Dólares: cada vez se necesitan más, cada vez hay menos

Por falta de inversión extranjera, caída en el precio de la soja y el default, al país le va a costar reunir los US$ 53.000 millones que necesita este año para poder funcionar y pagar sus deudas
José Del Rio
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25 de febrero de 2015  

Los dólares están por todos lados en la Argentina. Siete de cada diez autopartes que se usan para la producción de vehículos terminados vienen del exterior. El 65% de las drogas que tienen como insumo los laboratorios para la producción de remedios no habla castellano, y el 90% de los celulares y LCD que dicen "fabricado en Tierra del Fuego" cuentan con tecnología del exterior. El Grupo Techint, uno de los principales fabricantes de tubos de acero sin costura del mundo, necesita importar mineral de hierro para abastecer sus mercados internacionales, mientras que la más cercana Arcor requiere del cacao para que los chocolates lleguen a los quioscos. El número es elocuente: seis de cada diez insumos que se importan no tienen un proveedor local que pueda abastecerlos, según la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).

Las obligaciones financieras constituyen una de las principales salidas que hay que afrontar este año

Los bienes de capital, las autopartistas, los electrónicos de Tierra del Fuego y la industria química demandarán este año unos US$ 26.600 millones; los vencimientos de deuda, 11.500 millones; la energía, 6200 millones; el turismo, 6000 millones, y el dólar ahorro, unos 3000 millones. Es decir, un total de casi 53.300 millones de dólares.

"El 90% de las grandes industrias utilizan al menos un insumo importado, mientras que al 67% de las pymes también les es imprescindible un proveedor del exterior porque no existe localmente quién pueda abastecerlos", enumera Diego Pérez Santisteban, presidente de CIRA.

El minuto a minuto del dólar temporada 2015 arrancó, sin embargo, con el cierre total de los pagos al exterior durante 72 horas en la primera semana de febrero, y un seguimiento personalizado a los importadores, para que atenúen sus compras, y a los exportadores, para que aceleren la liquidación de divisas. Las medidas dieron origen a lo que los empresarios bautizaron irónicamente como "economía del dique". Es decir, un gabinete centrado en controlar la salida de dólares lo máximo posible, presionar a los exportadores y llegar a octubre con el poder económico suficiente para hacer frente al ejercicio con mayor cantidad de vencimientos en dólares desde 2011. "El cauce de la demanda de moneda extranjera se seguirá conteniendo con una represa de medidas. La solución de fondo quedará para el que sigue", admite resignado el presidente de una de las firmas convocadas habitualmente por el secretario de Comercio, Augusto Costa.

Más allá del relato, "vivir con lo nuestro" no es una elección, sino la consecuencia directa de la retracción de los grandes generadores de dólares para la economía local. La baja de 28% interanual en el precio de la soja, combinada con la retracción de 27% en el maíz y de 18% en el trigo, reducirá en US$ 7000 millones la cosecha 2015, según la estimación de la consultora Econométrica. La inversión extranjera directa se contrajo 20% en el país, según el último informe de la Cepal, y el default cerró la financiación a tasas competitivas en los mercados tradicionales y convirtió a China en la única puerta de salida.

El año electoral obliga también a mantener el tipo de cambio controlado para evitar una nueva pérdida de poder adquisitivo como la que se produjo tras la devaluación de 2014, y el moderado crecimiento proyectado para la economía plantea la paradoja de ser un alivio en términos de dólares: por cada punto que crece el producto bruto interno (PBI) se necesitan entre 2500 y 3000 millones de dólares adicionales.

En el caso de los electrónicos, la situación está directamente vinculada con Tierra del Fuego

El poder de fuego del Banco Central ya no es el que era. Las reservas internacionales cerraron 2014 con unos US$ 31.433 millones. Si bien con US$ 834 millones más se revirtió contablemente la tendencia de los últimos tres años consecutivos de baja, no es un incremento de fondo. "El ascenso es aparente porque unos 2300 millones son préstamos de China y unos 1300 millones, de Francia", sostiene el economista Hernán Lacunza, hoy gerente general del Banco Ciudad. Si bien aclara que son herramientas genuinas para engrosar las reservas, no dejan de ser préstamos que habrá que devolver y la salida de dólares sigue siendo mayor que el ingreso. A su vez, hay que tener en cuenta unos 1300 millones de servicios de deuda que no se pudieron pagar por el default y que todavía están latentes. "Tradicionalmente, los préstamos externos eran el 5% de las reservas. Hoy son el 20%. En caso de una situación de estrés, hay un gran porcentaje que no se podría usar", describe Lacunza.

Las obligaciones financieras constituyen una de las principales salidas que hay que afrontar este año. "El grueso de los vencimientos se dará en el tercer trimestre, con el Boden 2015, pero hay unos US$ 14.000 millones latentes que constituyen el 44% de las reservas actuales", dice Rodrigo Álvarez, director de Analytica. Las elecciones de octubre llegan en un contexto en el que habrá que desembolsar US$ 5500 millones para el prometido pago del bono. El calendario de pagos plantea un primer semestre tranquilo y un punto de inflexión en el tercero, para el que habrá que prepararse.

La presión sobre el dólar ahorro es otro de los puntos que hay que seguir de cerca

La (no) negociación con los fondos buitre, en tanto, es más para la tribuna que para un acuerdo de fondo. "Sin la cláusula RUFO vigente [no permitía al país ofrecer a bonistas mejores ofertas que las de los canjes de 2005 y 2010], hoy a ambos les conviene patear las tratativas para un futuro gobierno", razona Álvarez.

