El atractivo por los ladrillos no decae

Pese a los controles cambiarios, el mercado inmobiliario continúa activo y con precios firmes
Carlos Manzoni
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8 de enero de 2012  

Los inmuebles no pierden su encanto en una coyuntura económica como la local, en la que, luego de algún sobresalto por los controles cambiarios lanzados a fines del año pasado, los argentinos siguen viendo a los ladrillos como la mejor inversión y el modo más adecuado para conservar el valor de sus ahorros.

Su atractivo se sustenta en condiciones propias, como un aumento de su precio en dólares del 19% en el último año, pero también en la debilidad que presentan las otras opciones, que incluyen un tipo de cambio planchado, una inflación alta y una tasa de interés que recién repuntó en los últimos meses.

Christian Jeckeln, socio fundador del broker inmobiliario Patagonia Synergia, explica que luego de las elecciones presidenciales de octubre de 2011 el mercado se frenó unos 15 días, debido a la restricción para la compra de divisas que impuso el Gobierno, pero enseguida recobró su ritmo. "Ahora está firme nuevamente", comenta.

Para Daniel Salaya Romera, presidente de Salaya Romera Propiedades, la calma que se vivió en el mercado cambiario de los últimos días permitió volver al ritmo normal de operaciones. "El mercado se encuentra activo y similar a otros años para esta misma época", destaca el especialista.

La fortaleza del sector es refrendada por un informe del Colegio de Escribanos porteño, que muestra que en noviembre de 2011 se concretaron 6134 actos, lo que significa 1,3% más que en el mismo mes del año anterior. El monto total de esas operaciones fue de 2762,5 millones de pesos, un aumento del 13,1% anual. Asimismo, en los primeros 11 meses de 2011 se concretaron 57.711 operaciones, mientras que en igual período del año anterior el número fue de 55.261.

Puede sonar raro que el mercado no se planche en un país donde no existe el crédito hipotecario y gran parte de la población no puede acceder a su vivienda propia. Pero lo que ocurre es que hay mucho stock en manos de inversores o empresarios a los que les va bien en sus negocios y no tienen otro lugar en el cual volcar sus dólares. "Prefieren los ladrillos, que son algo palpable, antes que quedarse con dinero líquido", analiza Jeckeln.

Además, coinciden analistas, a partir de la caída de Lehman Brothers, la gente perdió la confianza en el sistema financiero y apostó a los ladrillos. Algo que impacta también en toda América latina.

Según precisa Jorge Toselli, de JT Inmobiliaria, el valor de los departamentos en 2011 creció 19%, respecto de 2010, con lo que su renta en dólares es insuperable. ¿Se caerá este año?, pregunta La Nacion. "No creo -responde-. Ya se sabe que la mano de obra para la construcción aumentará este año 15%, como mínimo; a lo que hay que agregar el 5% de rentabilidad. O sea que otra vez el precio en dólares subirá alrededor de un 20 por ciento."

Ante este panorama, el consultor inmobiliario Damián Tabakman, afirma que los inmuebles no se caen. Según dice, ni siquiera los rumores de pesificación de las operaciones inmobiliarias que hubo en los últimos días hizo que se planchara el mercado.

En la pulseada entre cash y crédito, sigue arriba por lejos el primero. "Un 85% de las operaciones se hace cash ", señala Toselli. "A principio de octubre de 2011, se abrió un poco el grifo de los préstamos y algunos aprovecharon esa oportunidad, pero después se cortó y todo volvió a la normalidad", concluye. Aunque mala por donde se la mire, la falta de crédito arroja una certeza tranquilizadora: no es posible aquí una burbuja inmobiliaria.

CIFRAS QUE HABLAN

19

Es el porcentaje que aumentaron los valores de los inmuebles en el país en 2011, respecto de 2010, y se espera que este año tengan el mismo incremento.

1500

Son los dólares que se necesitan actualmente en la Argentina para construir un metro cuadrado.

mibolsillo@lanacion.com.ar

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