Desembarco de opiniones

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28 de agosto de 2001  

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Puerto Nuevo

"En un entorno de crisis, con fuertes ajustes cuyo costo está pagando la sociedad, parece poco justificable subsidiar actividades del sector privado que no presentan problemas de rentabilidad.

"El Gobierno nacional estudia suscribir un convenio de competitividad portuaria para alentar la reactivación económica, objetivo que es válido, pero algunas medidas que trascienden no parecen ser las más apropiadas, ya que beneficiarían a sectores que no lo necesitan.

"La privatización del puerto de Buenos Aires, concesionando las terminales a diferentes empresas, generó un marco de libre competencia, reflejado tanto en la eficiencia como en la baja generalizada de los costos, constituyéndose en un ejemplo en el nivel global, que atrajo millonarias fusiones y adquisiciones, quedando el embarcadero en manos de tres empresas líderes en el ranking mundial.

"Estos operadores multinacionales, tanto los que ganaron al momento de la privatización como los que adquirieron recientemente, conocían y conocen muy bien el negocio en el que ingresan por su vasta experiencia en el mundo.

"El sector privado portuario en la Argentina se ha desarrollado bajando costos en función del contexto competitivo, efectuando inversiones de actualización tecnológica y sin necesidad de intervención (subsidio) por parte del Gobierno.

"El mercado de carga contenedorizada está sobreofertado, y la competencia entre terminales de Puerto Nuevo y Dock Sud, las que se están desarrollando en el Paraná y, en un futuro no lejano, en La Plata y Rosario, garantizan precios competitivos para los sectores ligados al comercio exterior, sin necesidad de que el Estado subsidie ningún negocio para generar reactivación por esta vía.

"La cruda realidad económica torna inadmisible que el Gobierno transfiera ingresos rebajando o eliminando cánones (tasa a las cargas) que tiene garantizado cobrar según lo previsto en la privatización del puerto de Buenos Aires, siendo además que este mismo canon fue la variable utilizada para adjudicar la licitación.

"Por otra parte, estos operadores internacionales, en general, tienen un alto grado de integración vertical, y eventualmente pueden neutralizar, de ser necesario, dichas tasas con las economías externas que les genera la cadena del comercio exterior por medio de una baja en sus fletes y tarifas.

"Sería más efectivo que el Tesoro utilizara el superávit de la AGP para planes específicos de apoyo a las empresas exportadoras identificadas con problemas de competitividad y a los que importen insumos en porcentaje compatible con el componente nacional, especialmente si exportan productos terminados.

"La optimización de recursos escasos para lograr el mayor multiplicador de actividad debe apuntar a planes de competitividad debidamente analizados, ya que no sería ésta la primera vez que el Estado hace el esfuerzo y todo lo que se consigue es incrementar la rentabilidad de empresas privadas multinacionales, quedando el sector productivo local sin beneficio alguno."

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