En la misma línea, Robert Shapiro y Nancy Soderberg, los copresidentes de la American Task Force Argentina (ATFA), lobbistas del fondo NML, acaban de reconocer que no hay negociaciones con el Gobierno y denunciaron a funcionarios del gobierno argentino. La argumentación del ministro de Economía, Axel Kicillof, se centra en que el mediador "juega para los buitres".

Las automotrices, los electrónicos, los bienes intermedios y la industria química integran el top five del podio de los sectores con déficit

La presión sobre el dólar ahorro es otro de los puntos que hay que seguir de cerca. Bastaron cinco días de febrero para evaporar los US$ 400 millones que entraron por el último tramo del swap de China. Las proyecciones de los economistas consultados por LA NACION marcan unos US$ 3000 millones para este año. Por eso será fundamental contener la mayor demanda, que es propia de los años electorales, y revertir el hecho de que nueve de cada diez argentinos sacan sus dólares del sistema cuando la AFIP los autoriza. La posibilidad de adquirir moneda extranjera por Internet y la mejora en las tasas de referencia para los depósitos en dólares dentro de los bancos son sólo dos muestras del camino iniciado por Alejandro Vanoli. Las autorizaciones para viajes no son relevantes en el esquema actual de salida de dólar.

Juan Pablo Paladino, jefe de investigaciones de Ecolatina, suma otro punto de vista: "Los vencimientos de deuda consumían el 20% del valor de la cosecha, mientras que este año representan más del 30%". Por eso, se necesita algún tipo de financiamiento adicional. "Si no se logra, el ajuste lo tendrá que hacer el sector privado, con menos autos, menos turismo y menos nivel de actividad", agrega.

Adrian Yarde Buller, economista de Orlando J. Ferreres & Asociados, avanza en la misma línea: "El swap con el Banco Popular de China podría aliviar parcialmente la restricción externa, especialmente teniendo en cuenta que el déficit comercial con ese país superará los 5000 millones de dólares para el total de 2014". De todos modos, este monto no será suficiente, y el Gobierno deberá encontrar caminos alternativos para entregar el poder con un nivel razonable de reservas.

En el caso de los electrónicos, la situación está directamente vinculada con Tierra del Fuego

En la industria hablan de la era de la discrecionalidad. "Cuando uno se sumerge en la letra chica aparece la fuerte preeminencia de los trenes y el material rodante producido en China, que paradójicamente se convirtió en la mayor salida de dólares del último ejercicio", apunta Dante Sica, titular de la consultora Abeceb.com. Las automotrices, los electrónicos, los bienes intermedios y la industria química integran el top five del podio de los sectores con déficit. Léase: la resta de exportaciones menos importaciones da negativa.

El camino, sin embargo, no es sencillo. Las restricciones se han ido incrementando en los últimos años. En los tiempos de Guillermo Moreno aparecieron las notas de pedido, las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), algún que otro llamado intempestivo y hasta los bizarros planes uno a uno para tener luz verde. Hoy se incorporaron restricciones, matrices, formularios, declaraciones, plazos y cupos, en un paso a paso cada vez menos expeditivo. Situación que se hace todavía más compleja cuando de un día para otro existe la decisión política de "cerrar directamente el grifo", como ocurrió a comienzos de este mes.

Otro de los puntos que están latentes son las multas de la Organización Mundial de Comercio por las decisiones tomadas durante la gestión de Guillermo Moreno en Comercio

"El calendario no escrito de DJAI supone pisar fuerte el primer trimestre, liberar en parte con la cosecha entre marzo y abril para ver de qué forma está la fotografía en los meses previos a las elecciones, y evitar cualquier tipo de costo macroeconómico que se refleje en las urnas", propone Sica. Y agrega: "La economía funciona hoy con un nivel de importaciones menor al que necesita para su funcionamiento óptimo".

Como muestra basta la situación de las terminales automotrices, a las que se les liberó el 50% de los dólares que necesitan mensualmente para importar las autopartes necesarias para mantener los niveles de producción local. Sin embargo, cuando le plantearon la situación al secretario de Comercio, Augusto Costa, recibieron como contrapartida que estaban aumentando demasiado los valores de los vehículos.

En el caso de la energía, la baja de 47% acumulada a febrero en el precio del petróleo actuará como un atenuante

En el caso de los electrónicos, la situación está directamente vinculada con Tierra del Fuego. El año pasado se llegó a niveles de morosidad muy superiores a la media por la imposibilidad de hacer frente a los pagos con los proveedores internacionales. Eso generó un efecto cascada con 2000 puestos menos de trabajo y suspensiones por doquier.

"Dentro del rubro químico aparece gran parte de los fertilizantes e insumos para el agro. De ahí que tienen tanta relevancia en el ranking de los importadores", justifica Diego Coatz, economista jefe de la Unión Industrial Argentina. "Por cada punto del crecimiento del PBI se necesitan entre 2500 y 3000 millones de dólares más de importaciones. Entre los vencimientos y lo que se vaya por dólar ahorro, las reservas van a empezar a flaquear", sostiene Coatz.

En el caso de la energía, la baja de 47% acumulada a febrero en el precio del petróleo actuará como un atenuante a la reducción de ingresos generados por el descenso en la cotización de la soja. Se estima que el déficit energético se reducirá entre 1800 y 2000 millones de dólares este año (sería de 6200 millones).

Otro de los puntos que están latentes son las multas de la Organización Mundial de Comercio por las decisiones tomadas durante la gestión de Guillermo Moreno en Comercio. "Vemos muy poco probable que no logre traspasar el costo al próximo ciclo político", concluye Paladino. Pero, claro está, eso no importa en la economía del dique.

@josedel_rio

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