Después de diez años reapareció la aftosa en Uruguay

El caso afecta a toda la economía
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25 de octubre de 2000  

MONTEVIDEO.- En los últimos meses, el gobierno uruguayo se ha quejado reiteradamente del impacto de varios shocks externos desfavorables, entre ellos la disparada del precio del petróleo, la baja de cotizaciones de productos exportables y la demora de la Argentina en salir de su recesión. "Lo único que nos falta es que nos aparezca un foco de (fiebre) aftosa", repetían en el gobierno.

El domingo, un pequeño productor de carne del Paraje Chiflero, en el norte del país, se extrañó por la muerte de diez de los once lechones que había parido una de sus cerdas. Primero hubo preocupación y luego un gran dolor de cabeza para el presidente de la República, Jorge Batlle: la fiebre aftosa había vuelto a Uruguay luego de 10 años de su erradicación.

Pese al fuerte dispositivo de seguridad que se había adoptado en la frontera, la aftosa apareció en una ciudad fronteriza con Brasil, en el departamento (provincia) de Artigas.

ste año, en que Uruguay no logra la reactivación económica, las carnes han sido el motor principal del aumento de las exportaciones. Las ventas externas de carne aumentaron 26,4 por ciento hasta ahora. Este rubro representa el 20% de las exportaciones (unos 500 millones de dólares), que en su totalidad sólo crecieron 7,5 por ciento.

La reacción de Batlle fue hacer público de inmediato el hecho, incluso sin tener la confirmación de los exámenes. Adoptó todas las medidas para evitar la propagación de la enfermedad.

La primera víctima

El ministro de Ganadería, Gonzalo González, hizo el anuncio en rueda de prensa. La primera víctima del rifle sanitario fue la cerda. Ayer, parte de sus muestras partieron en un vuelo de la compañía Varig a Río de Janeiro. Allí irán al Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, para que se realice el examen de tipificación del virus, dijo a La Nación el director de Sanidad Animal, Hipólito Tapie.

El funcionario explicó que "ahora Uruguay contará con un plazo de 90 días tras la ejecución del último animal para recuperar el status de libre de aftosa sin vacunación". Por eso se quiso liquidar a los animales y no vacunar, explicó Tapie.

El último caso de aftosa había sido declarado el 18 de junio de 1990, en Maldonado. Cuatro años después se dejó de vacunar y en 1996 la Organización Internacional de Epizootias (OIE) otorgó a Uruguay esa categoría, mantenida hasta ahora.

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