Las ferias de alimentos en Italia, una invitación a hacer negocios

La Argentina logró muy buenos resultados en frutas frescas
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13 de mayo de 2003  

El acceso al siempre difícil mercado europeo supone un mayor esfuerzo si se trata de productos agropecuarios argentinos. No obstante, los alimentos y la maquinaria agrícola nacionales estuvieron presentes en los últimos meses en varias ferias realizadas en Italia, especialmente en Rímini y Verona.

Luego de la crisis de 2002, la Cámara de Comercio Italiana en Buenos Aires comenzó a trabajar en un programa de neto corte exportador: inició contactos con empresas italianas dispuestas a cerrar trato en rubros muy diversos, como carnes no tradicionales, frutas y verduras frescas, pescados y maquinaria agrícola.

Precisamente, en la ciudad costera de Rímini, se realizó en febrero último la Mostra Internazionale dell´Alimentazione (MIA), una feria dedicada a la comida fuera de casa, un negocio de enorme gravitación en Europa (sólo en Italia el consumo alimentario extradoméstico alcanzó los US$ 59.700 millones en 2002). La Argentina fue el único país de América latina que tuvo un stand en la muestra y una fuerte presencia empresaria, representada por las cámaras de Buenos Aires y de Comercio Exterior de Cuyo, que ocupó un stand con sus vinos, frutas frescas y los famosos chivitos de Malargüe.

Por ejemplo, Campo del Tesoro llevó su oferta de hamburguesas, medallones de carne y otros subproductos bovinos. Euro Tapalqué comercializa carne de liebre congelada al mercado europeo, que es un gran demandante del producto, con Alemania y Francia a la cabeza seguidos por Suiza, Holanda, Austria, Suecia y Bélgica. Lo más significativo de la participación argentina fue el acuerdo entre la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo y el Grupo de Logística Clerici (que distribuye anualmente 400.000 toneladas de frutas en Italia y Europa) de Génova, donde la cámara tendrá una plataforma para el desembarco directo de sus productos frescos. Stefano Di Paolo, gerente comercial del grupo, dijo que hay gran interés por la fruta argentina, en especial la pera Williams (en Italia se comercializan 40.000 toneladas), y también se mostró entusiasmado con los cítricos y la uva fresca. Para Claudio Farabola, asesor de la Cámara de Comercio Italiana, esa plataforma permitirá concretar nuevas operaciones en rubros como las conservas de tomate, las arvejas, el choclo desgranado y legumbres.

Por el lado de la agroindustria, la Fieragricola de Verona es una importante vidriera desde hace más de un siglo: lleva 105 ediciones y es la más antigua del continente europeo vinculada con el campo.

La Argentina tuvo allí un rol protagónico gracias a un seminario sobre siembra directa que la cámara organizó con Feriagro, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola. La siembra directa es una práctica casi desconocida en Italia, por lo que sorprendió la masiva presencia de productores locales que querían conocer la experiencia argentina.

Nino Cestari, Lellio Lambertini y Horacio Giorgi, los tres fabricantes que estuvieron en Verona, coincidieron en que si se logra imponer el sistema en los campos italianos, sólo con algunas adaptaciones se logrará abrir un surco en el mercado italiano para la agroindustria local.

Sólo dos bodegas

En la 37° edición de Vinitaly realizada también en la feria de Verona, participaron sólo dos bodegas argentinas: Domingo Hermanos (Salta) y Don Doménico (San Juan). Por lo general, las bodegas argentinas han sido remisas a participar en ferias que no sean las de Londres (London Wine) y Burdeos (Vinexpo). Pero Italia otorga un prestigio difícil de igualar; de hecho, Vinitaly es la muestra más trascendente luego de aquellas dos.

Jorge Martínez, de Domingo Hermanos, dijo que llamaron la atención de los visitantes el nivel de madera que tenían los tintos salteños y la altura de los viñedos en que se producen las uvas (entre 1700 y 2300 metros sobre el nivel del mar, entre los más altos del mundo).

Martínez considera que "nuestros vinos fueron una muy buena presentación para la Argentina vitivinícola y particularmente de una zona que nadie ubica en Italia". También participaron por medio de los importadores locales las bodegas Bianchi, Achával Ferrer y Alto Las Hormigas.

No obstante, frente al importante y vecino stand de Chile, se volvió a manifestar la certeza de que los bodegueros argentinos aún no logran aunar criterios, mientras que el Estado tampoco logró crear una estrategia exportadora para nuestros vinos.

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