Comenzó el trabajo bilateral por una moneda del Mercosur

Pero el presidente del Banco Central brasileño ignoró el tema El peso y el real han conseguido una relativa paridad El gobierno de Brasil financiará estudios para encontrar el modo de iniciar la coordinación cambiaria La moneda común, a largo plazo
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6 de mayo de 2003  

SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- La decisión de iniciar la discusión concreta de una "coordinación cambiaria" entre el peso y el real quedó oficializada ayer en Brasilia, tras el encuentro del vicecanciller argentino, Martín Redrado, y el ministro de Hacienda brasileño, Antonio Palocci. Como adelantó anteayer LA NACION, la idea de realizar una coordinación cambiaria surgió tres semanas atrás, cuando la apreciación del real dejó a ambas monedas en una virtual paridad de hecho.

"Palocci nos pidió que pongamos en papel nuestra propuesta -relató ayer Redrado-. Ellos van a trabajar en su idea de cómo debería iniciarse una integración monetaria y luego vamos a sentarnos a discutir las dos propuestas."

El sector más político del gobierno brasileño está tan interesado en la idea que el asesor para Asuntos Internacionales del gobierno de Lula, Marco Aurelio García, decidió que será Brasil el que financiará las investigaciones y los estudios para encontrar la mejor forma de iniciar la coordinación cambiaria. El tema protagonizará la próxima cumbre del Mercosur, a mediados de año. Es más que obvio que la concreción de una moneda común es un proyecto de mediano o largo plazo, pero que, como lo fue con el euro, ese proceso se inicia con un proyecto de coordinación cambiaria y macroeconómica.

Funcionarios sorprendidos

El jefe de Gabinete argentino, Alfredo Atanasof, confirmó que "el rango en el que se viene moviendo el tipo de cambio en los últimos meses ha permitido avanzar más rápido en la negociación con Brasil para concretar el proyecto de la moneda común". El anuncio del comienzo de conversaciones para la coordinación del cambio tomó desprevenidos a funcionarios brasileños. Henrique Meirelles, presidente del Banco Central, se mostró sorprendido al escuchar hablar de bandas de flotación. Primero porque los temas del Mercosur son, históricamente, laterales en la discusión diaria de los funcionarios de ambos gobiernos. Segundo, porque existe justamente en Brasil en este momento una polémica sobre el valor ideal del real: Meirelles, de la corriente "no intervencionista", al conocer el espíritu de la "integración cambiaria" que estaba en discusión, rechazó lo que creyó será una forma de fijar artificialmente el valor del real.

"No hay ninguna controversia. La integración monetaria comenzó realmente a ser discutida", ratificó Redrado, y afirmó: "En el gobierno brasileño hay mucho entusiasmo con la idea". En Paraguay y Uruguay, los demás socios del Mercosur, la idea fue vista con buenos ojos. "Este sistema les dará inicio a las políticas macroeconómicas que necesita el Mercosur y que Paraguay reclama desde hace tiempo", expresó ayer el viceministro paraguayo de Asuntos Económicos Internacionales, Rigoberto Gauto.

En Uruguay, el diario El País estimó que el propio Lula conversará con el presidente Jorge Batlle la idea de integración monetaria, tras lo cual "es probable que el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, se traslade a la capital brasileña para reunirse con el ministro de Hacienda de ese país, Antonio Palocci".

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