El día en que el dólar subió por un misterio

La operación de un anónimo para fugar US$ 100 millones llevó la cotización "paralela" al nivel más alto desde 2008; sorpresa en el mercado
Hugo Alconada Mon
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28 de febrero de 2011  

A mediados de enero, un misterioso intermediario contactó a por lo menos cinco grandes casas de cambio y pequeños bancos de la City porteña. Les propuso un negocio explosivo: sacar 100 millones de dólares del país. Eso sí: en negro.

Para tentarlos y vencer sus objeciones, el mensajero ofreció pagarles el doble de la comisión habitual y dejarles el dinero, cash , en sus oficinas, por el tiempo que resultare necesario para que no saltaran las alarmas sobre lavado de dinero, según reconstruyó LA NACION sobre la base de testimonios de seis informantes del sistema financiero local, incluidos los presidentes de dos de las agencias de cambio contactadas.

Como dueños de la montaña de dólares, el intermediario invocó los nombres de dos de los empresarios más cercanos al kirchnerismo, algo que los cambistas y banqueros debieron tomar como venía, sin forma alguna de verificarlo. Y el mensajero aportó otro dato peculiar. Afirmó que el dinero era fruto de "la obra pública".

Los cambistas se negaron. En algunos casos, por principios. En otros, por temor.

Pero la operación se completó con otros operadores del circuito, lo que podría explicar el inusitado pico que registró el dólar negro en la City porteña durante la parsimonia veraniega de las últimas semanas.

"La operación fue gigantesca, lo que terminó elevando los costos para toda la plaza", detalló un operador del circuito informal -o "cuevero"-, uno de los informantes que aportaron datos sobre lo ocurrido. "Varios operadores recibieron esa orden [de sacar el dinero], que permitió mantener el dinero en negro", completó.

El presidente de una de las casas de cambio que recibió el pedido aportó más precisiones: "Dijo que quería hacer una importante transferencia al exterior".

Y las sospechas, ya de por sí elevadas, se agigantaron cuando el mensajero, que en teoría trabaja en una cooperativa y suele mover montos chicos, lanzó la cifra de los 100 millones.

Un segundo operador que también recibió el pedido aportó otros datos singulares.

Precisó que el emisario había pedido que la fuga se hiciera en cinco, ocho o los tramos que fueran necesarios para pasar por debajo de los radares. Y que, a cambio de los riesgos, estaba dispuesto a pagar el doble de la comisión habitual. Si era del 0,5 al 1 por ciento, llevarlo a 2 puntos.

"Si algo logró con eso fue terminar de convencernos de que el dinero no podía ser limpio de ningún modo. Así que nos negamos a procesar la operación", dijo el presidente de una de las casas de cambio consultadas por LA NACION.

La operación se concretó de todos modos. Y, a mediados de enero último, mientras el dólar minorista en las pizarras de las casas de cambio cotizaba a $ 4,01, en el mercado negro comenzó una escalada singular que para fines de mes lo ubicaba por encima de los 4,15 pesos, la diferencia -o spread- más pronunciada desde el pico de la crisis financiera de 2008.

Las causas de esa brecha son múltiples, explican desde el mercado cambiario. Entre otras, que muchísimos ahorristas y empresas optan por pagar el diferencial para saltearse los controles impuestos por el Banco Central (BCRA), la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Unidad de Información Financiera (UIF), que como primer condicionante sólo permiten el giro de dos millones de dólares por persona por mes.

El mercado cambiario real

Además del minorista, en el país se negocian otros varios tipos de dólares.

Está el "mayorista", que surge de las transacciones que se registran en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde influyen bancos y empresas; el "futuro", que es el valor de los contratos que se operan tanto en el Rofex como en el MAE; el "blue", que es el dólar billete para operaciones en negro; el de "transferencia", que se aplica para enviar divisas en blanco al exterior o para traer dólares al país, y el "contado con liquidación", que permite ingresar o sacar dólares a través de operaciones de compraventa simultáneas de bonos y acciones en la plaza local y en el exterior y constituye el método preferido para eludir los controles formales.

"No sabemos bien por qué, pero a mediados de enero el dólar «contado con liquidación» voló", detalló el responsable de una de las entidades de mayor presencia en la City.

"No es normal, ni por la salida de fondos del país, ni por la normativa sobre lavado. Fue algo de golpe, a mediados de enero."

Un tercer informante oyó otro dato peculiar, pero que refuerza las sospechas sobre el dinero y el circuito negro: "Los 100 millones, según supimos, no estaban depositado en un banco ni en una caja de seguridad. Dijeron que estaban en una escribanía".

En todo caso, el volumen físico de semejante cantidad de dinero resultaría inolvidable si alguien pudo verlo todo junto.

Apilado en paquetes de 10 millones cada uno, ocuparía 70 centímetros de alto por 50 centímetros de largo por 5,40 metros de ancho, según detallaron a LA NACION desde una empresa de transporte de caudales en la que están habituados a manejar volúmenes de este tipo. Es decir, el equivalente a 1,89 metro cúbico de billetes.

Para el sector de las casas de cambio, sin embargo, el desafío resultó sustancial y así se comentó en una de las últimas reuniones del sector. Pero no fue imposible.

De hecho, varios recordaron que durante 2010 sobrellevaron otro "movimiento fuerte" de dinero por parte de una empresa -del sector de las maquinarias agrícolas- que quiso enviar fondos, en negro, a Miami.

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