El FMI confirmó que aprobará el acuerdo el viernes próximo

El vocero del Fondo admitió que están consultando a inversores sobre la deuda
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31 de agosto de 2001  

WASHINGTON.- Thomas Dawson, el vocero principal del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo ayer que funcionarios del organismo mantienen con tenedores de bonos argentinos un debate "constructivo" sobre la posibilidad de reestructurar la deuda de casi 130.000 millones de dólares con una operación voluntaria. Dawson confirmó además que el directorio del FMI se reunirá el viernes de la semana próxima para aprobar el nuevo acuerdo alcanzado con la Argentina, por el que se dispone un incremento de la asistencia financiera vigente de 5000 millones de dólares para reforzar las reservas del Banco Central y otros 3000 millones que podrán ser utilizados para modificar el perfil de la deuda.

Dos o tres días más tarde -agregó el vocero-, el FMI giraría a Buenos Aires 6200 millones de dólares, que corresponden a la partida para reforzar las reservas y a un desembolso de 1200 millones que estaba previsto en la versión anterior del programa vigente con la Argentina.

Anoche, en Buenos Aires, una alta fuente de Economía citada por la agencia oficial de noticias Télam aclaró que de aquellos 5000 millones, 4000 millones se destinarán a reservas y los 1000 millones restantes irán al Tesoro nacional.

En Washington, el vocero del Fondo aclaró que, como en toda reunión de directorio, la aprobación de los fondos depende de una revisión del acuerdo. En el caso argentino, la revisión está centrada en la ejecución del plan de déficit cero, que según Dawson tiene como requisitos "implícitos" la eliminación del piso de los fondos de coparticipación federal de impuestos que la Nación les garantiza a las provincias y un límite a los bonos que pueden emitir los gobernadores.

El ministro Domingo Cavallo dará a conocer hoy los detalles de los compromisos que asumió con el FMI en la nueva carta de intención.

"Ahora estamos concentrados en la instrumentación del programa. La ley de déficit cero es muy exigente, pero nosotros creemos que es apropiada para las circunstancias y no existe ninguna duda del compromiso del Gobierno para alcanzar el objetivo", dijo Dawson.

En una de sus habituales ruedas de prensa, el vocero fue mucho más vago al hablar sobre el destino que tendrán los 3000 millones de dólares destinados a apoyar una reestructuración de la deuda. Dawson dijo que las conversaciones con inversores y tenedores de títulos argentinos son "confidenciales", pero reiteró que el FMI "espera que haya más fondos para financiar la operación", que puede ser una recompra de títulos para obtener descuentos, o un canje con garantías de algún organismo multilateral de crédito.

El equipo económico está explorando la posibilidad de obtener un respaldo, que puede adoptar la forma de una garantía del Banco Mundial o del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos está tan involucrado en el proceso que John Taylor, el secretario de Asuntos Internacionales, recibió esta semana a dos grupos de tenedores de bonos argentinos, pero parece dispuesto a realizar un aporte bilateral. El único país del Grupo de los Siete países más industrializados que muestra cierta disposición a realizar un aporte individual es Italia, según informó ayer el diario inglés Financial Times.

Después de visitar a Taylor, los representantes de grupos de inversión y aseguradoras con alta exposición en la Argentina se encontraron con Gerd Hausler, el jefe del departamento de mercados de capitales. El primer grupo fue liderado por Joyce Chang, de JP Morgan, y el segundo por José Luis Daza, del Deutsche Bank.

Una de las personas invitadas a esos encuentros remarcó que con el Tesoro y el FMI el compromiso es mantener reserva sobre las conversaciones, entre otras cosas, por la sensibilidad que el tema tiene para los mercados, pero dijo que de todas maneras, el debate se encuentra en una etapa "exploratoria".

Dawson utilizó una descripción similar: dijo que la discusión "sobre la naturaleza de la operación, que es un tema de interés para el FMI y otros", tiene por ahora la forma de un "brainstorming" (un intercambio de ideas).

El vocero dijo que es imposible hacer una estimación de cuánto tiempo puede demandar el diseño de la operación, pero destacó que, aunque agosto es un mes de vacaciones en los Estados Unidos, hay mucha actividad al respecto.

Los tenedores de bonos argentinos quieren tener participación directa en las negociaciones, algo que según analistas de Wall Street puede complicarle aún más al Gobierno la posibilidad de imponer una quita.

Después de la experiencia en Ecuador, que declaró una cesación de pagos de sus bonos Brady a fines de 2000, los tenedores de bonos en mercados emergentes crearon la Asociación de Acreedores de Mercados Emergentes, para tener una mejor posición negociadora.

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