
Cajas humidoras para fumadores de puros
Ingresaron en el mercado norteamericano
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A las personas que tienen gustos fuera de lo común se las suele considerar excéntricas. Y estos gustos no sólo sobresalen por lo diferente, sino también, a veces, por lo costoso.
La costumbre de fumar habanos ha ganado más adeptos, pero quienes tienen este hábito cuidan sus puros como si se tratara de piezas de colección exquisitas. Por eso, necesitan de elementos indispensables para garantizar la calidad de su tabaco como las cajas humidoras de habanos.
En el mundo, hay millones de personas que destinan grandes cantidades de dinero en estos conservadores. En esto pensó Silvia Amador, una de las responsables de Objetos de Buenos Aires, cuando decidió incluir las cajas humidoras dentro del catálogo de productos de arte y diseño que comercializa casi exclusivamente en el exterior.
La crisis de fines de 2001 funcionó como un disparador de una idea que existía desde hace un tiempo. "Surgió del sueño de exportar diseño y calidad argentina al mundo. Para ello, trabajamos desde 2001 en una gama de artículos premium. A partir de allí, se convocó a artistas plásticos y se desarrolló toda una línea en decoración y dentro del portfolio de productos había cajas humidoras grandes", comentó Amador.
El nacimiento de Objetos de Buenos Aires fue un proceso de varias etapas que se fue desarrollando de manera casi paralela.
Junto con la convocatoria de artistas plásticos hubo una capacitación para adentrarse en el lenguaje del comercio exterior. Y por último la visita de potenciales mercados. Los viajes incluyeron Estados Unidos, México, Panamá y el mayor interés en toda la línea de productos estuvo en las cajas humidoras de habanos.
"Nos dimos cuenta de que había un interés por las cajas pero con otras características", explicó Marcela Obal, socia de Objetos de Buenos Aires.
"Se interesaron, pero no como las habíamos concebido originalmente. A partir de allí empezamos a armar la línea de productos que tenemos hoy. Partimos de una caja humidora muy grande, que aún conservamos y seguimos trabajando, y pasamos a un conjunto de cajas más chicas, más adecuadas a lo que el mercado estaba pidiendo", añadió.
Certificación
Con la mira puesta en la obtención de un resultado exclusivo y de calidad, las socias de Objetos de Buenos Aires buscaron crear un producto que no sólo fuera atractivo por su diseño, sino que además contara con un respaldo de calidad.
Y se contactaron con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para asesorarse sobre los distintos tipos de madera. "A algunas de las fábricas que trabajan con nosotras les compramos directamente la madera. Las mismas condiciones de calidad son necesarias para los herrajes que son de bronce bañados en oro. Todos estos requisitos se reflejan en el producto final. Las cajas tienen un certificado de hermeticidad y especie botánica que entrega el INTI y que tiene validez internacional", explicó Amador.
Las responsables de Objetos de Buenos Aires comentaron que el diseño de las cajas y esta garantía les permitieron contar con una representación en Estados Unidos. "Hicimos un acuerdo con una cantidad de compra mínima de cajas humidoras. En 2005 tienen que adquirir un mínimo de 1500 cajas y más de 2000 para el año siguiente", dijo Amador. Los valores de las cajas que comercializa la empresa, según el tamaño y el trabajo que tengan, van desde los 300 hasta los 600 dólares. Algunas más exclusivas superan ese precio.
Ahora el desafío está puesto en Italia. Su representante de la línea de objetos en ese país presentó el producto a un importante distribuidor de la Península .






