Entregas que suben con la temperatura

Si hace calor, las cerveceras y embotelladoras de agua o gaseosas tienen que repartir más productos
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6 de mayo de 2003  

Para los fanáticos de la cerveza, no existe nada más reparador que tomar la bebida bien fresca en momentos de calor sofocante. Prueba de ello es que la distribución de este producto empieza a subir en el país a partir de octubre y llega a su pico máximo en diciembre.

Al contrario, en la ciudad y sus alrededores baja en invierno y también en enero y febrero cuando el consumo se traslada a la costa o a los centros de veraneo. Pero vuelve a repuntar en marzo.

En esos días de pico, el trabajo de los ejecutivos a cargo de la distribución de cerveza se vuelve extenuante no sólo por la alta temperatura externa sino también porque hay que hacer frente a aumentos bruscos de la demanda que pueden darse de un día para el otro. Así lo reconocen en la empresa distribuidora Bebidas de Calidad para Argentina (BCA), perteneciente a la cervecera Isenbeck, que tiene un 20% de participación de mercado de la Capital Federal.

Además de distribuir en unos 20.000 puntos de venta y a 300 supermercados de la Capital y sus alrededores las distintas líneas de cerveza Isenbeck y Warsteiner (el 80% de su volumen), BCA entrega champagnes, vinos, licores, jugos, agua y bebidas tónicas de empresas como Chandon, Pernod Ricard, Peñaflor y Prodea. "Tenemos una estructura con la que operamos todo el año. Pero también logramos suficiente flexibilidad en este aspecto para poder adaptarla a las variaciones de consumo", dijo a LA NACION el gerente de logística y de distribución de BCA, Walter Ortega.

Es que la compañía -que es capaz de hacer una entrega antes de que se cumpla un día desde el momento en que recibió el pedido- puede incrementar su personal con una "antelación de horas. Si a las seis de la tarde detectamos un incremento notable en las ventas, a las 23 horas podemos contar con el personal necesario", comentó. Gracias a estas variaciones de mano de obra (que se concretan recurriendo a agencias de empleo), BCA puede adaptar sus prestaciones a los bruscos cambios de demanda. Ortega admitió que en pocos días se pueden registrar aumentos de hasta un 40% en las entregas.

Además, en el campo de las cervezas (entre otras bebidas), nadie quiere arriesgarse a poner a prueba la fidelidad de los consumidores por entregas deficientes en épocas de alta temperatura. También existen acuerdos de exclusividad con bares, discotecas y restaurantes, que si no logran ser abastecidos correctamente podrían verse en la situación de perder a sus propios clientes por no tener bebidas para expender justo cuando son más demandadas.

Envases retornables

Por eso, en las épocas de pico -que en diciembre representa el 14% de 1,3 millón de hectolitros producidos al año por Isenbeck-, BCA busca agilizar entregas desde las fábricas de cerveza y otras bebidas al depósito de 6000 m2 que posee en el barrio porteño de la Paternal.

Además, cuando sube la demanda, debe resolverse al milímetro el manejo de botellas vacías, que son estibadas en el mismo camión que trajo las llenas justo a tiempo y sin necesidad de almacenaje previo.

logistica@lanacion.com.ar .

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