL PLATA.- Proyectar el largo plazo es siempre un desafío en la Argentina, sobre todo si se está transitando un año electoral. Y ese fue justamente el objetivo del 55° Coloquio de IDEA, el encuentro empresarial más importante del país, que reunió a cerca de 1000 líderes en la ciudad de Mar del Plata.

"Luces altas" es la metáfora que eligieron los ejecutivos que se encargaron de elaborar las propuestas que miran más allá de la coyuntura y que trataron, durante las jornadas del coloquio, de sobrevolar los días preelectorales. Generar consensos básicos, bajar la presión tributaria (si bien ya cayó tres puntos del producto bruto interno, según describió el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza), luchar contra la evasión, reducir la pobreza, combatir el hambre, avanzar con la economía de base sustentable, poner el foco en la educación y pensar en políticas públicas de largo plazo fueron las principales temáticas claves que se abordaron.

"Es triste esta crisis crónica de volver a empezar siempre. Tenemos la urgencia de hacer las cosas de manera diferente. Somos nosotros los que tenemos que decir basta", sostuvo Federico Procaccini, presidente de esta edición del encuentro empresario, quien citó un estudio elaborado por el Cedlas y el Cippec, referido a las condiciones que deben darse para lograr una reducción de la pobreza. "Si creciéramos 4% anual durante 10 años, la pobreza caería a la mitad. Y si eso sucediera durante 20 años, el índice volvería a un dígito. Es algo que no pasó jamás", dijo Procaccini.

Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi

Las charlas formales e informales giraron en torno a cómo salir de las palabras y llegar de una vez por todas a los hechos. ¿Por qué un país que tiene todo para crecer tropieza siempre con la misma piedra? ¿Qué es lo que lleva a que las agendas de los coloquios de hace 20 años aún hoy tengan la misma actualidad?, fueron solo algunas de las preguntas que, con tono casi melancólico, se repitieron una y otra vez. Es que el año electoral y la sensación térmica post-PASO le dio un marco distinto a la edición 55 de esta tradicional actividad de IDEA. Y no solo por las ausencias de los referentes del Frente de Todos y de su candidato a presidente, sino también por el escepticismo respecto de lo que puede venir en términos macroeconómicos después de las elecciones. Pero eso solo formó parte de las "luces bajas" que se reflejaban en los pasillos.

Cuestión de fondo

Agustín Salvia, sociólogo y director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), le puso números al objetivo de combatir el hambre. Dijo que otorgar nuevos programas sociales para sacar a la población de la indigencia costaría 0,3% del PBI, o un total de US$1300 millones anuales. "Necesitamos políticas activas y un nuevo pacto político, económico y social", disparó el académico.

Sin embargo, hubo coincidencias en que esa mesa de diálogo social por la que se abogó en varios paneles no debería limitarse a lograr un acuerdo de precios y salarios. "Hay que generar mejores y más empleos de calidad, sin lesionar los derechos fundamentales de las personas, pero dando competitividad a los productos y servicios para que podamos agrandar la torta", consideró Javier Goñi, gerente general de la firma Ledesma.

Y para lograr esa meta, el ejecutivo planteó varios puntos a trabajar: "Repensar las formas de contratación (hay muchas barreras), modernizar los convenios, [trabajar en] educación y formación y revisar los costos laborales no salariales (litigiosidad, ausentismo). En la Argentina, de cada 100 pesos que se destinan al salario, al trabajador le llegan 60 pesos y, así, 40 pesos quedan en el camino".

Lo escuchó atentamente Gerardo Martínez, secretario general de la Uocra, el sindicato de los trabajadores de la construcción, quien aportó: "Queremos un diálogo social institucionalizado, no que se dé ante una oportunidad. Hay que transformar el diálogo en una política de Estado".

Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi

Daniel Herrero, presidente de la automotriz Toyota, avanzó en el mismo sentido. "Tenemos que pensar qué hay que cambiar y reformar. La reforma laboral ha sido estigmatizada, pero a la luz de lo que viene, nosotros tenemos que cambiar", dijo. Y amplió: "No sé si hay un traje que nos sirva todos, hay que buscar los trajes a medida para cada empresa. Soy un defensor de los convenios colectivos".

La tan mentada reforma laboral también formó parte de la agenda de estos días, sobre todo con foco en generar empleo inclusivo. "Hay que adecuar la legislación laboral en la Argentina. Hablar de reforma laboral no termina bien. Pero acá no se trata de restringir derechos laborales, sino de que todos tomemos en cuenta que lo necesario es generar empleo; debemos tratar de sacar la mejor ley posible, que seguramente no será la que ustedes quieren", dijo la diputada nacional Graciela Ocaña.

La dirigente política participó de un panel en el cual estuvo Sergio Kaufman, presidente de Accenture, quien interpeló a los presentes: "¿Qué podemos hacer los privilegiados que estamos acá, en este salón?". Y respondió: "Nuestro compromiso tiene que ir más allá de pagar impuestos. Generar empleo sin prejuicios, emplear gente que no haya estudiado en los lugares que habitualmente tomamos, gente que viva lejos; tomar mujeres embarazadas, mayores de 45 años".

