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Dólar hoy. Llegó a su mayor valor en tres meses y el BCRA pausó la baja de tasas

El índice de precios alcanzó el 2,9% en enero y rearivó los temores con respecto a la inflación.
El índice de precios alcanzó el 2,9% en enero y rearivó los temores con respecto a la inflación. Fuente: Archivo
Javier Blanco
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18 de febrero de 2019  • 15:48

El sendero bajista que venía ensayando la tasa de interés de referencia de la economía confimó hoy que entró en reversión leve tras conocerse sobre el final de la semana pasada que los precios al consumidor habían subido 2,9% promedio en enero. Ese dato superó las estimaciones previas y reavivó las precupaciones sobre la persistencia del fenómeno inflacionario.

Esto se confirmó hace minutos, cuando el Banco Central (BCRA) debió validar un interés del 44,312% anual para poder renovar la deuda en Letras de Liquidez (Leliq) por $190.000 millones que le venía en la jornada. Se trata de un costo 10 puntos básicos mayor al del viernes pasado y 38 puntos básicos superior al de jueves, cuando esa tasa había tocado un mínimo de 43,937%

La autoridad monetaria había logrando consolidar una tendencia claramente descendente de esta tasa de interés desde principios de año que se había trasladado ya a las tasas pasiva (las que pagan los bancos por captar depósitos a plazo) que bajaron del 46 al 36% en apenas un mes, pero mucho más lentamente en algunas de las activas (las que cobran por dar préstamos), que en igual lapso cayeron 12 puntos para el caso de los adelantos por cuenta corriente a empresas (del 61 al 49% anual), pero apenas 3 en el caso de los préstamos personales a individuos (pasaron del 65 al 62% en igual lapso).

Había podido avanzar en esa dirección aprovechando la presión bajista que había llevado el dólar a operar debajo del piso de la zona de no intervención oficial, lo que lo habilitó a comprar US$978 millones en reservas en unos 45 días. Eso también sirvió relajar tenuemente la política monetaria fuertemente contractiva que venía aplicando desde comienzos de octubre para tratar de asegurarse teminar con la corrida contra el peso.

El fuerte ajuste a la baja en las tasas había ayudado a reanimar al dólar que volvió a operarse dentro de la zona de libre flotación desde hace dos días, algo que ratiicó hoy al volver a cerrar con un alza del 0,5% poco representativa dado que el mercado operó apenas el 20% del volumen promedio habitual al carecer de referencia externa por un feriado en Estados Unidos.

"El dólar mayorista cerró a $38,80, dieciocho centavos arriba del final del viernes" reseñó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios. Eso lo mantiene en zona de flotación, ya que se trata de un precio 1,2% superior al de $38,34 que marcaba el límite inerior de la banda en la fecha.

"Frente a una inflación más alta de lo esperado en enero y febrero y el deterioro de tasa real en depósitos, el BCRA hace bien en renovar los vencimientos de Leliq, cuando podría expandir por hasta $56.5000 millones ya que viene sobrecumpliendo su meta, para convalidar pausa en baja de tasa", juzgó el economista Federico Furiase, del Estuio Eco/Go.

"La de hoy es la segunda suba seguida de de la tasa, en parte favorecida porque, pese al margen ganado, el BCRA renueva todo lo que le vence y sólo expande en el margen por el pago de intereses", reseñó Gabriel Caamaño, economista del Estudio Ledesma, en relación a los $1760 millones inyectados al abonar la renta a los bancos.

Con la pausa impuesta al proceso de ajuste a la baja de la tasa el BCRA pretende dar una señal antinflacionaria, aunque no son pocos los analistas que advierten que el aporte que la tasa de interés pueda hacer a esta lucha es muy limitado en un contexto de nuevos y elevados aumentos de tarifas.

El atractivo por los activos en pesos y la oferta de divisas llevaron a que el dólar mayorista comenzara a operar por debajo de la banda, lo que llevó a la entidad que conduce Guido Sandleris a convalidar una baja más acelerada en el retorno de las Leliq y a realizar compras dentro de la plaza cambiaria (en lo que va del año adquirió u$s978 millones por esta vía).

Furiase destacó que "frente a la pérdida de colchón de tasa real vs. las expectativas de inflexión y el tipo de cambio real, el equilibrio entre el dólar y la tasa está más finito". "Por el momento, el escenario de riesgo en los mercados globales mata a la incertidumbre local por el ruido político del año electoral, pero sabemos que esto se podría llegar a dar vuelta rápidamente", estimó el economista, que consideró como "muy buena señal" que "las tasas implícitas de la curva de futuros del Rofex se hayan acomodado a este proceso, con el dólar spot sin sobresaltos y con el BCRA comprando reservas".

En esta línea, desde Consultatio, en tanto, remarcaron que el BCRA "parecería haber acumulado algo de margen para el cumplimiento de la meta: su suponemos que la base monetaria se mantiene constante, la meta de febrero podría cumplirse con un margen alrededor de $40.000 millones".

"Tanto la estabilidad del tipo de cambio como menores tasas de interés son condiciones necesarias para que la actividad económica logre repuntar, algo que hasta ahora no se observa, pero que resulta crucial para el gobierno en un año electoral", consideraron. No obstante, alertaron que "las implicancias de una inflación más alta de lo esperado pueden verse reflejadas en una mayor presión al tipo de cambio, dada la pérdida de la ventaja cambiaria obtenida el año pasado con respecto a los socios comerciales. También le pone un freno al ritmo de la baja de las tasas de interés nominales, dada la compresión inesperada de las tasas reales", agregaron.

Desde el BCRA ya anticiparon que seguirán manejándose con cautela, ya que no tienen margen de error con el manejo de la política. Furiase consideró que el organismo "hace muy bien en sobrecumplir la meta de base monetaria, colocando lo que vence en Leliqs cuando tiene margen para expandir y poniendo así una pausa en la baja de tasa, incluso convalidando una suba en el margen el viernes pasado". "Con esta señal, el BCRA demuestra que trabaja para seguir anclando expectativas, luego de que la inflación de enero y febrero diera más arriba de lo esperado", precisó. A su vez, proyectó que la autoridad monetaria "podría retomar la baja de tasa endógena si el dólar continúa tranquilo y las expectativas de inflación no juegan una mala pasada, pero a una velocidad más lenta y con el dólar convergiendo de forma estable a la zona de no intervención".

Por otra parte, el economista sostuvo que "para aceitar la baja de tasa Leliq y el potencial del crédito sin arriesgar estabilidad cambiaria por el lado de los depósitos que compiten contra el dólar, ayudaría una baja de encajes no remunerados, desde los altos niveles de partida, al disociar la velocidad de baja de la tasa Leliq (más acelerada) con respecto a la de las tasas pasivas de los depósitos". "Para un BCRA que tiene que bajar la inflación y construir credibilidad, es clave que las tasas de interés sigan teniendo un colchón de tasa real positiva, para no arriesgarse a una eventual inestabilidad cambiaria en la decisión del dólar de los agentes", explicó. "Por eso, a la larga para que la autoridad monetaria pueda continuar con un sendero de baja de tasas nominales sostenibles sin arriesgar estabilidad cambiaria, tiene que bajar las expectativas de inflación", agregó.

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