Bajan los recargos por combustible

El descenso ya se nota en el tráfico del norte de Europa, donde se acaba de fijar la tarifa en US$ 122
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20 de mayo de 2003  

El reciente conflicto bélico en Irak provocó, a partir de marzo y en forma repentina, un aumento en los sobrecargos por combustible cobrados por las líneas marítimas, que replicaron la curva ascendente del costo del barril del petróleo.

Así, la guerra en un país lejano se hizo presente de un día para el otro en el cálculo de los costos de transporte que realizan los exportadores nacionales.

Con el fin del combate descendió el costo de este hidrocarburo y el cargo denominado Factor de Ajuste de Combustible (BAF, por sus siglas en inglés) percibido por las líneas marítimas comienza a bajar en el mismo sentido, para alivio de los exportadores.

Las compañías navieras que operan entre la costa este de América del Sur y Europa del Norte ya lo anunciaron a sus clientes: a partir del 7 del actual el costo descendió de los 156 dólares, que se estaban cobrando por cada contenedor de 20 pies, a los US$ 122, que se perciben actualmente para el tráfico de subida. En tanto, transportar ese contenedor desde los puertos europeos a los sudamericanos demanda unos 122 euros. Para las exportaciones este costo se había incrementado de 76 dólares, percibidos en marzo, a US$ 152, en el punto más álgido del conflicto bélico. Y la tonelada de combustible de los buques pasó de 120 a 200 dólares.

"Ahora está en un promedio de US$ 150 porque pasó la presión por la guerra y Venezuela empezó a vender. Por eso, el recargo por combustible se empieza a ajustar en los tráficos", dijo a LA NACION el presidente del Centro de Navegación, Patricio Campbell. La fijación del valor de los recargos de combustible en el tráfico del norte de Europa -que es el principal para el país y suma 70.000 contenedores de 20 pies de exportación al año- requiere una presentación mensual de las navieras ante la Comisión Europea.

El papel de la UE

Este documento se compone de un cálculo sobre la base del cual se determina la tarifa del BAF que pagarán los dueños de la carga, si es aprobado por este organismo de la Unión Europea (UE).

En ese cálculo se consideran la cantidad de combustible que consumen los buques afectados al circuito en un viaje circular y sus precios de venta en puertos como Santos, Rotterdam o Hamburgo.

El costo del BAF sólo se altera si la variación en este cálculo hacia arriba o hacia abajo es superior a un dos por ciento. En el tráfico al norte de Europa se habría llegado a un punto de equilibrio para los próximos meses, pero esto podría variar "si, por ejemplo, Estados Unidos aplica sanciones contra Siria", señaló, fuera de grabador, un ejecutivo de una naviera del tráfico.

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