Prevén una baja en las ventas externas

El requisito de ingresar en el país los fondos de exportaciones perjudicaría a las firmas del sector
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11 de diciembre de 2001  

El requisito de que ingresen al país las divisas de las exportaciones, adoptado por el Gobierno dentro del paquete de medidas para evitar una crisis financiera que ponga en jaque la convertibilidad, recibió duras críticas del sector exportador.

Esa obligación -instrumentada el jueves último mediante el dictado del Decreto 1606/01- actuará como un paso previo a la percepción de parte de los exportadores del IVA, de los reintegros aduaneros y del factor de convergencia.

Sin embargo, para la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA),podría llegar a alargar mucho más de lo tolerable los plazos de recupero de los tributos y beneficios y generar otros inconvenientes de índole operativo, que redundarían en una ostensible baja de las ventas externas del país.

"La Argentina está exportando la mitad de lo que necesita. Con estas medidas va a exportar bastante menos todavía", expresó a LA NACION el vicepresidente de la entidad empresarial, Elvio Baldinelli.

Según explicó el directivo, la norma determina que los estímulos a la exportación se paguen sólo cuando se confirme la liquidación de los fondos de las exportaciones en el sistema financiero nacional.

Antes del decreto, los plazos para la devolución del IVA, los reintegros aduaneros y el factor de convergencia se empezaban a contar desde el embarque de las mercancías.

Pero Baldinelli comentó que los fondos de las ventas externas podrían tardar un promedio de seis meses en ingresar al país si es que se tratan de commodities agrícolas.

En el caso de exportaciones de productos con mayor valor agregado o de bienes de capital de largos períodos de amortización (tales como grúas, equipos medicinales y tornos), los plazos para la entrada al país de los fondos podrían llegar a extenderse por más de cinco años.

Así se podrían llegar a dar tiempos superiores a un lustro para que los exportadores obtengan, al menos, la devolución del IVA."Nunca pagaron con velocidad, pero ahora será mucho peor", vaticinó.

La exigencia de ingresar los fondos al país también puede generar perjuicios a los exportadores a la hora de afrontar los gastos que tienen en el exterior, tales como honorarios de agentes y corredores, alquiler de depósitos, ferias o exposiciones y servicios de posventa.

Con permiso previo

Baldinelli contó que a partir del decreto los exportadores tienen que traer los fondos al país y, una vez hecho esto, recién podrán girarlos al exterior para pagar sus servicios.

Esto les ocasionaría más demoras y costos porque explicó, "tampoco se pueden girar los fondos al exterior directamente, sino que hay que pedir autorización previa al Banco Central en cada caso".

Otro perjuicio colateral es el complicado acceso que tendrán los exportadores, a partir del nuevo paquete económico, a líneas de crédito a tasas convenientes para la prefinanciación de las exportaciones.

Esta situación podría complicar la exportación de manufacturas y ocurre, según Baldinelli, porque el Banco Central prohibió en un primer momento el pago de las entida des bancarias del país a sus corresponsales del exterior.

Si bien esta prohibición se levantó en seguida, ahora los bancos del exterior se muestran renuentes a prestarle a sus pares argentinos. En tanto, los ejecutivos del sector naviero se mostraron muy nerviosos porque también deben contar con una autorización previa del Banco Central para girar al exterior los fondos de fletes marítimos, luego de descontar sus comisiones.

De hecho, no pudieron durante toda la semana última girar al exterior estos fondos que pertenecen a armadores extranjeros.

La complicación no es menor porque las navieras extranjeras captan el 99% de los US$ 3000 millones que la Argentina gasta anualmente en fletes marítimos. Según algunas fuentes del sector, los fondos de fletes trabados en el país suman más de US$ 10 millones.

"Los armadores ya nos dijeron que si no se soluciona el problema en estos días los barcos no vendrán a la Argentina y se prohibirá el cobro de fletes en el país", advirtió el presidente del Centro de Navegación, Patricio Campbell.

El ejecutivo consideró que la dificultad actual surge porque el Banco Central no tiene aún "procedimientos claros" en torno al tratamiento de los fletes marítimos.

Agregó que los armadores internacionales "no pueden darse el lujo de tener millones de dólares retenidos en la Argentina".

Las nuevas restricciones de retiro de fondos en efectivo -fijadas en un máximo de $ 1000 al mes-están afectando al tráfico de cruceros. La limitación provoca que los agentes marítimos ya no puedan entregar a los capitanes de cruceros fondos en efectivo para pagar a proveedores o sueldos de tripulantes.

"Tuvimos que desviar instrucciones de pago a puertos uruguayos y de Brasil -relató Campbell-. Esto, sumado a la quita del subsidio del dragado de hidrovía (que encarecería los costos operativos de estos buques en el país), genera gran incertidumbre en torno al negocio".

Otra complicación adicional es que los agentes marítimos tampoco están pudiendo enviar remesas al exterior de excedentes del dinero que les transfieren los armadores para que cubran los gastos operativos de los buques en el país.

El gerente operativo de Maersk Sealand en la Argentina, Javier Ollé, puntualizó que si no se corrigen estas restricciones el país tendrá menor actividad financiera y posiblemente menos volumen movilizado, porque tanto los importadores como los exportadores se moverán con mayores dificultades para conseguir crédito.

Riesgo de parálisis

Las restricciones en los retiros bancarios también pusieron al borde de la inactividad al autotransporte de cargas, que requiere de efectivo para solventar los costos de combustible y de peajes, entre otros.

Por eso, los directivos de la Federación Argentina de Entidades del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) pidieron la semana última al secretario de Transporte, Ignacio Ludueña, que se les permita extraer de las cuentas bancarias un total de $ 1600 por camión afectado al transporte nacional, y entre $ 2300 y $ 2600 por vehículo afectado a servicios internacionales.

Si bien se les otorgaría la posibilidad de retirar 500 pesos a la semana por vehículo durante quince días, el vicepresidente de Fadeeac, Marcelo Mugas, puntualizó que el beneficio debería extenderse por un plazo superior.

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