Los cueros y un proyecto de exportación

Los empresarios del sector elaboraron un plan para manufacturar todo el producto posible en el país
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29 de enero de 2002  

La devaluación del peso implementada por este nuevo gobierno intenta mejorar el nivel competitivo de la producción nacional. El éxito de estas medidas necesitará de la participación activa de todos. Desde el Estado, definiendo en lo inmediato un plan sustentable, un presupuesto confiable y una política monetaria con un adecuado marco fiscal; desde el sector empresarial, impidiendo que a lo largo de la cadena productiva se agreguen costos especulativos que aceleren la espiral inflacionaria, y desde la sociedad toda, evitando las remarcaciones injustificadas a través del poder de compra.

Si entre todos logramos una devaluación sin inflación desmedida estaremos dando los primeros pasos hacia la reactivación productiva y comenzaríamos a transitar por el camino correcto hacia la generación genuina de puestos de trabajo.

De los más castigados

El sector de manufacturas de cuero en la Argentina fue uno de los más castigados en la última década. Las "devaluaciones competitivas" de la mayoría de los países, la competencia desleal por la subfacturación y el contrabando, y la falta de una política industrial de los diferentes gobiernos de turno no hicieron más que agravar la crisis del rubro. Pese a ello, se pudo mantener un piso de exportaciones y de presencia argentina en el exterior.

Las características dominantes del sector son que el 100% de las empresas es Pyme, con 60% de capacidad ociosa, y el 95% de los insumos son locales. Ello marca la capacidad de reactivación productiva que tiene el sector.

Actualmente se exporta, sin manufacturar, el 80% de la faena de cueros del país por un valor de 800 millones de dólares anuales, pudiendo quintuplicarse este valor si se exportaran productos manufacturados de marroquinería, ropa de cuero, talabartería y de otros sectores afines como el del calzado. Esta posibilidad existe, y sólo hay que ver ejemplos de países como Italia, España, Brasil, México o Colombia, entre otros, que, usando en muchos casos nuestros propios cueros, son fuertes exportadores. ¿En qué basan su éxito estos países? Un programa adecuado de precios, políticas industriales activas y exportadoras, fuerte apoyo crediticio y, en los casos paradigmáticos, una adecuada inserción en los mercados internacionales de la "marca país".

Si las medidas recientemente implementadas resultan efectivas y se logra una baja de costos en dólares del orden del 25 o el 35%, los empresarios del sector agrupados en la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero y Afines (CIMA) confían en poder aumentar significativamente el volumen de las exportaciones.

Para ello han elaborado un proyecto exportador que apunta a manufacturar la mayor cantidad de cuero posible en el país, pudiendo generar en el largo plazo más de 130.000 puestos de trabajo sustentables en el tiempo y 4.000 millones de dólares de exportaciones. El proyecto se basa en tres pilares fundamentales: un plan estratégico de promoción y marketing, el aprovechamiento y protección de nuestra materia prima y políticas activas desde el Estado.

Para el primer caso resultará conveniente la creación de un fondo de apoyo y promoción a las exportaciones de manufacturas de cuero con aportes del sector público y privado. El fondo se destinaría a apoyar a las empresas Pyme en las siguientes acciones, entre otras:

  • Planificar actividades de marketing y promoción externa con énfasis en la participación en ferias, misiones comerciales, desarrollo de catálogos, invitaciones de potenciales compradores a las ferias e industrias en nuestro país, etcétera.
  • Desarrollar una marca "Productos de Cuero Argentino" que sea imagen y sinónimo de calidad, servicio y diseño.
  • Apoyar a las empresas con el uso de Internet.
  • Crear una base de datos de actualización permanente de clientes, proveedores, ferias y cualquier otro servicio de utilidad común, generando una fuerte red de demandas y ofertas comerciales.
  • Fomentar y capacitar para la asociatividad entre empresas.
  • Ayudar a los empresarios en la elaboración del Plan Estratégico Exportador.
  • Crear un fondo de garantías para acompañar financieramente a las Pyme del sector.
  • Respecto del aprovechamiento y protección de nuestra materia prima se debe trabajar en la cadena de valor para garantizar la provisión del cuero en el mercado local en términos de calidad, cantidad y precio para evitar las subas injustificadas como la que ya se está produciendo en el precio del cuero luego de las últimas medidas económicas.

    Esto se podría hacer con políticas adecuadas de derechos y/o cupos de exportación a los cueros frescos, semiterminados y sin manufacturar, lo que generaría recursos genuinos e inmediatos para crear el fondo de apoyo y promoción ya mencionado. Estas medidas deberían ser decrecientes en el tiempo a partir del quinto año de aplicación del proyecto. También se debe trabajar junto con los productores, frigoríficos y curtiembres para lograr una mejora de la calidad del cuero que brinde beneficios a todas las partes.

    Políticas desde el Estado

    Permanente: así debe ser el acompañamiento a las industrias exportadoras, en especial de las que generan mayor valor agregado.

    Continuidad: se deben garantizar las medidas por un mínimo de 10 años.

    Reintegros: debe mantenerse el actual nivel (para las manufacturas de alto valor agregado), agilizarse la devolución del IVA, eliminar impuestos distorsivos y burocracias, promover al acceso al crédito a tasas internacionales y generar una marca país.

    CIMA: desde la cámara se está trabajando en la conformación de grupos de exportadores, en la elaboración de un catálogo común con la oferta exportable, el lanzamiento de la página http://www.quercia.com.ar , giras al exterior en busca de nuevos clientes y mercados, etcétera.

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