Cambio de foco: por qué un crecimiento lento puede ser una buena noticia

Un académico da el ejemplo de Estados Unidos para explicar lo positivo del desaceleramiento de la economía; qué tienen que ver las mujeres y los niños
Un académico da el ejemplo de Estados Unidos para explicar lo positivo del desaceleramiento de la economía; qué tienen que ver las mujeres y los niños Fuente: LA NACION
The Economist
(0)
30 de enero de 2020  

Entre 1950 y 2000, el PBI per cápita en Estados Unidos creció a una tasa anual promedio del 2,3%. En el período entre 2000 y 2018 el ritmo cayó aproximadamente a la mitad. A menudo esta desaceleración -que también sucede en otros países ricos- es considerada una señal de que la política económica ha fracasado y que los funcionarios deben intentar estímulos o restaurar de alguna manera el dinamismo perdido del capitalismo. Pero para Dietrich Vollrath de la Universidad de Houston el bajo crecimiento es motivo de alegría. En un nuevo libro sostiene que el crecimiento de Estados Unidos se ha desacelerado porque hay mucho en la economía que anda muy bien.

Una gran parte del avance económico en Estados Unidos en el siglo XX fue motorizado por mejoras en el "capital humano", el tamaño y la capacitación de la fuerza laboral. En 1910 solamente un 10% de los estadounidenses completaron la escuela secundaria; para la década del 70, cuatro quintos se estaban graduando. Muchos más ahora avanzan hacia la universidad.

El "boom de los bebés" después de 1945 incrementó la fuerza laboral; gran cantidad de mujeres consiguió trabajo pago en la década de 1970 y 1980. Todo esto agregó casi un punto porcentual al crecimiento anual del PBI per cápita en el período entre 1950 y 2000. Pero desde entonces el capital humano se ha achicado, lo que redujo el crecimiento en 0,2 puntos porcentuales al año. Este es el principal culpable de la desaceleración.

Vollrath muestra que el capital humano comenzó a reducirse por dos razones principales. Primero, más gente se jubiló a medida que la población envejecía.

Segundo, el nivel promedio de educación dejó de aumentar rápidamente. Los jóvenes estadounidenses que entran a la fuerza laboral siguen teniendo en promedio más educación. Pero la población que envejece significa que hay menos de ellos para reemplazar a los trabajadores más viejos y menos educados.

Estas tendencias, sostiene, están ambas vinculadas a algo bueno: las mujeres eligen tener menos hijos. Eso a su vez refleja el hecho de que son más ricas y tienen más control sobre su fertilidad. Es cierto que más bebés hubiese significado más trabajadores bien educados. Pero lamentar el retraso demográfico significa que importa más el PBI que el bienestar de las mujeres.

Ni el capital físico ni el capital humano explican el resto de la desaceleración del crecimiento. Proviene de lo que los economistas llaman la "productividad total de los factores" (PTF). La PTF en desaceleración a menudo se considera señal del freno del progreso tecnológico.

Vollrath sugiere otra causa: la actividad económica ha derivado hacia los sectores de servicios, donde es más difícil lograr avances de la productividad. Aunque inhibe el crecimiento, esto es algo bueno. La gente compra más servicios al volverse más rica.

¿Y qué hay de las varias otras fuerzas negativas que a menudo se cree que están reteniendo a la economía? Vollrath no está convencido.

El creciente poder de mercado de algunas firmas puede haber reducido la inversión, pero la inversión no explica gran parte de la desaceleración del crecimiento y la concentración corporativa puede haber incluso aumentado la productividad.

Reglas de planificación restrictivas impiden a la gente mudarse de casa y conseguir empleos más productivos. Aunque eso afecta al PBI no puede explicar una desaceleración del crecimiento tan prolongada. La economía no tiene "conclusiones definitivas" sobre el efecto de la desigualdad en el crecimiento.

Vollrath respalda su caso con abundantes referencias a trabajos económicos importantes recientes. Sorprendentemente, el libro es digerible. El procesado de números del autor es formidable; buena suerte al que pretenda cuestionar su contabilidad forense. Pero no es motivo para ser complaciente.

Vollrath basa mucho de su argumento en la mejora del bienestar de las mujeres. ¿Entonces por qué encuentran las encuestas que las mujeres se volvieron más infelices en las últimas décadas del siglo XX? Los oligopolios y la "captura del regulador" (la cooptación del regulador para servir a los intereses corporativos de quien regula) quizá no afecten el PBI en general, pero de todos modos podrían empeorar el bienestar de los estadounidenses haciendo injusta la economía o, digamos, entrometiéndose en su privacidad.

Vollrath no ha establecido una causa hasta ahora desconocida de alegría; el envejecimiento y el viraje a los servicios son fuerzas familiares para los economistas desde hace tiempo. Pero su triunfo es que muestra el grado en que estos factores hacen del crecimiento económico una medida no confiable del éxito. Intentar representar el progreso con un solo número es una tontería.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.