Contra el ciberterrorismo

La firma accedió al nicho de la seguridad informática
Emiliano Galli
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27 de abril de 2004  

Estados Unidos vive en estado de alerta permanente luego de los ataques de 2001. Su presupuesto en Defensa supera los 375.000 millones de dólares, y una partida se destina a impedir otra forma de terrorismo: el informático.

Pozos de petróleo, sistemas bancarios, centrales de energía eléctrica, torres de control de tráfico aéreo o ferroviario, infraestructura de telecomunicaciones? Todo es susceptible de convertirse en blanco de ataques en tanto forme parte de una red con acceso a Internet.

Considerando la creciente conectividad global, los riesgos que a ésta se asocian y un contexto altamente sensible en Estados Unidos en materia de seguridad, proveer un software de protección es como pescar en un río revuelto: en 2002, el gasto del mercado norteamericano en este rubro fue de 7000 millones de dólares (para 2007 se estima que crecerá un 300%).

Core Security Technologies puede dar cuenta de este fenómeno. Su principal producto, Core Impact, es un software desarrollado íntegramente en la Argentina que identifica qué tan vulnerable es una infraestructura informática, es decir, avisa cuáles son los posibles blancos de ataque de un hacker.

"El riesgo cero no existe", señaló Jonatan Altszul, presidente de directorio de la compañía cuya casa matriz se mudó a Boston, Estados Unidos. Desde allí, con un gerenciamiento norteamericano, se comercializa este software que simula "ataques virtuales" para detectar los puntos débiles de los sistemas informáticos a más de 100 clientes en 16 países.

En 2003, Core Security Technnologies facturó dos millones de dólares. Pero aún no llegó a su techo: este año pretende seguir expandiendo sus ingresos hasta duplicar ese monto.

"La visión de la compañía es producir tecnología de punta de seguridad informática en la Argentina y distribuirla a escala global", explicó Altszul, que fundó la empresa en 1996, con otros cinco amigos que, como él, estudiaron matemática. "Queríamos hacer seguridad informática, pero no teníamos idea de negocios. Entonces empezamos con consultoría", dijo, y lograron el primer trabajo con la Aduana; con lo facturado (US$ 70.000) financiaron un proyecto con una compañía de Canadá, que les permitió hacer pie en Estados Unidos, hace tres años.

"Nos costó mucho construir una imagen confiable porque nuestro principal cliente es el gobierno norteamericano, y nosotros somos argentinos y vendemos software de seguridad. Hoy nos motiva mostrarle al mundo que hacemos tecnología competitiva desde la Argentina", concluyó Altszul.

Algunos clientes

  • Core le vende a la NASA, a US Marines, la Reserva Federal y a West Point (la academia militar de Estados Unidos). Además del gobierno, empresas como Microsoft, o Aramco, la petrolera de Arabia Saudita, compran el software.
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