
Después del agua llegaron las plagas
Santa Fe: las enfermedades ya provocaron pérdidas por más de 30 millones de dólares; el problema se extiende con velocidad.
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SANTA FE.- Otra fuerte pérdida debe afrontar la producción agropecuaria de esta provincia, ya severamente castigada por las inundaciones que provocaron las intensas y continuas lluvias en los departamentos del centro norte santafecino, al comprobarse la rápida extensión de la enfermedad conocida como el cancro del tallo de la soja.
A los 300 millones de dólares que el gobierno evaluó como daños en cinco de los ocho departamentos del centro norte, por las lluvias, ahora ya se suman 30 millones por esta enfermedad en uno de los cultivos pilares del desarrollo regional.
Cada vez más
En la zona de San Justo, unos 100 kilómetros al norte de esta capital, 50 mil hectáreas sembradas con soja se encuentran actualmente dañadas por esta enfermedad, y la estación del INTA que funciona en esa jurisdicción, advirtió que existen indicios que la enfermedad puede seguir extendiéndose a la zona.
"El problema tiene dimensión y queremos advertir sus consecuencias", sostuvo a La Nación el presidente de la Sociedad Rural de Sant Justo, Horacio Costa, que explicó que el total de hectáreas afectadas constituyen un tercio del área sembrada en esa zona. "Si esto se extiende, todavía más si es hacia el sur, deberemos soportar daños aún mayores. Es la primera vez que aparece esta enfermedad en la zona", apuntó.
Añadió que "inmediatamente el daño tiene efecto multiplicador, porque el productor no recuperará lo que ha invertido en ese cultivo y deberá endeudarse para cumplir los compromisos asumidos".
Ante una consulta, Costa sostuvo que "ante la imposibilidad de contar con recursos, el productor sojero afectado requiere financiación o refinanciación de sus créditos.
Auditoría
Lo más aconsejable sería una auditoría técnica para que se evalúe concretamente el efecto del cancro, y, a partir de esa medida, disponer la asistencia crediticia más conveniente", subrayó.
Una recorrida por la zona castigada permite observar el severo deterioro de los cultivos. "Debemos tener en cuenta que esto es pérdida total y que la enfermedad, por lo que se conoce, no se frenará en esta zona, y eso será muy grave para la economía zonal", insistió el productor y directivo de la Rural sanjustiana.
En tanto, el INTA de San Justo explicó que "nada se puede hacer ahora sobre los cultivos afectados, pero sí éste es el momento para que productores y técnicos recorran ensayos y se informen adecuadamente sobre la tecnología disponible para contrarrestar esta enfermedad en próximas campañas".
El informe destaca en forma especial que "si bien -aparentemente- San Justo es una de las zonas más afectadas, las características de esta enfermedad hacen prever una inmediata difusión en las restantes zonas sojeras en la venideras campañas".
También el instituto técnico subrayó que "de acuerdo con la información técnica que se dispone, referente a la naturaleza de esta enfermedad tan explosiva y severa; las condiciones climáticas tan predispuestas de lluvias en esta campaña, y las escasas medidas de prevención que se adoptaron a pesar de las recomendaciones generan genuina preocupación".
Localidades aisladas
Actualmente, 12 localidades del interior de la provincia se hallan completamente aisladas con sus accesos cortados. Las pérdidas que hasta hace una semana atrás sumaban casi 300 millones de dólares, por deterioro de la ganadería, agricultura y lácteos, se debe agregar el daño a todo el cordón hortícola de Santa Fe, que se extiende hacia el departamento Garay, donde los productores denunciaron pérdidas casi totales de los cultivos de verdura de hoja, chaucha y zapallito.
"Hay más problemas que antes y esto terminará por hacer caer el entusiasmo de los inversores", explicó Felipe Brizuela, presidente de la Sociedad Rural de Tostado, luego de indicar que entre noviembre y ayer llovió dos veces más que la media anual. "Dígame si van a quedar ganas de sembrar", dijo un productor.






