Dio ayer el primer paso la fusión de Movicom con Unifón

El dictamen de Defensa de la Competencia sólo estaría listo en marzo próximo
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19 de noviembre de 2004  

El secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno, dio el visto bueno para la adquisición de Movicom-Bell South por parte de Telefónica Móviles. Mediante la resolución 268, que ayer llegó a las empresas involucradas, Moreno hizo saber que la secretaría a su cargo aprobaba la operación, pero que quedaba supeditada a que la nueva empresa desista de usar una parte del espectro radioeléctrico. La noticia fue confirmada a LA NACION por fuentes cercanas a la operación.

La fusión debe ser analizada por dos organismos dependientes de ministerios diferentes: la Secretaría de Comunicaciones, dentro del Ministerio de Planificación Federal, y Defensa de la Competencia, que depende de la cartera de Economía.

Todavía falta la aprobación de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que preside Ismael Malis, que evalúa el impacto económico que tendrá la fusión en el mercado y para los consumidores.

Aunque Telefónica espera que la compra sea aprobada antes de fines de año, fuentes del sector dijeron que el proceso se extendería probablemente hasta marzo próximo.

"Están hilando muy fino, deberían darse cuenta de que cuanto más tardan ellos, se resiente la operación de Movicom", dijo un ejecutivo del sector.

"Antes de diciembre es difícil que salga el dictamen. La Comisión tiene una enorme presión para que la resolución sea técnicamente impecable. En estos casos con tanta exposición, todos los ojos se fijan en ellos", opinó un especialista en adquisiciones y fusiones que sigue de cerca la operación.

Desde el punto de vista regulatorio, cada empresa de telefonía celular no puede disponer de más de 50 megahertz en el espectro radioeléctrico. Pero la firma resultante de la fusión alcanzaría los 90 megahertz, por lo que deberá devolver una parte al Estado. El plan del Gobierno es otorgarles al menos parte de ese ancho de banda a las cooperativas telefónicas, que se aprestan a lanzar su propia empresa de telefonía celular. Pero los otros jugadores del sector, Personal y CTI, siguen de cerca el tema (ver aparte).

La Cámara en lo Civil y Comercial Federal ya sentó un precedente respecto de lo que pueden accionar los terceros: en el expediente de la fusión entre Quilmes y Brahma, ante un pedido de Isenbeck, había dicho que los terceros no son parte legitimada para intervenir judicialmente, aunque sí tienen derecho a ser oídos, proceso que Defensa de la Competencia ya completó en el caso de Movicom y Unifón.

Hoy, según los números que declaran las propias empresas, el primer operador de celulares en la Argentina es Personal, de Telecom, con 3.700.000 clientes. CTI, de América Móvil, y Unifón, de Telefónica, comparten el segundo lugar, con 3.000.000 cada uno. Movicom-Bell South tiene 2.600.000 clientes.

A principios de este año, Telefónica desembolsó 5850 millones de dólares por los activos de Bell South en América latina. En ocho de los diez países, la operación ya fue aprobada. Sólo restan la Argentina y Chile. En este país la unión está complicada debido a que la posición de Telefónica resultaría dominante.

Durante la última visita del presidente de Telefónica, César Alierta, a Buenos Aires, en octubre pasado, el ejecutivo se reunió con el presidente Néstor Kirchner, y, según los trascendidos, la fusión fue uno de los principales asunto de la agenda.

Los españoles ya están moviendo las fichas para organizar la nueva empresa. Eduardo Caride, que pasó por el área financiera de Telefónica Argentina, y en 2000 se fue a Miami como máximo responsable de Emergia (empresa de redes ópticas de Telefónica), fue nombrado a principios de este mes como responsable regional de la operación de celulares.

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