El presidente George W. Bush logró una rebaja de impuestos resistida

Los demócratas la consideran "ilógica"
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18 de mayo de 2003  

WASHINGTON (AFP y Reuters).- La Casa Blanca obtuvo una victoria en el Senado, que aprobó un recorte impositivo de 350.000 millones de dólares que elimina temporalmente los impuestos sobre los dividendos.

La norma fue aprobada el jueves por mayoría de 51 a 49 y se aplicará en los próximos 10 años. La Cámara de Representantes votó un plan de reducción por 550.000 millones de dólares y las dos cámaras del Congreso deben ahora lograr un acuerdo sobre un monto común en un procedimiento llamado "conferencia".

El presidente estadounidense George W. Bush recibió el apoyo a su principal plan de estímulo económico de parte del Senado, que aprobó recortar los impuestos sobre los dividendos pagados a los accionistas.

Originalmente, Bush había pedido recortes impositivos por 726.000 millones de dólares, más del doble de lo que el Senado finalmente aprobó.

El impuesto será suspendido en 2004, 2005 y 2006 para ser luego aplicado nuevamente a partir de 2007. Esta decisión del Legislativo pondrá a los futuros legisladores en la difícil posición de tener que decidir si extender los recortes.

Expertos en presupuestos y legisladores calificaron la medida del Senado de irresponsable.

"No hay absolutamente ninguna política económica o fiscal que justifique la idea de sacar y luego reinstalar los impuestos sobre los dividendos", indicó Robert Bixby, director ejecutivo del centro de análisis Concord Coalition.

Más allá del modo en que se aplicará, la norma fue resistida por los demócratas que preferían destinar los fondos federales hacia programas sociales o para reducir el déficit, porque consideran que este plan beneficia fundamentalmente a los ricos.

Su queja principal es que, ante el creciente déficit fiscal -este año superará los 300.000 millones de dólares, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO)-, el gobierno no puede aplicar semejante plan de recortes, en detrimento de otras prioridades nacionales. La senadora demócrata Dianne Feinstein dijo que el plan "ilógico" no es ningún estímulo económico porque agravará la crisis presupuestaria de los Estados y aumentará los déficit acumulados a unos 2 billones de dólares en la próxima década.

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