Suscriptor digital

Qué pasa con las playas ferroviarias

El Gobierno de la Ciudad anunció la intención de desactivar algunas estaciones de transferencia
(0)
29 de agosto de 2000  

Los concesionarios privados de los trenes de carga expresaron su malestar por la posible desactivación de actuales estaciones de transferencia de mercaderías. Esta medida acarrearía serios trastornos en el tráfico urbano y generaría aumentos significativos de los costos logísticos de abastecimiento y distribución en la metrópoli.

De este modo, salieron al cruce del anuncio que realizó la semana última el secretario de Planeamiento Urbano del Ejecutivo porteño, Enrique García Espil, que prevé urbanizar el terreno ocupado por la estación ferroviaria intermodal Sola, que opera la línea Ferrosur Roca, para crear nuevos espacios verdes, viviendas y locales comerciales en el sur de la ciudad.

"Desactivar la estación de Sola implica no tener la menor idea del tipo de logística que necesita Buenos Aires para crecer, ganar eficiencia y lograr inversiones", protestó Gastón Cossettini, gerente de la Ferrocámara, entidad que agrupa a los cinco adjudicatarios privados del servicio de trenes de carga.

Por otra parte, el gerente general de Ferrosur, Sergio Do Rego, desmintió que el predio esté inactivo o descuidado y afirmó que la empresa ferroviaria recepcionó y despachó en Sola un flujo de 687.693 toneladas entre abril de 1999 y marzo de 2000.

La desactivación de la playa ferroviaria será reemplazada por 200 camiones diarios, según aseguró el ejecutivo de Ferrosur. Y atribuyó la intención de urbanizar el terreno del Gobierno de la Ciudad al "desconocimiento" de las actividades que realiza el ferrocarril de cargas en el predio. "Hoy, el ferrocarril actúa como un operador logístico que transporta la carga desde su origen hasta las playas ferroviarias donde se la transfiere a camiones que la distribuyen a los clientes finales", dijo Do Rego a La Nación .

De hecho, la playa ferroviaria funciona como un centro logístico para la recepción, almacenamiento y distribución de productos químicos, cemento, hormigón y cerámicos. Además, maneja productos químicos en contenedores, baldosas, carga general, cemento, piedra, polietileno, minerales en contenedores y a granel, pellets, PVC y soda caústica.

De las 687.693 toneladas movilizadas por Sola, 303.080 son aportadas por Loma Negra, controlante de Ferrosur, pero la compañía ferroviaria también utiliza el predio para transferir cargamentos de clientes como Solvay, Indupa, Imextrade, Shell, Riscos Bayos y Dow Polisur, entre otros.

Pero no sólo la estación Sola preocupa a la Ferrocámara. También genera inquietud en el sector ferroviario la prevista desactivación con fines urbanísticos de la estación de transferencia que opera el tren ALL en Caballito y que se utiliza para trasladar materia prima a un molino harinero. "Eso podría aumentar un 30 por ciento el tráfico de camiones", estimó Cossettini. Los intentos por desactivar del uso ferroviario los terrenos de las playas de carga se remontan a 1997. Este año, el Ministerio de Economía dictó la resolución 1121 que integraba un equipo para delimitar los inmuebles necesarios para la red ferroviaria nacional.

Luego, el Poder Ejecutivo sancionó el decreto 1090/97 que instruía al Ministerio de Economía a desactivar total o parcialmente las playas ferroviarias ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires y otros grandes centros urbanos en tanto no tengan un uso operativo actual justificado.

En julio de 1998 se dictó el decreto 837/98, que prevé la desactivación de playas de carga como Sola, Retiro, Colegiales, Palermo y La Paternal.

Según la Ferrocámara, esa medida equivale a la incorporación anual de 71.430 camiones circulando por una red saturada de tránsito pesado.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?