Crédito a largo plazo, la utopía de un país poco confiable

Juan Carlos de Pablo
(0)
17 de enero de 2016  

Comprar inmuebles como se compran helados, es decir, al contado, restringe el número de adquisiciones a quienes tienen ahorros o parientes que los ayudan. En el mercado de créditos hipotecarios a largo plazo, la Argentina tiene antecedentes que terminaron muy mal. El Banco Central está interesado en recrear dichos créditos. ¿Qué tendría que ocurrir para que no se incube un nuevo fracaso?

Al respecto entrevisté al ruso Tadeusz Sztrum de Sztrem (1892 - 1968), quien en 1923 acuñó el término impuesto inflacionario y diseñó una fórmula para estimarlo, adelantándose en 3 décadas al estudio realizado por Philip David Cagan, de las hiperinflaciones ocurridas en algunos países europeos, luego de la Primera Guerra Mundial.

-¿La inflación, un impuesto? Explíquese.

-¿Qué diferencia existe entre que en un país durante cierto período los precios se dupliquen, y por consiguiente con el dinero que sus habitantes mantienen en efectivo, al final del período sólo puedan comprar la mitad de lo que podían adquirir al principio, y que en otro país exista estabilidad de precios, pero sus habitantes tengan que pagar un impuesto igual a la mitad del dinero que mantienen en sus bolsillos? Ninguna. Esta es la idea del impuesto inflacionario, cuya "alícuota" es la tasa de inflación y cuya "base imponible" está constituida por aquellas variedades de dinero que al Estado no le devengan interés.

-El BCRA está interesado en que existan créditos hipotecarios a largo plazo.

-Buena idea, porque posibilitará que más personas puedan acceder a su vivienda. Pero por favor capitalicen los errores del pasado para no volver a cometerlos.

-¿De qué habla?

-Un crédito a 10 o 20 años necesariamente se otorga en dólares o en pesos indexados. A tasa de interés fija se puede financiar la compra de heladeras o computadoras, pero no la de inmuebles.

-¿Y entonces?

-En un crédito en dólares, ¿cómo se cubrirá el acreedor, de la existencia futura de tipos de cambio múltiples o de pesificaciones forzadas a tipos de cambio "oficiales"? En un crédito indexado en pesos, ¿cómo asegurar que en el futuro no aparecerán autoridades que, como ocurriera a partir de 2007, dibujarán los índices de inflación?

-Siempre se puede recurrir a la justicia.

-Pero en la Argentina, en casos como éstos, los jueces fallan mucho más a favor de los deudores que de los acreedores. Y esto los acreedores lo saben, por lo cual intentarán diseñar créditos a prueba de todo tipo de contingencias. Que en el caso de los créditos a largo plazo es prácticamente imposible.

-¿Está usted diciendo que los créditos a largo plazo son inviables en la Argentina?

-Estoy mencionando cuestiones que deben ser tenidas en cuenta. Junto a lo cual hay que hacer un llamado a la prudencia. En el arranque, la cuota no puede superar 30% del ingreso del deudor y su grupo familiar; porque si en el comienzo se ubica mucho más arriba, cualquier contingencia hace impagable el préstamo.

-Esto me recuerda a la tristemente célebre circular BCRA 1050, que entre paréntesis fue dictada por De Pablo, pero no por Juan Carlos de Pablo.

-La circular 1050 transforma las tasas de interés en índices financieros, es decir, es un termómetro. Pero es tristemente célebre porque su lanzamiento coincidió con la quiebra del Banco de Intercambio Regional, y desde ese momento las tasas de interés subieron, mientras que los precios de las propiedades y los salarios reales cayeron; por eso -además de un correcto funcionamiento macroeconómico- es fundamental la prudencia en la relación cuota/ingresos.

-Las instituciones financieras deberían tener esto en cuenta.

-Sí, pero para evitar entusiasmos y cuestiones de riesgo moral, tanto la experiencia local como internacional (la denominada crisis subprime, desatada en los Estados Unidos en 2007) recomiendan que el Banco Central sea muy estricto en el cumplimiento de esta restricción. El éxito reside en que los que puedan pagar accedan a los créditos, no en embaucar transitoriamente a quienes no pueden hacerlo.

-Don Tadeusz, muchas gracias.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.