Maíz: peligra ingreso de divisas del segundo complejo exportador de Argentina

Cambio de reglas para el maíz de exportación
Cambio de reglas para el maíz de exportación
Paula Urien
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6 de enero de 2021  

Existe una pasión en los chicos por ver la misma película una y otra vez. Es la misma costumbre argentina por repetir políticas que generan dudosos resultados, ya que llevan a una retracción de la producción que se quiere controlar. Ésta es la opinión de los analistas del sector a raíz de la suspensión temporal de las exportaciones de maíz, uno de los pocos productos estrella a nivel nacional, ya que la Argentina es el tercer exportador mundial de este cultivo, detrás de Estados Unidos y Brasil.

Con una exportación por US$3322 millones en el primer semestre de este año, según el Indec, el complejo maicero es el segundo de mayor magnitud en cuanto a los envíos al exterior (un 12,2% de las exportaciones totales de la Argentina), después de la soja, que alcanzó los US$7676 millones. En ese período las exportaciones de maíz aumentaron un 14,7% con respecto al mismo semestre de 2019. Vietnam es el principal comprador, por US$685 millones, de un producto que llega a más de 120 países.

"El ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informa que en el día de la fecha (30 de diciembre) procedió a suspender temporariamente la registración de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) para el producto maíz cuya fecha de inicio de embarque sea anterior al 1 de marzo de 2021, cuando arranca formalmente la nueva campaña 2020/21 del cereal". Así terminó el 2020.

La razón es, según fuentes oficiales, "la necesidad de asegurar el abastecimiento del grano para los sectores que lo utilizan como materia prima en sus procesos de transformación, básicamente la producción de proteína animal como carne de cerdo, pollo, huevos, leche y feedlot, donde el cereal representa un componente significativo de sus costos de producción".

Este precedente genera una incertidumbre que puede influir negativamente en la superficie a sembrar

Todos ellos, según Alberto Morelli, presidente de Maizar, un espacio que congrega a empresas y entidades relacionadas con el sector, "están en el peor de los mundos porque el precio de los granos subió (se usan para alimentar animales) pero el precio de algunos productos está congelado y no se cubren los costos". Como respuesta a la política oficial, la cámara de la carne argentina (Ciccra) dijo el lunes que la suspensión de exportaciones de maíz anunciada por el Gobierno no tendrá impacto en los precios de la cadena de la carne.

El comunicado oficial informó que "hasta el presente, se lleva autorizada la exportación de 34,23 millones de toneladas de maíz de la campaña 2019/20, sobre un total teórico exportable de 38,50 millones de toneladas, es decir que se ha cumplido con el 89% del mismo". Ese remanente de stock es el que sufre el cambio de reglas. Ante esta situación, el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) respondió que la decisión "introduce una variable de incertidumbre en los compradores de terceros países que pueden castigar en compra como en precios al origen argentino".

Además, existe el problema, grave para los exportadores, de la brecha cambiaria, que lleva a que se almacenen los granos para esquivar un dólar oficial retrasado. Todo esto genera una combinación explosiva que debiera solucionarse antes de que se tomen decisiones sobre la siembra en la próxima campaña, en el segundo semestre de 2021, aunque este precedente genera una incertidumbre que puede influir negativamente en la superficie a sembrar y llevar a que se retroceda a lo que nadie quiere pero que la Argentina ya conoce: el monocultivo de soja que lleva a una producción sin rotación, y por lo tanto poco sustentable. Desde Maizar, expresaron que "medidas similares en el pasado llevaron a una brutal caída del área sembrada con el cultivo, perjudicando no solo a la producción sino a toda la cadena de valor".

De una u otra manera terminamos perdiendo las oportunidades que nos ofrecen

El presidente de la entidad, en diálogo con La Nacion, hace referencia a que, cuando los precios internacionales favorecen al país, como en este caso, a causa de una disminución de la cosecha norteamericana y ucraniana, además de un clima adverso en América del Sur, hay una suerte de autoboicot. "de una u otra manera terminamos perdiendo las oportunidades que nos ofrecen", advierte.

Agustín Tejeda Rodríguez, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, explica que "en términos de exportaciones, con una producción de 51,5 millones de toneladas, la campaña 2019/20 podía llegar a 37,5 millones de toneladas exportadas. Con la restricción en los niveles actuales, se perderían 810 millones de dólares".

