La jugada de Oriente

Estarían en jaque las exportaciones de nuestro país a terceros destinos
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24 de octubre de 2000  

La entrada de China en la Organización Mundial de Comercio (OMC) puede ser un punto de inflexión tan importante como fue la apertura hacia el mundo que encabezó el mandatario chino Deng Xiaoping a fines de 1978. A partir de ese momento, el país más poblado del mundo ha tenido un espectacular crecimiento, alcanzando una tasa de casi del 10 por ciento anual durante dos décadas.

Este proceso de reforma económica alineó el patrón exportador con su ventaja comparativa: la mano de obra. Entre 1980 y 1997 la participación de las exportaciones del sector de manufactura liviana subió de un 16 por ciento a un 44 por ciento.

Con el nuevo siglo, otro capítulo de la historia china está por escribirse. Absolutismo y comunismo son páginas del pasado. Y en esta metamorfosis, los empresarios, como espectadores omniscientes, miran con precaución los movimientos del gigante. ¿Cómo afectarán sus exportaciones al mercado doméstico? ¿Cómo será la competencia en terceros mercados con las exportaciones chinas?, se preguntan.

"Con el fin de determinar qué países se verán afectados por la entrada de China en el comercio internacional, es importante identificar aquellos que presentan mayor similitud con las exportaciones chinas", explicó el economista y consultor chileno, Patricio Meller, a un auditorio heterogéneo que reunió el Instituto de Comercio Internacional de la Fundación BankBoston, unas semanas atrás.

"Para que un país desplace las exportaciones de otro, es necesario que ambos compitan en un mismo mercado y, además, que sus productos sean similares", explicó Meller, durante la jornada "China en la OMC: oportunidades y desafíos para la Argentina y el Mercosur".

En el momento de comparar los países de América latina y Asia se escogieron tres mercados a los que ambas regiones orientan sus exportaciones. Los destinos son Estados Unidos, Japón y Europa, que en conjunto constituyen el 50 por ciento de las exportaciones totales de ambas regiones.

El posible desplazamiento de exportaciones latinoamericanas se daría en un solo sector: manufactura de metales. Esto se observaría específicamente en el mercado de Estados Unidos, mientras que no habría desplazamiento de ningún tipo en el mercado japonés.

Carlos Moyano Walker, investigador y miembro del Centro de Estudios para la Producción (CEP), de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería, también tiene su teoría. "La incógnita es saber si China podrá hacer una transición suave y exitosa hacia la apertura económica. En los próximos tres a cinco años, la mayor integración de China al orden económico mundial va a incrementar la presión para que su sistema político sea cada vez más abierto, liberal y receptivo. La globalización ha hecho que los chinos ya no estén satisfechos con el crecimiento de los últimos 20 años y quieren un nivel de vida similar al de Hong Kong, Japón o Estados Unidos", planteó.

El gobierno argentino está decidido a dar un gran impulso a las relaciones comerciales con China, como lo demuestra el reciente viaje del presidente De la Rúa a aquel país.

La distancia y las diferencias culturales que existen entre los dos países no constituyen un obstáculo para inhibir el acercamiento, sino sólo aspectos para ser tenidos en cuenta a la hora de hacer negocios.

En el día nacional de China, el embajador en la Argentina, Xu Yicong, puso el broche de oro a las jornadas, expresando su intención de seguir fomentando lazos entre la Argentina y su país. Pidió que los países que ya conocen las reglas de juego del comercio internacional ayuden a China a entenderlas y aplicarlas.

Intercambio

Todos los miembros del Mercosur, incluido Chile, tuvieron un saldo negativo en su balanza comercial con China en 1999. El 41 por ciento del saldo negativo de la región correspondió a la Argentina y el 35 por ciento, a Chile. El principal exportador a China del Mercosur fue Brasil.

Hasta ahora, China ha tenido poca importancia como destino de las exportaciones de los países del Mercosur. En 1999, sólo el 2,1% de las exportaciones argentinas se dirigió a ese país. Las proporciones fueron muy bajas también en el caso de Brasil (1,5%), Uruguay (2,8%) y Paraguay (0,2%). Del lado de las importaciones, los porcentajes también son bajos: la Argentina (3,8%), Brasil (1,7%), Paraguay (2,5 por ciento) y Uruguay (3, 5 por ciento).

Según cita un estudio de Carlos Moyano Walker, las exportaciones argentinas a China se encuentran muy concentradas en pocos productos. En 1999, el complejo soja, con US$ 334 millones, representó el 66 por ciento de las exportaciones totales. Otros rubros importantes fueron los cueros (13,5 por ciento) y los tubos sin costura y otros productos siderúrgicos (5,9 por ciento).

China es también un importante comprador mundial de lanas, pero su presencia en el mercado es muy aleatoria. Con US$17 millones, las exportaciones de lana peinada representaron el 3,4 por ciento del total.

Por su parte, las importaciones desde China se concentran en monitores, aparatos electrónicos de sonido, partes de calzado, valijas, juguetes, suéteres, hornos de microondas y motocicletas. Para tratar de diversificar las ventas hacia ese país, el gobierno argentino ha tomado una serie de iniciativas durante este año. En marzo, la Argentina firmó un acuerdo comercial con China, en el marco de las negociaciones que ese país realiza para integrarse a la OMC. El acuerdo implicó el compromiso de reducciones arancelarias para 78 productos argentinos, que según la cancillería argentina podrían duplicar las actuales exportaciones en el año 2005.

Al firmar el acuerdo, la Argentina quedó incluida en la cláusula de nación más favorecida, lo que significa que los beneficios de los acuerdos firmados con Estados Unidos y la UE serán extendidos al país.

En materia de carnes, el mercado chino ofrece grandes posibilidades siempre y cuando se despeje el problema surgido con el rebrote de aftosa. Sin embargo, la Argentina deberá sufrir la competencia de Estados Unidos, con quienes los chinos se comprometieron a reducir sus aranceles de importación hasta 2004.

El problema que enfrenta la Argentina es que en estos rubros China tratará de comprar a Estados Unidos antes que a otros países para compensar en parte el gran déficit comercial que tiene con ese país.

De todos modos, si Estados Unidos orienta sus exportaciones al gigante asiático, permitirá que la Argentina capte parte de los mercados que hoy abastece ese país.

Con el Mercosur

Todos los países del Mercosur y Chile tuvieron un resultado negativo en su balanza comercial con China en 1999. El 41 por ciento del saldo negativo del bloque correspondió a la Argentina y el 35% a Chile. El principal exportador del Mercosur fue Brasil.

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