El negocio en ascenso

La venta de pasajes bate récords y se mantiene firme incluso tras el final de los Juegos Olímpicos en Sydney
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29 de octubre de 2000  

Ni la recesión pudo frenar el despegue de Qantas, la línea de bandera australiana que desde que comenzó a operar en el país, en noviembre de 1998, tuvo un crecimiento notable.

Bryan Banston, gerente regional de Qantas para América del Sur, está eufórico porque si algo les faltaba para el despegue definitivo, los recientes Juegos Olímpicos realizados en el país de origen de la compañía terminaron por despertar una demanda ávida por conocer aquellas lejanas latitudes.

En el ámbito mundial, el encuentro deportivo también tuvo su repercusión. En las semanas previas y durante los Juegos los aviones volaban de todas partes del mundo con su capacidad colmada en un 90 por ciento.

En la Argentina, esa tendencia siguió hasta tal punto que la demanda los superó y hoy es casi imposible conseguir un pasaje en la compañía para volar a Australia hasta de abril, situación que ha llevado a los directivos de Qantas a revisar la estrategia de expansión y analizar seriamente la incorporación de más vuelos.

Durante el primer año de operaciones, del total de pasajeros transportados de la región el 40% era sudamericano, hoy esa proporción ha crecido al 60 por ciento.

-En pocos días más cumplen dos años en la Argentina, ¿qué los atrajo para instalar aquí el centro de operaciones para América del Sur?

-Antes de aterrizar en la Argentina teníamos una red comercial muy importante en Asia, pero como consecuencia de la crisis asiática cayó mucho la demanda y tuvimos que buscar otros mercados adonde invertir. Fue así como decidimos instalarnos en América latina porque pensamos que es un mercado con un potencial de crecimiento muy interesante.

-Escaparon de la crisis asiática y los tomó la recesión argentina. ¿Piensan que fue un mal aterrizaje?

-De ninguna manera. No sólo estamos muy contentos con los resultados alcanzados hasta el momento, sino que pensamos que la Argentina es un mercado clave para Qantas. Tener aquí nuestra base de operaciones con dos aviones permanentes nos da un perfil mucho más alto que el que tenemos en Brasil donde estamos "off line". Algo parecido sucede con Chile, país al que no volamos, pero en el que estamos operando mediante un acuerdo de códigos compartidos con LanChile.

-¿Los resultados obtenidos en el país son los esperados?

-Absolutamente. La reacción del mercado argentino fue muy fuerte. Cuando nos instalamos todo lo que teníamos era un representante muy pasivo, porque no había un producto para vender. El lugar más cercano donde operábamos era Los Angeles, de modo que no era lógico venderlo como punto de tránsito para los pasajeros argentinos. Australia tampoco tenía un perfil importante como destino turístico y la imagen de Qantas no era lo suficientemente conocida. Existía también la percepción de que Australia era un destino muy lejano y caro. Estábamos en una situación completamente desventajosa desde el punto de vista comercial. -¿Cómo fue el despegue?

-Primero montamos oficinas propias para comenzar a organizar el negocio. Inicialmente nos apoyamos mucho en las promociones, por ejemplo un viaje ida y vuelta Buenos Aires-Auckland por $ 1000. Si bien esperábamos una reacción fuerte del mercado australiano, porque allí somos líderes, inmediatamente tuvimos una importante demanda del mercado argentino, que nos obligó a operar dos vuelos semanales a Australia.

-¿Cuál es la política de expansión?

-La prioridad era agregar más capacidad a los dos vuelos semanales que tenemos, pero la crisis de 1999 en Brasil frenó la demanda y atrasó nuestros planes. Pero actualmente la tendencia se revirtió y en los últimos tres meses hemos tenido un crecimiento importante también desde Brasil, lo cual ha contribuido al desarrollo del negocio en la región. Hoy podemos decir que sobre la base de las reservas hechas prácticamente tenemos todo vendido hasta marzo.

-Frente a la guerra de precios, ¿dónde está hoy la clave del éxito?

-Si bien el éxito de este negocio es una mezcla de muchas cosas, como el servicio, las tarifas y las frecuencias de vuelo, no cabe duda de que en los últimos tiempos las alianzas, como OneWorld por ejemplo, constituyen una parte muy importante del negocio. Cada día hay más propuestas y alternativas.

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