La frontera electrónica

La comercialización de productos por Internet redefine el papel del operador
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31 de octubre de 2000  

Apenas pasaron 13 días desde que el secretario general de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), Michel Danet, señaló, de paso por la Argentina, que las aduanas y los profesionales del sector deben redefinir su papeles para asegurar la competitividad de sus respectivos países en momentos en los que se consolida la globalización de la economía y la comercialización de productos a través de Internet redefine la idea tradicional de frontera. Con palabras similares, los operadores de comercio exterior de América latina acaban de anunciar su intención de impulsar un proyecto, que extendería a los despachantes de aduana y a los agentes de carga los beneficios del régimen de importación simplificada, en la próxima reunión de Directores de Aduana de Iberoamérica, que tendrá lugar en Montevideo entre el 8 y el 10 de noviembre próximo.

Este régimen regula la operación de los transportistas aeroexpresos de mercancía conocidos como couriers. En la Argentina se aplica a cargamentos cuyo peso no supere los 50 kilos y que tengan un valor comercial máximo de US$ 3000. Permite a los servicios aeroexpresos actuar como importadores en lugar de los destinatarios de los bienes y realizar trámites inmediatos de nacionalización de los productos con el correspondiente pago de tributos. El proyecto de extenderlo también a despachantes y agentes de carga, que orientan sus servicios a cargas de mayor volumen, nació luego de que representantes regionales de ambos sectores se reunieran con ejecutivos de las compañías de couriers y funcionarios de aduana en distintos foros internacionales. Entre otros, destacan el congreso de la Federación de Asociaciones Nacionales de Agentes de Carga de América Latina y del Caribe (Alacat) que tuvo lugar en mayo último en Santo Domingo, y el Congreso Nacional de Agentes Aduanales y la Reunión de Directores Nacionales de Aduana de América latina, España y Portugal que se desarrollaron entre el 26 y el 29 julio último en Cancún, México.

Durante estos dos últimos encuentros circuló un documento de trabajo suscripto por la Alacat, la Federación Española de Transitarios Expedidores Internacionales y Asimilados (Feteia), y la Asociación Americana de Agentes Profesionales de Aduana (Asapra), en el que se señala que "son las mercancías y no las empresas" las que merecen un trato aduanero ágil y simple. En consecuencia, "la posibilidad de acogerse al trámite aduanero simplificado tendrá que ser desplazada de las empresas a la mercadería". Ahora, los empresarios del sector aspiran a que, durante la reunión de Montevideo, los directores de las aduanas de la región emitan un pronunciamiento por el cual se recomiende a los países de América latina la incorporación de los despachantes y los agentes de carga en sus respectivos mecanismos de importación simplificada.

La propuesta de Alacat, Asapra y Feteia considera que se podría despachar en forma urgente los envíos de distinto tipo de mercancía siempre que su valor no exceda los US$ 1000. Además, creen que se podrían extender las facilidades de servicios expresos a cualquier clase de mercancía en la que se acredite que se pactaron unos plazos de expedición menores a los que se utilizarían en un servicio no urgente. Pero la iniciativa exceptúa de los beneficios a cargamentos peligrosos, productos cuyo tráfico es constitutivo de delito, armas, animales vivos y productos del reino vegetal, entre otros.

"Actualmente, el comercio electrónico es mínimo, pero obviamente va a seguir creciendo. Entonces, ampliar el régimen de importación simplificada es adelantarnos a una nueva situación que se presentará en el mercado internacional en el que crece la venta minorista. También posibilitará lograr transparencia y agilizar la importación, pagando los gravámenes correspondientes, para los usuarios que tienen necesidades precisas de recibir mercaderías en un momento determinado", dijo el presidente de Alacat, Jorge Heinermann, a La Nación .

Pero esta iniciativa abriría la puerta a una competencia directa entre agentes de carga, despachantes y couriers. "Dentro de esa situación, los agentes de carga contamos con la ventaja de que no tenemos que contratar a nuestra propia empresa y entonces podemos generar mayor competencia en las contrataciones", señaló el representante de Alacat.

Los ejecutivos del sector de los operadores aeroexpresos son escépticos acerca de que pueda darse esta situación dado que, si sucediera, "se podría sumar un nuevo eslabón que no agregue valor sino costos a la cadena de transporte expeditivo de envíos". Además, sostienen que tanto agentes como despachantes tienen una cartera de clientes muy diferente en la actualidad de las de las empresas del sector de couriers.

Pero el vicepresidente de Asapra, Juan Carlos Ferrarri, considera que ya existe competencia entre couriers y despachantes de aduana. "Estas empresas traen mercadería que nosotros tenemos que retirar utilizando despachos. Por eso pedimos que exista una igualdad de tratamiento", indicó.

Heinermann admitió, en tanto, que la propuesta generó algunas objeciones por parte de la Conferencia Latinomericana de Compañías Express (Cladec), que agrupa a las empresas de couriers en la región, y de los funcionarios de las diferentes aduanas. Aseguró que ambos sectores coincidían en que, para acceder al beneficio de importación simplificada, los despachantes y agentes deberían anticipar información de los cargamentos y necesaria para el control aduanero en forma previa a su arribo, tal como lo realizan actualmente los couriers mediante sofisticados sistemas informáticos. "Podemos cumplir con esta exigencia. Por eso, creo que estamos en condiciones de seguir avanzando con esta iniciativa", añadió.

Agenda propia

Pero las empresas de courier ya esperaban que se adopte en el país, y en el plano regional, una serie de mejoras específicas en las regulaciones para la liberación aduanera de los productos que permita dar un mejor soporte al esperado incremento del comercio electrónico.

Las expectativas se relacionan con el hecho de que en la quinta reunión de ministros de Comercio de 34 países que aspiran a conformar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), realizada en Toronto en noviembre de 1999, se suscribió un acuerdo con el aval del Gobierno que propone la instrumentación de medidas tendientes a agilizar y a simplificar las operaciones de los envíos aeroexpresos.

La aplicación de estas mejoras en la Argentina determinaría la posibilidad de flexibilizar los límites de peso y valor para la carga expresa y también instaurar un valor, denominado "de mínimus" (de alrededor de US$ 100) debajo del cual no se cobrarían derechos en virtud de que esta labor sería más costosa que los tributos que ingresarían en los servicios aduaneros. El gerente general de la sucursal argentina del consorcio norteamericano United Parcel Service (UPS), David Golden, indicó que el acuerdo suscripto en el marco del ALCA busca agilizar todos los procesos de despacho, tanto los simplificados -característicos de los couriers- como los normales.

"La idea es tener la agilidad suficiente para liberar un envío normal antes de que llegue la mercadería. Entonces, por debajo del valor de US$ 3000 podemos consolidar en un solo despacho simplificado una cierta cantidad de envíos expresos. Por encima de ese valor, estamos tratando de agilizar ese proceso para que esos envíos también se puedan traer con la misma rapidez. Esto se relaciona con la mayor demanda de servicios puerta a puerta de parte de nuestros clientes, especialmente los que trabajan con el abastecimiento de mercadería justo a tiempo", sintetizó.

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