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Del Avança Brasil a un plan Mercosur

En tres días de conversaciones se abrió un nuevo horizonte conjunto.
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29 de marzo de 2000  

En sólo 48 horas, el Mercosur puede haber registrado un gran salto adelante del cual ni hasta sus propios protagonistas pueden medir exactamente los alcances.

La importancia puede definirse así: por medio del secretario de Planeamiento y titular del enorme plan de desarrollo Avança Brasil, José Paulo Silveira, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso le expuso al gobierno de la Argentina la permanente convicción brasileña sobre la necesidad de impulsar el desarrollo y que ha llegado el momento de trabajar en conjunto.

Y el dato que cierra el círculo es que Fernando de la Rúa coincidió ampliamente con los conceptos de Silveira, hizo innumerables preguntas sobre el formidable plan brasileño de 365 grandes proyectos, y llamó luego por teléfono al propio Cardoso para expresar su satisfacción por el encuentro y augurar un futuro anuncio de obras en común.

"El presidente Cardoso es un impulsor del Mercosur y sigue muy de cerca estas conversaciones. Ni bien vuelvo le voy a exponer los objetivos que hemos considerado con el presidente De la Rúa".

Entusiasta pero cuidadoso en su expresión, Silveira respondió de ese modo ayer, en una entrevista con La Nación sobre los detalles de la extensa conversación que mantuvo anteayer en la casa Rosada con De la Rúa, el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini y la secretaria de Industria, Débora Giorgi, y que continuará hoy al encontrarse con el ministro de Obras Públicas e Infraestructura, Nicolás Gallo.

Inflexión

Los encuentros de estos tres días pueden marcar así un punto de inflexión para el Mercosur.

No es novedad que Brasil ponga siempre un gran énfasis en el desarrollo, una palabra que ha obsesionado a sus gobernantes desde los ya lejanos tiempos del presidente Juscelino Kubitschek. Pero sí es novedoso que desde Brasilia se impulse la ampliación de esos grandes planes a escala regional.

Hay una razón interna que lo explica muy bien. Según afirma Silveira, "en los últimos meses hicimos 27 seminarios en distintos Estados del país para formar gente y aplicar del mejor modo el plan Avança Brasil y todos los Estados limítrofes nos pedían que aumentemos la integración con los países vecinos, y los que más lo piden son los Estados vecinos con los países del Mercosur".

Y hay una razón más estratégica que en este momento parece más oportuna que nunca: "Con un fuerte acento en la integración mediante obras en conjunto se fortalece todo el Mercosur", admite Silveira.

Si no hay grandes proyectos, se termina discutiendo sobre pequeños problemas. Esa es la conclusión que predomina hoy tanto en el gobierno brasileño como en el argentino y es lo que puede incentivar un rápido acuerdo para poner en marcha un programa conjunto que ya fue mencionado anteayer como "Adelante Mercosur", que seguiría el modelo del Avança Brasil.

Plan integral de desarrollo

¿Qué es el Avança Brasil? Básicamente, un plan integral de desarrollo donde se unificaron los 365 grandes programas y se los colocó a cargo de 330 gerentes (algunos acumulan más de un proyecto) que responden directamente al ministro de Planeamiento.

El plan es un nuevo modelo de gestión por resultados, que propone metas específicas y que hace, a la vez, un diagnóstico exacto de las necesidades de desarrollo del país.

La confección de ese diagnóstico fue confiada a tres consultores externos -Booz Allen & Hamilton; Bechtel y ABN Amro Bank- costó 14 millones de dólares, pero produjo un completísimo informe que detalla las necesidades del país con una precisión desconocida en la Argentina.

Cuando lo vio, el propio De la Rúa quedó impresionado por la identificación de problemas y le preguntó allí mismo a la secretaria de Industria, Débora Giorgi, si tenía un resumen de todos los planes en marcha en el país, un deseo que ni Giorgi ni nadie puede satisfacer porque no hay tal estudio en la Argentina.

Silveira (58), un ingeniero con vocación de alta gestión empresaria, formado en Petrobras y que ingresó en el gobierno desde el primer mandato de Cardoso, sostiene que "es fundamental una eficaz gestión de los fondos".

¿Cómo evitar los posibles casos de corrupción cuando hay tantos fondos en juego? Silveira confía mucho en la información abierta a todos. "Cualquier ciudadano puede seguir la ejecución de cada plan por Internet. Es esencial que la gestión pública sea de alta calidad y productividad, y hemos mejorado mucho con esta forma de gerenciar el desarrollo."

Los 365 proyectos del plan prevén una inversión de 600.000 millones de dólares en cuatro años.

Silveira no tiene temor a una escasez de financiamiento. "Si los proyectos son buenos, y lo son, siempre hay dinero disponible."

Y si Brasil atrae al mundo, un plan de desarrollo a escala Mercosur atraería más aún.

La meta común parece evidente.

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