EE.UU. atraviesa por desinflación, no deflación

Por John McAuley, Dow Jones Newswires
(0)
16 de mayo de 2003  • 17:31

NUEVA YORK (Dow Jones)--Deflación -una disminución generalizada en los precios- es un mal desenlace económico debido a que genera caídas prolongadas en los resultados financieros de las empresa y en los ingresos personales, que se perpetúa a sí mima y puede culminar en una depresión.

Eso es lo que ocurrió en Estados Unidos en los años 30 y ha venido afectado a Japón en la última década.

Sin embargo, esto no está pasando ahora en Estados Unidos y es considerado sólo como un "riesgo menor", según el comunicado emitido por la Reserva Federal tras su reunión del 6 de mayo.

Lo que está ocurriendo es un período extendido de desinflación, o caída en la tasa de inflación, lo que es casi siempre un desenlace deseado.

El índice de precios al consumidor de abril, divulgado el viernes por la mañana, otorgó la evidencia más reciente en el frente de la desinflación y fue un gran aporte para el proceso de calmar la histeria sobre deflación, detonada el jueves tras la publicación del índice de precios al productor para abril.

El IPP generó alarma entre algunos economistas debido a que experimentó una caída del 1,9%, un récord de 56 años, mientras que el índice que excluye los alimentos y la energía bajó un 0,9%.

Luego el mercado recibió con alivio el informe sobre el IPC, que mostró un limitado descenso en los precios del 0,3%, mientras que el índice básico se mantuvo sin cambios durante el mes.

Existen diferencias de cobertura que explican la mayor volatilidad en el IPP. Por ejemplo, el IPP sólo mide los precios de bienes producidos internamente, listos para la venta a usuarios finales, pero excluyendo cualquier impuesto a la venta o al comercio exterior.

Por lo contrario, el IPC incluye bienes y servicios consumidos por los estadounidenses, incluyendo los importados, al igual que todos los impuestos y comisiones.

La gran diferencia es la inclusión de los servicios en las cifras del IPC debido a que los precios de los servicios tienen una inercia mayor que la de las más volátiles materias primas en el IPP. De este mondo, en un período de intensificación de la inflación, los precios de los servicios suben a un ritmo más lento que los de las materias primas, mientras que en períodos de desinflación, los aumentos en los precios de los servicios pierden fuerza con más lentitud.

Un ejemplo trivial está dado en el hecho que el IPP reflejó que los precios de los cortacéspedes cayeron un 0,4%, pero los servicios de jardines y cuidado de céspedes en el IPC aumentaron un 1,5%.

En una base de año a año, el IPC subió un 2,2%, mientras que el índice básico trepó un 1,5%. Ninguno de los dos sugiere que existan muchos riesgos de que la economía de Estados Unidos esté cerca de caer en una deflación.

Sin embargo, algunos economistas destacan que la inflación del consumidor se encuentra aún precariamente cerca de cero. De hecho, la inflación básica del consumidor se ubica sólo en una tasa anual del 0,4% en los primeros cuatro meses de este año.

"Las declaraciones recientes de funcionarios de la Fed (más recientemente del presidente de la Reserva Federal de San Francisco, Robert Parry) sugieren que a la Fed le gustaría observar la inflación en el rango del 1% al 2%", señaló Mark Vitner, economista de Wachovia Securities en Charlotte, Carolina del Norte.

Ahí es donde se encuentra el riesgo que señala la Fed. La economía está precariamente cerca del nivel inferior de este rango y, durante breves períodos, se halla por debajo del límite inferior del rango.

Pete Kretzmer, economista de Banc of America Securities en Nueva York, indica que "el IPC básico de año a año no ha sido más bajo desde enero de 1966, cuando se ubicó en el 1,2%, cerca del final de un período de más de cinco años de inflación estable baja, entre el 1% y el 1,5% anualizada".

De hecho, el IPC a inicios de 1966 se hallaba a punto de embarcarse en un período de 31 años durante el cual la inflación excedería ese nivel, algunas veces en múltiplos considerables.

Por lo tanto, aún parece precipitado declarar el fin de la inflación.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.