El FMI afirma que no impone medidas

Aclaró que sólo acordó con el ministro de Economía proyecciones fiscales "que serán la base de un programa sustentable"
Jorge Oviedo
(0)
10 de diciembre de 2001  

WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo ayer, mediante un escueto comunicado, que las negociaciones que mantuvo con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, fueron "fructíferas", al tiempo que negó haber propuesto medidas fiscales específicas.

El FMI señaló que ambas partes "coincidieron en proyecciones fiscales que serán la base de un programa económico sustentable y Cavallo ha regresado a Buenos Aires para explorar las posibles medidas a tomar, que son necesarias para alcanzar esas metas".

El comunicado es casi más importante por lo que sugiere que por lo que dice. Breve, muy cuidado, es evidente además que el sopesar cada una de las palabras le tomó al organismo un lapso prolongado. Su intención era no aparecer involucrado en cuestiones internas argentinas y que su nombre no fuera aprovechado para resolver internas del Gobierno o batallas con la oposición, los gobernadores o determinados sectores. Anoche en esta capital, cuando ya había caído el sol, había funcionarios del FMI que seguían atentamente por Internet, en directo, la conferencia de prensa de ayer de Cavallo.

El viernes, Cavallo dio una conferencia de prensa y no bien terminó, el FMI emitió una breve comunicación en la que dijo, básicamente, las mismas cosas que el ministro. En cambio, esta vez la palabra del organismo confirmando los dichos de Cavallo a la prensa llegaron 24 horas después. Probablemente se trate del hecho de que el sábado Cavallo salió literalmente corriendo al aeropuerto para alcanzar en Nueva York el vuelo que lo llevará a la Argentina. Y que era sábado a la tarde, cuando la actividad en los organismos burocráticos es inexistente.

También es probable que el organismo haya seguido con atención lo que Cavallo hacía al llegar a la Argentina. El comunicado dominical no llegó hasta que se supo que el ministro se había reunido con el Presidente y que habían tratado las medidas que habría que tomar.

Sensación de respaldo

Todas las palabras tienen importancia. Por supuesto que decir que las gestiones fueron "fructíferas" es un alivio para la Argentina y una sensación de respaldo. Pero también es muy notable que se haya subrayado que los técnicos del organismo no sugirieron ninguna medida fiscal. Es decir, que no puede imponerse determinado sacrificio a nadie, en vez de algún otro, con el argumento de que la medida es pedida por el FMI.

El organismo había dicho el jueves último por boca de su vocero Thomas Dawson que desde el Fondo no se le pedía a la Argentina otra política monetaria y cambiaria. Una forma de decir que no se pedía el abandono de la convertibilidad.

Es decir, que el organismo no pedía -como aseguraron insistentes versiones- que el país se definiera por un sistema de tipo de cambio flotante o por la dolarización lisa y llana. Por otra parte, no deja de ser notable la atención que el propio organismo multilateral ha prestado a la Argentina. Una reunión de emergencia el viernes último, una tarea sabatina para acordar números, una vigilia el domingo para esperar las declaraciones de Cavallo y luego el análisis de esos anuncios.

La tarea de los próximos días en el organismo será probablemente silenciosa. Ni el director del Hemisferio Occidental, el mendocino Claudio Loser, ni el responsable del caso argentino, Tomás Reichmann quieren aparecer condicionando al Gobierno o las provincias para hacer tal o cual cosa.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.