El dólar, inmune a las intervenciones del BCRA, acelera su tendencia bajista

Fuente: Archivo
El mercado discute la tesis Cavallo sobre los peligros de la amplitud de la banda, ante un eventual salto
Javier Blanco
(0)
26 de enero de 2019  

La cotización del dólar profundizó ayer su recorrido bajista en la plaza local al caer más de 1%. Mostró que las compras oficiales (que si bien no fueron planeadas para eso, también fueron diseñadas para tender a limitar sus movimientos) ya no consiguen siquiera sostenerlo.

El billete quedó cerca de perforar los $37 para la venta mayorista (cerró a $37,03 en promedio) y los $38 a nivel minorista (quedó en $38,02), con lo que perdió 37 y 46 centavos, respectivamente, respecto de la jornada previa. El mercado volvió a ofrecer un desbalance por el lado de la oferta. Todo pese a los esfuerzos que hizo el Banco Central (BCRA) para tonificar la demanda con sus intervenciones de compra. Ayer compró otros US$50 millones y lleva US$390 millones en el mes.

De este modo, amplió a casi 2% su distancia con el "piso" (de $37,715 para el día o 37,787 para el lunes) y al 32% con el "techo" (de $48,807/48,90) de la zona de no intervención contemplada en el esquema cambiario vigente desde octubre, una brecha que algunos analistas comienzan a advertir como riesgosa en caso de que el mercado -por alguna razón- modifique abruptamente su tendencia,

El debate sobre los peligros de mantener sin mayores adaptaciones este esquema lo instaló el exministro Domingo Cavallo. mediante un artículo que publicó días atrás en su blog. Allí calificó "la gran amplitud de la zona de no intervención" como "la mayor debilidad de la actual política monetaria y cambiaria" del Gobierno.

"Un evento inesperado interno o externo que asuste a los depositantes en pesos podría provocar una devaluación superior al 30% en pocos días. Y es sabido que en circunstancias como esas mucha gente que había depositado en pesos decide pasarse a dólares", advirtió, sugiriendo además que se quiten las limitaciones a las intervenciones sobre el mercado.

Por las atractivas tasas que pagaron los bancos en los últimos meses (y subsidió en parte, vía Leliq, el BCRA) y la sensación de un dólar sin mayor recorrido al alza (tras subir 120% en 10 meses), unos $250.000 millones de privados pasaron a constituir nuevos plazos fijos, de octubre hasta ahora. En su gran mayoría se trata de colocaciones a corto plazo (30 días) y que se fueron renovando por la estabilidad o caída del dólar, algo que ahora la autoridad monetaria busca rever dando incentivos vía encajes -desde febrero- a las entidades para que alienten colocaciones a mayor plazo.

La tendencia bajista del dólar en la plaza local está en parte impulsada por la mejor predisposición al riesgo que vuelve a notarse en los mercados; la consecuente debilidad global del dólar (al quedar postergadas nuevas subas de tasas en Estados Unidos), y el impulso que el efecto Bolsonaro le dio al real en Brasil.

Pero ganó envión en las últimas dos jornadas -no casualmente- luego de que el presidente del BCRA, Guido Sandleris, dijera desde Davos (Suiza) que esa entidad no se "apresurará a inyectar pesos", con lo que dio a entender que serán cautos en elevar el autoimpuesto límite de US$50 millones a sus intervenciones y, por lo mismo, a impulsar condiciones para que la tasa de interés acelere su tendencia a la baja.

Tras esa definición el dólar mayorista cayó de $ 37,56 a $37,03 en dos días en un mercado que negoció algo más de US$1520 millones de contado, lo que deja a la vista una aceleración de la oferta.

Y lo hizo pese a que, en paralelo a la inyección de pesos provocada por sus intervenciones (unos $2730 millones en las últimas 48 horas), expandió otros $22.500 millones al renovar parcialmente Leliq y bajó del 56,80 al 56,60% anual la tasa de interés de referencia.

La incidencia de la tasa

"El rally del peso tiene mucho que ver con la fortaleza del real y el buen clima global. Pero sin duda también se apoya en la situación de un mercado local ahora desbalanceado para el lado de la oferta (por fuerte caída en demanda de dólares por importaciones y atesoramiento), desequilibrio que el actual nivel de tasas parece agravar", dice Miguel Zielonka, economista de la consultora EconViews.

"Lo que vemos es a un BCRA que trata de ir contra la corriente de mercado, pero con un volumen de compras insuficiente para cambiarla dado que, aun con tasas de interés moviéndose a la baja, hay incentivos a pesificar portafolios", sostiene Matías Carugati, economista jefe de Management & Fit. Coincide en que el plan tiene poca flexibilidad para adaptarse a cambios de mercado. "Es muy procíclico porque el FMI lo quiere así y es el prestamista de última instancia. Pero en un año de elecciones me gustaría que el BCRA tenga la posibilidad de intervenir con mayor fuerza si fuera necesario", opina.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.