Ventas de miel, en la línea de fuego

La próxima campaña está amenazada por denuncias de dumping y exigencias en la calidad
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24 de octubre de 2000  

La Argentina es el principal exportador mundial de miel, aunque tal vez no por mucho tiempo más. A principios de este mes, Estados Unidos dio lugar a denuncias pordumping efectuadas por productores apícolas norteamericanos contra la Argentina y China.

Nuestro país pelea cada año el primer puesto de exportador mundial con China. El escaso consumo doméstico obliga a los productores nacionales a mirar fronteras afuera para intentar colocar su producción.

La campaña de este año prácticamente ya está cerrada, con una venta de alrededor de 80.000 toneladas. Sin embargo, los productores están preocupados porque saben que los dos principales clientes, Alemania y Estados Unidos, responsables del 80% de las exportaciones argentinas, tienen entre manos conflictos para el próximo ciclo: los europeos van exigir un nivel de calidad que no toda la miel nacional puede cumplir; en tanto que el Departamento de Comercio de los Estados Unidos pondrá en el banquillo a los empresarios argentinos.

En capilla

Los reclamos de dumping por parte de Estados Unidos nacen debido a una baja de precio de la miel nacional año tras año. Esto se debe, en primer lugar, a una gran producción que viene teniendo la Argentina, y en segundo término, a la distorsión provocada por la evasión de IVA en parte de la cadena de comercialización.

La demanda la iniciaron productores americanos, en el marco de una legislación que protege a la producción local. Hasta el momento, el arancel de importación es cero.

Los exportadores consultados por La Nación aseguran que un resultado directo será la baja de precios. "Si después de esta investigación, Estados Unidos pone un derecho de importación para la Argentina, se va a tomar como un costo y bajará el ingreso del productor. Alemania por su parte, si bien no tiene arancel, tampoco querrá pagarle más al productor local, quien con tal de seguir vendiendo bajará los precios hasta equilibrar los valores con Estados Unidos", señaló Juan Pablo Ghirardi, del departamento de comercio exterior de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). La cooperativa es el mayor exportador argentino de miel. Tiene una participación del 27% del mercado, con 25.000 toneladas de exportación.

Las consecuencias lógicas deberían ser una baja en la ganancia del productor, y una condición más ventajosa para Europa.

La determinación preliminar es en marzo. Si continúa la investigación, al entenderse que hay perjuicio para el productor norteamericano, el proceso finalizará en mayo cuando salga el veredicto final. Cualquier arancel que se imponga será retroactivo a las importaciones realizadas desde marzo.

"Estados Unidos es un país comprador con menores requerimientos de calidad que el mercado europeo (en lo que se refiere al control de residuos de antibióticos en la miel, principalmente), de manera que se debería reformular una inspección de calidad en el momento del preembarque, pero la infraestructura local no está preparada para afrontarla", señaló el presidente de Miel Gibbons, Pablo D´Amico.

El país del Norte produce 90.000 toneladas, pero necesita 70.000 más, de las cuales la Argentina es parte.

Por ser una de las más grandes, junto con ACA, Honeymax SA integar el grupo de las cuatro empresas que deberá atravesar la investigación. Según el vicepresidente, Santiago Ytques, parte de lo que hoy el país está sufriendo por acusaciones de dumping es por la evasión de IVA que se produce en los eslabones entre el productor y el proveedor del exportador.

Tras las fronteras

En el mundo se produce un millón de toneladas de miel al año, de las cuales 400.000 van al comercio internacional.

La Argentina participa con el 20%, China con otro 20%, y el resto corresponde principalmente a México, Canadá, Australia, Bulgaria y Chile.

El 95 por ciento de la producción nacional se exporta. De esa porción, el 98 por ciento se transporta en tambores, y sólo un 2 por ciento fraccionado. Esto tiene una explicación.

Una vez que la miel argentina llega a Europa, se mezcla con la mexicana, la australiana y la china, entre otras, para llegar a un determinado gusto y color.

A veces, el producto final está compuesto por miel de quince o veinte orígenes. Luego se envasa y sale a la venta.

Los compradores responden a un estereotipo: viven en países industrializados, generalmente fríos, tienen altos ingresos per cápita, conciencia por el medio ambiente, y su país no produce toda la miel que consume.

Controles a la hora de viajar al exterior

Los requisitos antes de embarcar

La producción de miel que viaja a Europa debe exponerse a análisis de humedad, antibióticos, pesticidas, y demás. El Estado, por medio del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), es quien otorga el certificado sanitario. Se sacan 4000 muestras anuales que se abonan entre todas las empresas por un monto de 500.000 dólares, para evaluar la calidad de la miel.

Para los exportadores, el certificado es una obligación. "Es un ítem del costo. Cada 250 toneladas que exporto, se toma una muestra a la que se le hacen distintos análisis. Si siempre salen bien, se deberían tomar muestras cada mayor tonelaje. Pero si no hago los exámenes, no recibo el certificado, y no puedo exportar", explicó con acento alemán el presidente de Times SA, Arno Meier, que reside en la Argentina gracias a los viejos exportadores locales.

La partida

Su padre importaba miel argentina desde Alemania, cosa que le ocasionaba más de una jaqueca. Como por ejemplo que recibía un tambor acompañado de ladrillos para que el tambor pesase más. Un día su padre le dijo"No se puede seguir, al menos que lo hagamos nosotros. Te vas a la Argentina". Meier recuerda: "Tenía 20 años. Yo dije, no voy. Sí vas, dijo mi padre". Se suponía que se quedaría tres años, pero ya van 38. Times exporta entre 6000 y 9000 toneladas por año.

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