Destacan el valor de la inversión tecnológica

La Argentina le destina el 0,1% del PBI, según la Onudi
Alejandro Rebossio
(0)
8 de diciembre de 2001  

VIENA.- Los países en desarrollo que más crecieron y redujeron la pobreza en las últimas décadas han sido los que más aumentaron sus exportaciones de productos de alta tecnología.

Ahí radica la diferencia entre naciones como China, Corea del Sur o Taiwan, y otras como la Argentina, cuyo crecimiento no se sostuvo en los últimos años ni fue acompañado por inversión en investigación y desarrollo (I+D).

Fue así que no pudo acortar la brecha con los países del Primer Mundo, a pesar de los anuncios del ex presidente Carlos Menem.

Un estudio conjunto de la Universidad de Oxford y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), al que accedió en exclusiva LA NACION, demuestra por qué unos países emergentes están a las puertas del desarrollo, mientras que otros quedaron rezagados.

Ese trabajo servirá como base del informe mundial sobre la situación del sector manufacturero, que se presentará en marzo próximo, y una clasificación de países en términos de productividad.

La investigación evidencia que las exportaciones de alta tecnología registraron el mayor índice de incremento desde 1985, en comparación con otras de menor valor agregado.

La lista de los países en transición con más ventas al exterior coincide con los que envían productos más avanzados tecnológicamente.

La mayoría son asiáticos: los cuatro tigres, Corea del Sur, Singapur, Taiwan y Hong Kong (hoy integrado al régimen de Pekín), sumados a China, Malasia, Filipinas, Tailandia e India.

Lo novedoso de este informe radica en que demuestra que tres variables permitieron el despegue económico.

La primera es la adquisición de tecnología, que puede lograrse por medio de inversión extranjera directa (IED), la compra de licencias o el desarrollo propio.

En este ítem, la Argentina figuraba en 1997 con un importante índice de IED en relación con la inversión doméstica total: 12%, sólo superada por Singapur, Malasia y México, entre los países en desarrollo. Sin embargo, estos niveles han caído dramáticamente a partir de la recesión iniciada a mediados de 1998.

La segunda variable que incide en el desarrollo tecnológico radica en el número de profesionales técnicos en comparación con la población. Mientras la tasa de Corea del Sur llega al 1,7%, superior a los países desarrollados, la de la Argentina apenas alcanza el 0,5%, por debajo de Taiwan, Chile, Singapur, Filipinas y Hong Kong.

El tercer y último parámetro aparece como el más desfavorable para la Argentina. Consiste en la relación entre la inversión en I+D de las empresas y el producto bruto interno (PBI) del país. Este ítem lo lideran Japón y Corea del Sur (ambos con 2,4%).

La Argentina presenta un índice inferior al 0,1%, superada por Taiwan, Singapur, Turquía, Brasil, Malasia, Chile, India, Indonesia y Filipinas.

"Los países que apostaron a la alta tecnología son los que más redujeron la pobreza", definió uno de los autores del estudio, Francisco Sercovich, economista de la Onudi. En cambio, la Argentina sólo desarrolló productos de baja o media complejidad tecnológica.

En una entrevista con LA NACION desarrollada en un café de esta ciudad, sede de la Onudi, Sercovich admitió que tal vez países como México, China, Filipinas o India aún siguen en vías en desarrollo, "pero al menos ya tienen un dinamismo exportador, del que carece la Argentina".

El ex funcionario del Banco Mundial y del actual Gobierno Julio Nogués se sumó a la conversación. "Deberíamos estar exportando más del doble de lo que hoy vende la Argentina (27.000 millones de pesos)", agregó el también asesor de la Onudi y experto en comercio internacional.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.