"Los costos laborales tienen que ser más competitivos. Pero no es un tema de salarios, sino de productividad. Los convenios tienen que contemplar los avances tecnológicos", explicó Federico Eisner, director de Bain & Company en la Argentina. Eisner agregó que, para él, el lema "a los hechos" (el que se adoptó para esta edición del coloquio) implica ocuparse de la empresa hacia adentro. Implica, consideró, "mejorar la experiencia del cliente, generar un buen ambiente en la organización con mejor talento y con empleados que te recomienden, y avanzar en la transformación digital".

En la misma línea opinó Federico Rava, presidente de Telefónica Movistar: "Hay que construir una visión de largo plazo, aun cuando la Argentina sea como un barco que navega en aguas no tan calmas".

Otro tema de largo plazo que se impuso por el excelente debate liderado por la periodista Luciana Vázquez fue el referido a la educación y a cómo esta temática debe ser parte de la agenda de los empresarios. Ignacio Ibarzábal, director ejecutivo del Observatorio Argentino por la Educación, describió que nunca se llegaron a destinar recursos equivalentes al 6% del PBI a la educación -tal como dispone la ley-, pero agregó que en 2015 y 2016 se estuvo cerca.

Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi

Además, recordó que el 70% del presupuesto educativo es responsabilidad de las provincias. Y señaló que se invierten mensualmente $7000 por estudiante en escuelas de gestión estatal, pero "en forma desigual". "No logramos ponernos de acuerdo en planes que atraviesen las gestiones", añadió Silvia Bulla, presidente de DuPont Argentina. La capacitación docente es, para los especialistas, el elemento fundamental para mejorar el rendimiento educativo en un contexto de inclusión. Según el Banco Mundial, en los próximos diez años el 64% de los empleos en la Argentina van a ser modificados en aras de la automatización. Y hay que prepararse para ello.

La frase de Gastón Remy, presidente de IDEA y CEO de Vista Oil & Gas, fue lapidaria: "Se están acortando los tiempos, hay una urgencia para crear las condiciones de un verdadero desarrollo sostenible". Y agregó: "Gane quien gane, el próximo presidente deberá cimentar acuerdos que trasciendan los gobiernos de turno y, además, definir cuatro o cinco ejes de país que no se discutan en cada elección".

En la misma línea sumó su aporte Francisco Ortega, managing partner de McKinsey y director de IDEA, quien puso especial hincapié en la necesidad de revisar la presión tributaria y construir un país en el que se piense más en cómo construir futuro que en repartir presente. "La presión tributaria es de 30 puntos del PBI, 10 puntos por encima del promedio de América Latina. Y hay más de 160 impuestos", dijo Ortega. "Para crecer hay que invertir, y para hacerlo tiene que haber un contexto que promueva y facilite la inversión", resumió.

"La presión [tributaria] es enorme", coincidió Eisner, quien agregó: "Hay que bajar la informalidad". En la misma línea opinó Federico Braun, presidente de La Anónima: "Me enferma escuchar proyectos y reformas y ver que no se hace nada con la evasión". Se refería sobre todo al sector retail. Y sostuvo que debe ampliarse la base de tributación. "Siempre van a cazar al mismo zoológico, pero ya se fueron muchos animales, quedamos los hipopótamos y elefantes", afirmó.

Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi

"Las reformas hay que pensarlas para crecer de determinada manera. El marco tributario tiene que estar pensado para agregar valor. Si no, va a ser una economía primarizada", Carolina Castro, prosecretaria segunda de la mesa directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA).

El sector de la economía del conocimiento fue tal vez el rubro que se convirtió en leading case de las 72 horas de hiperacción que significó el coloquio de IDEA. Por un lado, porque durante la semana se terminó de reglamentar la ley. Y por otro lado, porque fue expuesto como modelo de un sector que llegó a un consenso y gestó una norma que fue votada en el Congreso por unanimidad.

"Esta ley no da subsidios, sino que baja el impuesto a las ganancias: si la empresa no es competitiva, no se puede beneficiar. Y baja los costos de generar empleo. Porque hay que generar empleo. Los seis millones de trabajadores del sector privado no alcanzan para sostener a la gente que está en la pobreza, que son 15 millones", dijo Marcos Galperin, presidente y CEO de Mercado Libre.

Por su parte, Luis Galeazzi, director ejecutivo de Argencon (la cámara que nuclea a las empresas de servicios basados en el conocimiento), enumeró los beneficios de la nueva normativa: menor carga por costos laborales, porque se reducen las contribuciones patronales; menor tasa de impuesto a las ganancias (baja del 25% al 15%); estabilidad fiscal (por 10 años la carga no se incremente) y beneficio para apertura de nuevos mercados.

La economía de género también dijo presente. Y fue Rosario Altgelt, gerente general de Latam y vicepresidenta 1° de IDEA, quien resumió las expectativas de la mayoría de las presentes: "Ojalá algún día hablar de mujeres en puestos de liderazgo no sea un tema de agenda, por los logros que se hayan obtenido".

A esa altura, el coloquio había pasado por todos sus ejes. Y fue en el panel de economía en el que surgió una de las frases que sirven para resumir el tango local. "Cuando las oportunidades están, los argentinos nos esmeramos en dilapidarlas", disparó la economista Marina Dal Poggetto. Así, el coloquio se despidió hasta la edición 2020. Y un empresario concluyó: "Es el momento de volver a los hechos y es clave que, al cruzar Dolores, no nos olvidemos de las luces altas".

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