Crisis en el sector por el cierre de las exportaciones de maíz
Crisis en el sector por el cierre de las exportaciones de maíz Crédito: Shutterstock

Agrega que "pensando en la campaña 2020/21, la producción no se verá afectada por la medida, porque la mayor parte de las decisiones ya habían sido adoptadas. El productor sembró con un marco de políticas y cosechará con otro, como ya ha sucedido varias veces en los últimos años. Las exportaciones del 2021 dependerán del volumen producido, afectado por un escenario climático adverso (sin un régimen de lluvias óptimo); y ahora también de lo que suceda en materia de restricciones a las exportaciones".

La perspectiva a futuro, entonces, podría verse afectada, según el economista. "Estos cambios de políticas y el regreso de una medida tan negativa como las restricciones a las exportaciones afectan las expectativas y los incentivos de cara a una nueva campaña agrícola. Como refleja la historia reciente, y las simulaciones utilizando modelos económicos, estas políticas resultan en menor área sembrada, menor inversión en tecnología, menor producción y exportaciones. Por el contrario, un marco favorable a la inversión y la exportación promueve el crecimiento de toda la cadena de valor, tal como ha demostrado la cadena del maíz en las últimas cuatro campañas".

Para Alberto Morelli, "más allá de la baja de ingresos, este cambio de reglas afecta la imagen de país exportador confiable. Está en juego la imagen de la Argentina como proveedor mundial", advierte.

Está en juego la imagen de la Argentina como proveedor mundial

Aclara que el mayor temor de los productores y exportadores es "volver a políticas que ya fracasaron en su momento. Este tipo de restricciones al comercio exterior se levantaron en la Argentina con el inicio del gobierno de Mauricio Macri. De ese entonces a ahora, el cultivo de maíz aumentó en superficie sembrada en un 67%".

El resguardo en silos, un mecanismo de defensa de los productores ante la brecha cambiaria
El resguardo en silos, un mecanismo de defensa de los productores ante la brecha cambiaria Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

Con respecto al clásico argentino, con gobiernos que son socios en las ganancias pero no en las pérdidas, Morelli hace referencia a que es una situación que se da con las retenciones, que se cobran sobre el precio de exportación, aunque al productor le haya ido bien o mal. "Por eso desde Maizar estamos en contra de las retenciones, que es un impuesto absolutamente injusto. Se debería cobrar un impuesto a las ganancias, que contempla cuando hay pérdidas en la producción. Si yo cosecho 14.000 kilos de maíz me descuentan los mismo que si cosecho 5000 kilos de maíz. Si no pude cubrir los costos, porque la cosecha no fue buena, perdí, pero además el Estado se llevó la retención",

Para Morelli, "el mejor estímulo es cuando el Estado no interviene. El área de maíz puede seguir creciendo, pero hay una relación de precio con los otros cultivos. Lo importante es haber llegado a esta superficie, que para este año son 6.300.000 hectáreas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Esto sostiene la rotación y logra que todo el sistema de producción argentino sea sostenible. En el anterior gobierno de Cristina Kirchner la relación soja maíz era 6 hectáreas de soja por una de maíz. Hoy estamos en dos y media hectáreas de soja por una de maíz". En cuanto a la necesidad de abastecer el mercado interno, Morelli aclara que hay maíz para abastecerlo y también para exportar. "Venimos de la segunda cosecha histórica de la Argentina. Lo que pasa es que hay una cierta retracción por parte de los productores para vender ciertos productos, como maíz, soja, trigo etc porque al pagarle el producto transformado el dólar a dólar oficial en pesos, hay un cambio que está muy retrasado. Si se queda con pesos en la cuenta corriente, se licúan con la inflación, por lo que resguarda su capital guardando el grano. Esto tiene que ver con la brecha cambiaria".

Como resultado, Confederaciones Rurales (CRA), Federación Agraria (FAA) y la Sociedad Rural (SRA) decidieron convocar a un cese de comercialización de granos entre el lunes y el miércoles de la próxima semana, Del otro lado de la contienda, el Gobierno tampoco asegura la apertura del mercado, cerrando su comunicación oficial de esta manera: "eventualmente y en función de cómo evolucione la oferta y la demanda, así como de las perspectivas de la cosecha de maíz 2020/21, esta cartera evaluará la reapertura del registro"..

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