Cuidar la salud de los empleados produce retornos a las empresas

Cada vez más compañías encaran programas de bienestar, que incluyen deporte y comida sana
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31 de julio de 2011  

Por cada dólar invertido en el bienestar en el trabajo se pueden ahorrar entre US$ 2 y 15 en costos de salud, dependiendo de la iniciativa y la manera en que se mida el retorno. Así lo indica un reporte de investigadores de la Universidad de Harvard y datos del Wellness Council of America.

Este hecho no pasa inadvertido para las empresas, que cada vez proponen más actividades vinculadas a la salud y la prevención. En la Argentina, según la consultora Mercer, el 85% de las 25 empresas con los beneficios más innovadores tienen una iniciativa ligada al bienestar. La calidad de vida aumenta su importancia.

Para los investigadores de Harvard Leonard Berry, Ann Mirabito y William Baun, el bienestar en el trabajo se logra mediante programas diseñados para apoyar a empleados, y a veces a sus familias, a adoptar y mantener conductas que reducen riesgos de salud, mejoran la calidad de vida, aumentan la eficacia personal y benefician a la organización.

A diferencia de lo que ocurre en otros países, en la Argentina no siempre se suele medir el retorno en dinero sino que se evalúa la efectividad de los programas a través de encuestas de clima.

Sin embargo, el ahorro es sustancial. Según Berry y su equipo, entre 2002 y 2008, la fabricante de productos de higiene personal Johnson & Johnson logró un retorno de US$ 2,71 por cada dólar invertido en Estados Unidos en iniciativas de salud social, mental y física de los empleados. Estas propuestas le habrían permitido ahorrar 250 millones en costos de salud en diez años.

"Entre el 70% y 80% de las enfermedades están relacionadas a elecciones en el estilo de vida, como la comida, el ejercicio y el fumar. Esto se puede prevenir", asegura Juliana Radavero, directora comercial de la consultora Guork, enfocada en mejorar ambientes de trabajo.

La salud es central en los programas de wellness (bienestar). "Hay que trabajar en la modificación de los hábitos de las personas sanas que pueden enfermar, como, por ejemplo, fumadores, sedentarios o que comen muchas grasas. Es algo muy difícil porque implica reconocer que se hace algo mal. En cuanto a los enfermos, en el exterior cada vez se hace más disease management [gestión de la enfermedad], que implica identificar una población que sufre un mal y darle herramientas para gerenciar su enfermedad", explica Laura Roldán, consultora de salud y beneficios de Mercer.

Antes de encarar un programa de wellness es necesario conocer a quiénes va dirigido. Además de censar género y edad, se debe hacer un chequeo médico, investigar temas de herencia y de hábitos de vida de cada empleado. Relevar datos sobre nutrición, actividad física, estrés, tabaquismo, alcoholismo y satisfacción laboral es esencial.

Los programas suelen incluir varias iniciativas de capacitación, controles médicos periódicos y actividades deportivas y de relajación. "Hay mucho interés por mover a la gente para combatir el sedentarismo y mejorar el estado cardiopulmonar", dice Gonzalo Mayorca, socio de la consultora Ezentya.

En cuanto a la nutrición, más empresas buscan alternativas sanas a la máquina expendedora de golosinas. "Las grandes organizaciones se están haciendo responsables de la salud alimenticia de su gente. Puede ser que lo hagan por una cuestión de imagen, pero se terminan dando cuenta de que contribuyen al bienestar general", señala Christel Sasse, socia de Charinut, empresa proveedora de alimentos saludables a compañías.

Aguas Danone contrata a una nutricionista para asesorar al personal. "Más del 30% de la gente la consulta. No es costoso y se valora mucho", dice Tomas Hartmann, director de recursos humanos de la firma. El programa Health Inside de Danone incluye chequeos médicos, acceso gratuito al gimnasio en algunas locaciones, jornada reducida y ferias de salud, entre otras actividades. Algunos beneficios incluyen a los proveedores.

En Philips, el programa Camino al Bienestar incluye talleres para verse bien. Las empleadas pueden asistir a cursos de cuidado de la piel y maquillaje, y participar de una jornada con claves "para estar lindas de la mañana a la noche", según explica su directora de recursos humanos, Mercedes de Beláustegui.

Roldán advierte que algunas firmas disminuyen la población elegible para chequeos médicos voluntarios por los costos. Explica que no ven el beneficio porque no provocan acciones a partir de los resultados, que son las que pueden revertir tendencias negativas. La efectividad de los programas radica en la integración de diferentes iniciativas y en su continuidad. "Se debería ver la evolución de los empleados cada seis meses", sugiere Radavero.

INTERÉS EMPRESARIO

  • AHORRO

    Por cada dólar invertido en programas de bienestar en el trabajo se pueden ahorrar cerca de US$ 15 en costos de salud.
  • CENSO

    Las empresas deben conocer a quiénes van encarados estos beneficios.
  • ADEMÁS

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