Herme, el estibador que tocó los intereses de Omar Suárez

Puerto franco
Emiliano Galli
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15 de abril de 2014  

El 31 de marzo de 2010, una foto inmortalizó un auténtico momento K. En la CGT, se reunieron el Hugo Moyano que más quiso el gobierno, con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, y el muy poderoso por esa época secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

La sala se completaba con otros secretarios gremiales y la totalidad de los gerentes de las compañías cerealeras y aceiteras más importantes: AGD, Bunge, Nidera, Cargill, Noble y Louis Dreyfus, entre otras multinacionales dueñas de 22 terminales portuarias entre San Lorenzo, San Martín y Timbúes.

Un último personaje ultimaba el mitín bizarro: Herme Juárez, secretario general de los estibadores (SUPA) de San Lorenzo y presidente de la Cooperativa de Trabajos Portuarios Ltda. de Puerto General San Martín.

Promediaban los 10 días de parálisis total en los puertos y en las exportaciones de granos y aceites. El problema no era el SUPA de Herme. El problema era la cooperativa monopólica de Herme, que había activado un lock out y no le prestaba estiba a ninguna de las empresas, porque se negaban a reconocerle un aumento de tarifas. Herme lo disfrazó de "problema sindical". Era otro momento (pero no tanto): un líder sindical y cooperativo, víctima de los intereses de poderosas multinacionales. Un llamado prepotente de Moreno, más el apoyo gremial y oficial, y las corporaciones se arrodillaron. El empresario Herme logró que sus clientes firmaran, en la CGT, un aumento del 27% de las tarifas en dólares. En el último tiempo, Herme le triplicó el sueldo a los estibadores. En pesos. A las cerealeras les triplicó las tarifas. En dólares.

El tiempo pasó y Herme aumentó sus recursos políticos y económicos. Compró helicópteros sanitarios en Estados Unidos, para prestar el mismo servicio que Modena brinda en el puerto de Buenos Aires, y quiere "meterse en el agua" y dragar el Paraná viejo para crear siete nuevas radas. Dice que tiene un expediente avanzado en la cartera de Horacio Tettamanti.

Pero Herme perdió un negocio importante de transbordo. La empresa, cansada de los números que pretendía el cooperativo, se fue lejos de su área. Sorpresivamente, la aprobación de la nueva operación se le complicó a la empresa. Herme sonreía, hasta que la empresa acordó trabajar con el SOMU de Omar Suárez, otro que también goza de una interesante cantera recursos políticos y económicos.

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