Con sus más y sus menos, el desempleo afecta a todo el país

Rosario y Mar del Plata tienen el índice más alto; Río Gallegos, el más bajo Aun en los casos de menor desocupación, como Posadas y Santa Cruz, arrecia el subempleo La crisis de la industria y de las producciones regionales es una de las causas
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15 de diciembre de 2001  

La ciudad de Rosario registra, junto con Mar del Plata, el índice más alto de desempleo del país, con el 22,8%. Según el Instituto Provincial de Estadística y Censos, el indicador es "histórico", y no tiene antecedentes desde 1975, año en que se iniciaron estas mediciones. Pero si en esa ciudad del sur santafecino se suma el 10,6% de subempleo, se infiere que el 40% de los rosarinos en condiciones de trabajar tiene dificultades de empleo.

Ello equivale a 226.500 personas, cifra que ni siquiera se registró en el proceso hiperinflacionario de 1989 ni en 1994, con el llamado efecto tequila. El cuadro de situación es muy crítico: la depresión económica desalentó todas las inversiones en la agroindustria. Por ejemplo:

  • Entre febrero y agosto hubo 3000 despidos en la industria frigorífica, como consecuencia del cierre de los mercados europeos a las carnes argentinas, debido al rebrote aftósico.
  • Las inundaciones que ya llevan varios meses en el Sur desactivaron cerca de 200 explotaciones agropecuarias.
  • Cerraron más de 120 establecimientos fabricantes de muebles.
  • El sector lácteo (en este territorio se desarrolla la principal cuenca lechera de América latina) redujo un 20% la producción.
  • Penurias marplatenses

    La situación es parecida en Mar del Plata, que comparte con Rosario el primer puesto en materia de desempleo. Esta ciudad ha perdido durante la última década buena parte de sus principales industrias: la pesca es casi una anécdota, el tejido está herido de gravedad por la importación y el comercio agoniza por el virtual corte de la cadena de pagos, agravado tras las medidas económicas que han dejado al balneario escaso de efectivo.

    Así, los marplatenses desesperan por la llegada y el inicio de una nueva temporada estival, la oportunidad más inmediata y concreta de sumar algunas revoluciones al motor de la economía local. Según la cámara de comercio local, en esta ciudad hay actualmente unos 7000 comercios cerrados.

    En la otra punta de la lista, y casi del mapa, Posadas tiene la segunda menor tasa de desempleo, con el 6,8%. Sin embargo, parte de la explicación es la elevadísima tasa de subempleo: 20,1%. Además, no se tienen en cuenta los datos del interior rural de Misiones, actualmente afectado por una extrema pobreza. Gran parte de los subempleados subsiste aprovechando pequeñas ventajas que brinda la economía informal en zonas de frontera. Muchos confiesan abiertamente que trabajan en el "paso", que no es otra cosa que el transporte de mercaderías -generalmente ilegal- proveniente de Paraguay y Brasil para ser vendidas aquí, a menor precio.

    Tampoco hay síntomas de reactivación en rubros generalmente rentables como la producción de yerba mate, tabaco e industrias forestales, todos con precios muy deprimidos y costos internos altísimos, que impiden salir a competir al exterior.

    Rareza tucumana

    Agobiados por la recesión, los tucumanos no festejaron que el desempleo en la provincia haya bajado en las dos mediciones que este año realizó el Indec. Sí se sorprendieron porque, en verdad, la sensación generalizada es de angustia y no de una mayor demanda en el plano laboral.

    Según el informe oficial, en octubre de este año se registró un nivel de desempleo en la provincia del 17,9%, medio punto menos que el dato surgido en el mismo mes de 2000, cuando un 18,4% de los tucumanos no tenía trabajo.

    Paula Moya tiene 32 años y desde hace un año busca un empleo más o menos calificado. Es arquitecta, pero no le importa que la convoquen a trabajar de algo que no tenga que ver con su profesión. "Yo no siento que haya más oferta de trabajo, pero habrá que creer en las estadísticas", dice, sonriente, pese al mal momento por el que atraviesa.

    El ministro Antonio Guerrero atribuyó la baja en el desempleo a que la zafra fue plena en los quince ingenios de la provincia y a que hubo cierto despegue de la construcción por medio de nuevos planes oficiales de vivienda. Reconoció, no obstante, que en noviembre y en lo que va de este mes se nota una merma en los niveles de actividad, producto de la crisis generalizada en todo el país.

    En el subempleo hubo una suba en la provincia. Se pasó del 16,5% en octubre de 2000 al 17,7% en el mismo mes de este año. La economista de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) Cristina Mirabella, especialista en estadísticas, opinó que en este punto podría originarse la baja del desempleo.

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