Uniones que ayudan a ganar negocios afuera

El caso de dos fábricas que se asociaron sólo para vender
(0)
11 de diciembre de 2001  

Cada vez son más las empresas que prefieren unirse a otras en un proyecto comercial común para intentar suerte en otros países.

Ya no se trata sólo de compartir los gastos para alivianar los costos internos, sino que es una de las pocas estrategias que les quedan a las compañías más chicas para alcanzar cierto grado de competitividad en el exterior.

Este es el camino que decidieron transitar Blasting y Cym materiales, dos firmas dedicadas al tratamiento y la preparación de superficies. Ofrecen, en conjunto, los equipos, accesorios, abrasivos y servicios que fabrican, para llegar a cubrir la mayoría de las demandas del sector.

El director de Cym, David Cowes, explicó en diálogo con LA NACION algunas de las ventajas de esta asociación: "Cada una de las empresas conserva su independencia y nos asociamos para exportar. Si bien trabajamos en un mismo campo, como tenemos dos líneas de productos distintas podemos ampliar nuestras ofertas de productos y servicios, brindando a nuestros clientes una gama más amplia de soluciones", contó, a la vez que agregó que muchas veces puede suceder que frente a determinado pedido una empresa sea proveedora de la otra.

Una mano a tiempo

Un ejemplo de ello fue el caso que recordó el titular de Blasting, Julio Goldstein: "hace poco tuvimos que construir juntamente con Cym una cabina de granallado para mandarla como muestra a Canadá. Ellos necesitaban una solución para limpiar los tubos de los equipos, y nosotros le aportamos la ingeniería que se requería para ese caso".

Para sellar esta alianza las firmas sacaron una publicación "Tratamiento y preparación de superficies" (TPS), que editan en español y portugués. Y de las que distribuyen más de 3000 ejemplares en toda América latina promocionando sus productos y servicios.

Cym inició sus actividades en la década del 60 y hoy realiza un diseño propio de las máquinas que fabrica a pedido de sus clientes. Exporta el 20% de lo que factura por ventas de equipos a Chile, Brasil, México, Venezuela, Perú y Canadá, entre otros destinos. Sus principales productos son: equipos de granallado, repuestos de equipos, granallas, y microesferas de vidrios.

Por su parte, Blasting, si bien también concentra su actividad en equipos de granallado y arenado, ofrece una gran variedad de equipos estándar.

"Tratamos de contactarnos con distribuidores que estén totalmente abocados al sector, a ellos les resulta atractivo trabajar con las dos firmas porque pueden personalizar las ventas", agregó Goldstein.

A pesar de la incertidumbre que impera en la vida económica argentina, los empresarios consideran que la única manera de seguir adelante es luchando por mantener sus proyectos, por eso siguen intentando abrir una puerta en el mercado americano.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.