El impacto comercial

Por Sandra Califano De la Redacción de LA NACION
(0)
13 de mayo de 2003  

La sombra que, de la mano de la propagación del síndrome agudo respiratorio severo (SARS), va oscureciendo la salud de la población mundial con el correr de los días también se está instalando en el campo de los negocios internacionales. El mercado asiático, y en especial China, que es considerado un mercado estratégico para la Argentina con mucho potencial y hacia donde se planeaba enfocar gran parte de las estrategias nacionales de promoción comercial, entró en una etapa de transición donde el tiempo para encarar nuevos negocios parece haberse detenido.

El coordinador de la Dirección Nacional de Mercados Agroalimentarios, Gustavo Idígoras, reconoció que se ha parado la realización de misiones comerciales e incluso algunas iniciativas de firmas nacionales, como por ejemplo la de una empresa del sector lácteo que pensaba instalarse en China y que por el momento desistió.

Sin embargo, al referirse específicamente al mercado de importación chino, Idígoras opinó que no cree que por el SARS se vaya a afectar el volumen de importaciones chinas. "Al contrario, creo que van a surgir algunas posibilidades para la Argentina como consecuencia de los cambios que afecten a China como proveedor en la región. Japón va a restringirsus grandes importaciones de carne aviar y ahí se abre una oportunidad para los productores argentinos como brasileños. Lo mismo pasa con el maíz ya que Japón le compra a la Argentina y a China, y ese va a ser otro rubro con potencial.

El presidente de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, Ernesto Fernández Taboada, citó un dato que pinta la situación actual: la semana pasada se realizó en Buenos Aires el Congreso Mundial de Lanas donde se esperaba la participación de más de 70 empresarios de distintos lugares de China pero la delegación canceló su visita.

También se cancelaron los viajes de empresarios locales a Hong Kong para asistir a la feria Hofex 2003, que quedó postergada hasta julio.

"Los negocios en marcha no se han suspendido, los contratos siguen vigentes y las empresas locales que tienen oficinas allá las van a seguir teniendo. Lo que sucede es que hay una gran inmovilización de gente, no hay desarrollo de nuevos negocios, en especial con China, y lo que es muy importante se cortó el vínculo face to face , que es algo fundamental para la cultura oriental", comentó Taboada.

Señaló además que la Argentina sigue siendo la proveedora del 30 por ciento de la soja que exporta China y que se están ganando algunas ventas en vinos, pescados y tubos de acero. "Aún no se alcanza a ver una desaceleración, pero de seguir la imposibilidad de hacer viajes en ambas direcciones se va a retrasar el desarrollo de nuevos negocios", subrayó.

En 2002 nuestro país exportó a China por 1088,20 millones de dólares e importó por 329,3 millones de dólares.

Luis Bertolini, director de la agencia del Hong Kong Trade Development Council consideró que si se tiene en cuenta todo el tiempo que lleva el proceso de las operaciones en comercio exterior, aún es prematuro hablar de un impacto negativo, pero reconoce que "está muy afectada la concurrencia de los empresarios a las ferias de Hong Kong, que es donde se contactan los negocios y se hacen planes para el futuro". Se calcula que Hong Kong recibe más de un millón de viajeros por mes que llegan para pasear, hacer negocios y compras. Hoy, con casi un 70% menos de visitantes, ya se empieza a temer por la desocupación.

Bertolini consideró que el mundo está pasando por una fase negativa en el comerico internacional y que este episodio de la neumonía es un condimento que acelera el proceso de recesión. Al hacer referencia a la relación comercial de Hong Kong con nuestro país sostuvo que "en los últimos cinco años la Argentina ha ido mejorando su nivel de ventas de cuero curtido, pescado, combustible, caños de acero sin costura y menudencias vacunas, entre otros productos".

Por su parte el director ejecutivo de la Fundación ExportAr, Marcelo Elizondo, comentó que están suspendidos todos los viajes de promoción a la región. "Los empresarios tiene mucho temor pero, además, hay un dato concreto que es que la OMS recomienda no viajar a esa zona", dijo. Al mismo tiempo, adelantó que, de controlarse el tema de la epidemia, para fines de julio o agosto está previsto organizar misiones comerciales inversas. Es decir, traer importadores de mercados estratégicos para que se contacten con empresarios argentinos. Y llegado el momento, China estará presente en la agenda.

Sin contacto

El agente de comercialización, Esteban Bonaventura, de la firma Alltex, dedicada al rubro textil, suele viajar cuatro veces al año a China a contactar proveedores. Este año aún no viajó y no sabe si lo hará.

"Nosotros diseñamos el producto en la Argentina y lo confeccionamos en Oriente. Ninguna tela es igual a otra y los modelos no se repiten. Lo mejor para nosostros es viajar y conocer cara a cara a los proveedores. Hoy, al estar limitados y al no tener esa libertad de elección, eso nos impacta en el precio y en la posibilidad de hacer mas negocios", contó.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.