Cuatro realidades de un mismo sistema

Las zonas francas del interior reciben, indistintamente, el impacto del parate en el comercio exterior
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25 de junio de 2002  

La zona franca cordobesa no es ajena a la debacle de la economía argentina y ha sufrido sus efectos, ya que la falta de políticas claras y definidas provocó una retracción de las operaciones. No obstante, los responsables de la compañía Zofracor –de capitales argentinos y chilenos–, con sede en la localidad de Juárez Celman, afirmaron que, después de la salida de la convertibilidad, con la fuerte devaluación de la moneda nacional y tras seis meses muy duros, el movimiento en este espacio de comercio exterior no se ha detenido.

Luego de una década de predominio de las importaciones, los empresarios de la zona franca entienden que "la brusca reorientación de la economía nacional hacia las exportaciones constituye una oportunidad". En la actualidad, sus depósitos almacenan automotores, motos, bicicletas, repuestos, productos textiles, insumos plásticos, fibra óptica y elementos para la industria láctea.

Desde junio de 2001 al presente, 42 nuevas empresas comenzaron a ingresar sus importaciones en la Región Centro por intermedio de la zona franca de Córdoba y el volumen de mercadería almacenada arroja un crecimiento del 24%, con una facturación valor CIF de 10,5 millones de dólares. En el complejo operan actualmente algo más de 150 empresas.

Marcos Peña, gerente comercial de la concesionaria, señaló que las operaciones de importaciones y de comercio exterior se ven dificultadas por la indefinición del tema de las retenciones para las zonas francas y las trabas a la transferencia de divisas.

Además, dijo que se están realizando gestiones para que no se obligue a los operadores de zonas francas a liquidar divisas por exportaciones dentro de los plazos corrientes.

Peña anticipó que, en lo que se refiere a logística de exportación, la empresa se encuentra ejecutando un programa de inversiones tendiente a mejorar la infraestructura para el funcionamiento del servicio aduanero.

En la Patagonia

La zona franca de Comodoro Rivadavia, por su parte, sobrevivió al primer sacudón de la devaluación. "Nosotros trabajamos en la importación de insumos industriales, principalmente los vinculados a la pesca y el petróleo. Como ambas se manejan con precio dólar no sólo nos mantuvimos sino que registramos un incremento en nuestra actividad", aseguró Eduardo Arzani, gerente comercial del área aduanera especial.

En Comodoro, una localidad ubicada en la costa sur de Chubut, funciona la única zona franca de la Patagonia, destinada desde su creación a promover actividades industriales, comerciales y de servicios a través de un régimen especial de exenciones aduaneras e impositivas; Aunque a futuro está previsto el desarrollo industrial, en una primera etapa la zona franca apuntó a consolidar su perfil sobre la actividad comercial y la oferta de servicios. Se buscó centrar la actividad en el almacenaje y exposición de productos que hasta ahora solo se podían bajar por catálogo y en la posibilidad de concretar futuras compras de la mercadería ingresada libre de impuestos y tasas.

Arzani, sin embargo, planteó algunas limitaciones en el abanico de operaciones que se pueden realizar desde aquí. Consideró que "todavía existe mucho desconocimiento con relación a las exportaciones. No hay ningún ente que reúna a los exportadores, lo cual complica este tipo de operaciones".

La zona franca de Comodoro es un área creada fuera del territorio aduanero general que se inauguró el 11 de mayo del año pasado. Un mes más tarde, quedó habilitada a través de la resolución general 1019. Está emplazada en la zona costera y cuenta con el principal puerto del Golfo San Jorge, que opera con industrias de fuerte presencia en la economía regional como la petrolera.

El gerente comercial sostuvo que "comenzamos a operar a partir de setiembre del año pasado. Desde marzo hasta ahora, a diferencia de lo que se pueda creer, hemos crecido en un 50 por ciento de mes a mes. Esto se debe a que hemos captado clientes".

En cuanto a las exportaciones, el gerente comercial aseguró que hay algunos proyectos en marcha. Dijo que "el sur de Chile está comprando muchos materiales para la construcción. También tenemos proyectos para exportar lana, carne, alimento balanceado. Uno de nuestros trabajos futuros apunta a buscar un socio estratégico, como lo puede ser Chile a partir de la utilización del corredor bioceánico que une a los océanos Atlántico y Pacífico".

En Misiones, a pesar que hasta hace pocos días, el devaluado peso argentino otorgaba ventajas comparativas para los turistas extranjeros, el movimiento en el duty free shop de la Zona Franca Puerto Iguazú (ZFPI) no ha sido el que esperaban sus concesionarios.

Expectativas sin cumplir

La escasa asistencia de gente –el proyecto apunta a captar especialmente compradores provenientes del Brasil, cuya moneda también comenzó a perder valor comparada con el dólar– y como todavía no se permite a los turistas argentinos ingresar al predio de 1000 metros cuadrados cubiertos, ubicado en terrenos colindantes con el acceso al puente internacional que une Puerto Iguazú con Foz de Iguazú, la firma concesionaria, integrada por la argentina London Suplay en sociedad con la española Miyard, decidió no trabajar en horas de la mañana y achicar el plantel de empleados, que al momento de su inauguración se componía de 70 personas.

La zona franca de Puerto Iguazú comenzó a operar el 15 de marzo último y fue inaugurada con la asistencia del presidente Edardo Duhalde y del gobernador misionero Carlos Rovira. En la oportunidad, el titular del consorcio, Teddy Taratutti, adelantó que a mediados de este año se incrementaría el número de trabajadores "respondiendo a la creciente demanda comercial que tiene la región", limítrofe con Paraguay y Brasil.

Pero las expectativas no se cumplieron y por lo contrario: los negocios del duty free shop son pocos visitados y hay días en que el movimiento es casi nulo.

El caso dominicano

  • La pequeña isla del Caribe, República Dominicana, es uno de los emblemas de las zonas francas. Este país, cuya economía fue la más vigorosa de América latina en 2000 –con un crecimiento del 7,8 % y uno promedio del 6% desde 1992– le debe mucho a las 46 áreas aduaneras que se distribuyen por su territorio. Más de 500 empresas están radicadas en estos parques y gozan de las exenciones impositivas. Asimismo, las zonas francas son el motor de la economía dominicana: son responsables del 80% de las exportaciones nacionales (que en 2001 totalizaron 3000 millones de dólares) y emplean a unas 197.000 personas.
  • Informes de las corresponsalías de Córdoba, Comodoro Rivadavia, La Pampa y Misiones

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