Créditos: habrá más fondos en los bancos

Por Martín Kanenguiser Enviado especial
Por Martín Kanenguiser Enviado especial
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27 de marzo de 2000  

NUEVA ORLEANS.- El gobierno argentino quiere despertar al mercado de préstamos con una baja de los encajes de 5 a 7 puntos en los bancos, que se compensará con un préstamo contingente de un banco privado internacional por 5000 millones de dólares. De este modo, se liberalizarán fondos que las entidades financieras podrán usar para dar más créditos, a tasas más bajas que las actuales.

Así lo aseguró una alta fuente del Banco Central en esta ciudad, que acompañaba al titular de la entidad, Pedro Pou, en un seminario sobre flujo de capitales, que se desarrolló ayer en el marco de la asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El viernes último, el BCRA y el Ministerio de Economía lograron cerrar cuatro propuestas en Nueva York con los bancos ING, Citibank, Merrill Lynch y HSBC. Ahora el Gobierno deberá optar por una de las cuatro entidades, que ofrecerá 5000 millones a una tasa de 50 puntos básicos.

La fuente dialogó con los periodistas argentinos que cubren la asamblea del BID en el gigantesco Centro de Convenciones de esta ciudad sureña. Aunque destacó el acuerdo, el funcionario aclaró que no habrá un aumento fuerte de la demanda a corto plazo a raíz del convenio.

"En el sistema hay exceso de liquidez y si no hay préstamos es porque no hay demanda. Esta es una medida estructural, para el mediano plazo, que busca mejorar el sistema financiero en forma estructural", comentó ante una pregunta de La Nación .

Por la baja demanda, en el BCRA no están convencidos de que esta reducción de encajes se traduzca en un aumento de préstamos al sector privado. "Podría haber una mayor toma por parte del sector público, pero eso cambiará cuando cambie el humor colectivo. El único riesgo es externo, es decir, que este crédito restrinja la llegada de más flujos al país por crowding out", aseguraron.

En forma paralela, el BCRA decidió encarar una tarea nada fácil: convencer al Banco Mundial para que haga un aporte a esta reducción. Aunque no comenzaron las negociaciones formales, Pou y Machinea saben que el BM no quiere participar en esta clase de iniciativas, tal como afirmó a este diario el vicepresidente de la entidad multilateral, David de Ferrantis. De todos modos, en el Central piensan en un atajo: pedirle al BM la posibilidad de redirigir a esta baja de encajes los US$ 1000 millones que le fueron otorgados para la línea REPO en 1998.

Aumento de fondos

Mientras tanto, Pou se dedicó a difundir pronósticos optimistas sobre la región en general y la Argentina en particular. En un seminario que compartió con Guillermo Calvo, Eduardo Aninat del FMI y Ricardo Haussman del BID, entre otros, afirmó que habrá un aumento en el flujo de capitales hacia América latina este año. Además, redobló la apuesta y dijo que Brasil y la Argentina van en el camino mexicano de convertirse en países con la máxima nota de las calificadoras de riesgo, el grado de inversión, si siguen haciendo bien los deberes.

Sin embargo, aclaró en su disertación, hay dos riesgos fuertes por el rumbo económico de EE.UU.:

  • Que siga creciendo con fuerza y su déficit llegue a US$ 350.000 millones. En ese caso, absorbería una buena parte de los capitales que podrían ir al mundo emergente.
  • Que caiga, pero con dureza en lugar de con suavidad. Esa vía también restringiría el movimiento de capitales. En cambio, si la Reserva Federal lograra controlar la situación con otros 50 puntos básicos de aumento en la tasa este año, no habría mayores problemas, porque el mercado ya tiene incorporado ese futuro incremento.
  • Mencionó otro riesgo adicional sobre la tasa norteamericana, si la OPEP decide controlar la producción del crudo, porque eso colocaría más presión sobre la inflación y provocaría una actitud más rígida de la Fed. Para concluir, Pou se despegó de la literatura clásica del BID y el BM al asegurar que no siempre los flujos de capital de corto plazo son más riesgosos que las inversiones directas. "Si alguien que hace una inversión externa directa toma demasiados préstamos en la moneda local para pasarlos a dólares, puede provocar un crowding out y secar el mercado local", sentenció.

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