Combustibles: sin acuerdo para prorrogar la estabilidad de precios

Desde el Gobierno intentan llegar a un entendimiento para que no haya aumentos; hoy se reunieron funcionarios con representantes de las petroleras
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26 de febrero de 2004  • 20:02

El Gobierno y las petroleras pasaron hoy a un cuarto intermedio en la discusión sobre el precio de los combustibles, luego de no haber podido acordar la prórroga para marzo y abril del convenio que mantiene estable su valor.

A la reunión de hoy, que concluyó sin definición alguna en el despacho de subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, asistieron las cuatro refinadoras -Repsol, Shell, Petrobras y Esso- y varios funcionarios de la Secretaría de Energía.

Un asistente a la reunión del sector privado señaló a la agencia Telam que "no hay diferencias irreconciliables, pero sí distintas ponencias que deben ser adecuadamente analizadas y consensuadas".

De esta forma, el Gobierno vio frustrado en su intento de prorrogar el acuerdo sobre estabilidad de precios de los combustibles que vence a fin de mes.

La discusión se centra en el precio testigo a fijar para el barril de crudo que se procesa para el mercado interno, sobre el que rige un esquema de compensaciones entre las petroleras, por el cual las productoras les venden a las que sólo están en el negocio de la refinación.

El convenio entre empresas privadas rige desde enero de 2003, y a través suyo las productoras venden a las refinadoras el barril de crudo a 28,50 dólares, aunque el precio internacional sea más alto, con el compromiso de amortizar la diferencia cuando ese valor baje.

Esto permitió que los precios de venta al público de los combustibles no se hayan corregido en los últimos 14 meses, pero llevó a que las refinadoras acumulen a la fecha una deuda de más de 130 millones de dólares con las productoras, que cancelarán con la diferencia que surja cuando el crudo se ubique por debajo de los 28,50 dólares.

La demora para firmar una nueva prórroga está vinculada al alto precio que mantiene el crudo desde hace más dos meses, llegando incluso ayer el barril de WTI -referencia para el mercado argentino- a 37,48 dólares, un valor que apenas se superó el año pasado en las semanas previas al inicio de la invasión a Irak.

Las petroleras no integradas -Esso, Shell y Petrobras- consideran que esa variación de precio debería trasladarse a los precios en boca de expendio, o ser compensada con alguna reducción de la carga tributaria que hoy grava a las naftas y al gasoil.

"Ahora la pelota está del lado de los productores y el Gobierno, porque no sólo las productoras están ganando dinero, sino también el Gobierno por vía de las retenciones, así que cualquiera podría ceder algo para atender la coyuntura", dijo un representante de una de las refinadoras.

El Gobierno insistió en la reunión de hoy con que no quiere que se aumente el precio al público, ya que esto se sumaría al que rige para la electricidad y el que entrará en vigencia a partir del 15 de marzo para el gas natural.

El argumento oficial para mantener el convenio y los precios por un nuevo período es que cuando se fijó el precio de referencia en 28,50 dólares el barril, el dólar estaba en 3,34 pesos y hoy no sobrepasa los 2,89 pesos.

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