Cómo lograr la devaluación y la fe de Néstor

Francisco Olivera
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21 de marzo de 2010  

Un sobresalto reciente gana adeptos en la Unión Industrial Argentina (UIA). Se conoció a fines de la semana pasada, cuando una de sus cámaras acordó con el sindicato, de palabra, un 25% de aumento salarial. Se dará a conocer en estos días. "Va a ser el piso", se preocuparon en la junta directiva. Si es el punto de partida, razonan los empresarios, viene un año complicado, porque los sueldos de muchos sectores -el automotor, por ejemplo- ya están, antes de aplicarse ese incremento, igual que en Brasil.

El escenario adelanta el próximo reclamo de la UIA, que probablemente nadie haga a través de los diarios: una nueva devaluación. Tendrá efectos en la inflación y en los salarios. ¿Qué dirá el Gobierno? Un industrial unió respuesta con advertencia: "¿Le parece que dirá que no si empiezan a cerrar fábricas?".

La encrucijada de Néstor Kirchner está entre el enfriamiento que tanto ha rechazado en público y el rebrote de precios. En la UIA, donde descuentan ese desenlace, la incógnita se centra más bien en quién será el ejecutor de la política económica este año.

No hay que saber de tarot para adivinar qué nombre prefieren los empresarios. Julio De Vido, el único del Gobierno en quien realmente confían, sobrevoló todas las especulaciones la semana pasada. Fue sólo un rumor sustentado en una creencia, por ahora escasa de sustento: Kirchner perdió el encandilamiento con Amado Boudou, cuya permanencia en el Ministerio de Economía pende del canje de deuda. Si todavía estuviera en el Gobierno, Ricardo Jaime, el polémico ex secretario de Transporte, podría recordarle a Boudou, con una metáfora que repartía entre íntimos, que no pertenecerá jamás al núcleo de Río Gallegos: "¡La nieve que te falta!".

Pero Boudou tiene otras destrezas. No nació en Santa Cruz, pero puede ofrecer un arrojo que muestran pocos patagónicos: es capaz de enviar un expediente firmado, sin consultarlo con el área de Legales del ministerio, sólo porque lo pidió Kirchner. Así lo hizo, por ejemplo, con una de las últimas transferencias que se le requerían a Raúl Rigo, subsecretario de Presupuesto. "¿Usted sabe lo que vale eso para Néstor?", dijo alguien que conoce esas oficinas.

Como Bucéfalo, el famoso caballo de Alejandro Magno, Kirchner suele recelar de su propia sombra. ¿Qué otro motivo llevó al Gobierno a suspender ya tres veces, mientras la Presidenta compraba merluza delante de las cámaras de TV, la inauguración de la central eléctrica de Timbúes, cerca de Rosario, uno de los logros kirchneristas más tangibles? Las invitaciones llegaron a más de 300 empresarios, el catering estaba contratado y alisado el terreno para el helicóptero presidencial. Pero Rosario no es, mientras persista el malestar agropecuario, un lugar acogedor para el aterrizaje. Esa es la explicación que oyen en las compañías eléctricas.

Aunque nada importe tanto en la quinta de Olivos como lo que se publica en los diarios. No lo olvidará un jefe de prensa de un ministerio que recibió años atrás en persona, un domingo a las 6 de la mañana, un lapidario llamado de Kirchner, entonces presidente de la Nación, por una noticia que no gustaba, publicada en la página 15 de Diario Popular . Siempre propenso a los anuncios sin sustento, el Gobierno invirtió la fórmula en Timbúes: una obra capaz de generar más de 600 MW no tiene quien la anuncie.

El que no haya aprendido que la confianza es un valor supremo en la jungla kirchnerista no podrá entender dónde están los verdaderos interlocutores y cuáles son las órdenes que hay que cumplir. El mejor ejemplo para los empresarios es José María Olazagasti, secretario privado de De Vido, un hombre que hace pocos años era empleado de Ceremonial de planta de la Subsecretaría de Pyme y que emergió tras la partida de Claudio Uberti del Gobierno. "Es más poderoso que un secretario de Estado", resumió el presidente de un grupo industrial.

No es extraño ver a los lobbistas más encumbrados de la Argentina entre bromas, a los besos y abrazos, con el escudero del Ministerio de Planificación.

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