El Concorde ya no volará desde París

Ayer fue el último vuelo de Air France
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31 de mayo de 2003  

NUEVA YORK.- El último vuelo de un avión supersónico Concorde de Air France de París a Nueva York fue saludado con una cortina de agua y un arco iris cuando el aparato aterrizó ayer en el aeropuerto John F. Kennedy, en esta ciudad.

Agobiado por la caída de la demanda y los altos costos, el Concorde despegó de París en la mañana para su vuelo final a Nueva York y hará su último vuelo comercial para Air France cuando retorne hoy a la capital francesa.

Entre los pasajeros de ayer había celebridades, como el chef Alain Ducasse y los diseñadores Roberto Cavelli y François Girbaud, quienes describieron el vuelo como emotivo para los usuarios habituales del Concorde. También viajó el secretario de Estado francés para el Transporte, Dominique Bussereau.

"Fue un viaje especial", dijo Girbaud a la prensa. "El Concorde fue realmente una parte importante de mi vida", agregó el diseñador.

Admirado por una multitud con cámaras y binoculares, el legendario avión supersónico, favorito del segmento de más alto poder adquisitivo desde que entró en servicio en 1976, despegó ayer a las 8.40 GMT del aeropuerto Charles de Gaulle, en las afueras de París, y aterrizó en Nueva York a las 12.10 GMT.

Dos camiones amarillos rociaron agua sobre el avión en la pista, creando un arco iris con el cielo azul como fondo.

Los cinco Concorde de Air France, con su elegante línea y revolucionario diseño, están destinados a varios museos del mundo.

British Airways, la única otra aerolínea que opera los Concorde, los mantendrá volando en su flota hasta octubre.

"El Concorde fue una aventura técnica y humana extraordinaria. Por eso nos encariñamos tanto con el avión", dijo el ex piloto de pruebas del Concorde Jean Pinet a la estación de televisión LCI.

Los Concorde permanecieron en tierra por más de un año desde que uno de ellos, de Air France, se estrelló en 2000 tras despegar de París, causando la muerte de 113 personas.

El modisto Girbaud también expresó su pena por ya no poder "formar parte del club Concorde, volar con Mikhail Rostropovich, que viajaba con su violonchelo (...). Había una promiscuidad que no existía en los otros aviones", confió. "Es una gran cosa con un hermoso final", estimó el renombrado chef Alain Ducasse, quien participó en la elaboración de menús servidos a bordo del avión supersónico. "Mi aventura fue cocinar a (la velocidad) Mach 2", declaró.

El avión regresará a París hoy las 17.45, para su último aterrizaje con los colores de Air France.

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