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Nuevo proyecto para la marina mercante

Avance: la iniciativa es del senador por Santa Cruz Eduardo Arnold; se espera un pronto tratamiento en la Cámara alta.
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28 de marzo de 2000  

Después de la derogación (por parte del Congreso) de los decretos 1493/92 y 343/97 en diciembre último, las compañías de navegación nacionales se quedaron sin un marco legal que permita asegurar una mayor competitividad en sus prestaciones respecto de los servicios de traslado de mercancía realizados en buques extranjeros.

Ambos decretos autorizaban la importación temporaria de embarcaciones sin el pago de tributos (que eran garantizados ante la Aduana con un seguro de caución) para bajar los costos operativos de los armadores argentinos. Pero fueron responsabilizados como la principal causa de la actual crisis de los astilleros nacionales por el sector de la industria naval.

El senador justicialista por Santa Cruz Eduardo Arnold presentó un proyecto de ley de marina mercante que aguarda tratamiento en la Cámara alta y que se propone lograr un mayor ordenamiento en el sector, combatir el actual vacío de medidas que fomenten la actividad naviera en el país y evitar, al mismo tiempo, que este fomento provoque daños en la industria argentina.

En los últimos ocho años, se redactó una gran cantidad de proyectos sobre el tema para asegurar la competitividad del sector naviero argentino (se habla de más de 50), cuya autoría respondía a legisladores, cámaras empresariales, entidades gremiales y al mismo Gobierno, pero no lograron el consenso suficiente para ser aprobados en el cuerpo legislativo. No obstante, la iniciativa de Arnold apunta a revertir esta tendencia. En diálogo con La Nación , el legislador se mostró optimista y aseguró que el proyecto de ley puede obtener media sanción de la Cámara alta "en 30 días" dado que, por el momento, no se registraron disensos.

"La idea del proyecto de ley es trazar un esquema de largo plazo para la marina mercante donde se proteja la bandera argentina, pero se incentive a todos aquellos que inviertan en el país. También queremos que la tripulación sea un ciento por ciento argentina", explicó.

En detalle

Los principales puntos del proyecto de ley son:

  • La defensa de una estricta reserva de la ley de cabotaje mediante la instrumentación de un sistema de protección de bandera.
  • La redefinición del concepto de armador para que incluya a la persona que, aun sin ser propietarios de buques, opera embarcaciones y mantiene sus seguros y certificados.
  • El cambio de las condiciones de locación de buques que hasta diciembre último no contemplaban límite de tonelaje y generaban rechazo en la industria naval. El proyecto propone limitar el porte y la edad de los buques por arrendar de modo proporcional al tonelaje registrado en la matrícula nacional. La embarcación no debe superar los 10 años ni exceder el 100% del tonelaje de los buques de propiedad del armador bajo bandera argentina.
  • La puesta en marcha de beneficios impositivos para la importación de insumos para la industria naval y para las embarcaciones destinadas a la navegación comercial.
  • Prevé que buques con pabellón nacional embarquen sólo tripulantes argentinos y evitar que empleen a extranjeros buques con bandera de conveniencia que operan en el cabotaje.
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