El superávit llegó a casi 4000 millones

El objetivo acordado con el FMI era de $ 1100 millones; se pagaron $ 1613,7 millones por intereses de la deuda pública
Alejandro Rebossio
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21 de abril de 2004  

Los tenedores de bonos en default lo anhelan. Los funcionarios del ala política del Gobierno, los jubilados y los empleados públicos, también. Es el excedente de ahorro fiscal que el sector público nacional consiguió en el primer trimestre del año.

En un auditorio del edificio anexo del Senado, el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, anunció ayer a los miembros de la Comisión de Presupuesto de esa cámara que el superávit fiscal primario (ingresos menos gastos, antes del pago de deudas) del primer trimestre del año ascendió a $ 3989,3 millones, frente a una meta de $ 1102 millones acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). No sólo eso. También reconoció que la liquidación del impuesto a las ganancias aportará al Tesoro el mes próximo un mínimo de $ 4800 millones, ante los $ 2200 millones de mayo pasado.

Ningún senador se lo preguntó, pero Mosse se ocupó de aclarar que nadie del Gobierno le ha pedido, por ahora, que analice la posibilidad y el impacto de un aumento en las jubilaciones o en los salarios de empleados públicos. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ha admitido que ambos incrementos están en estudio, pero la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) reforzará la presión por una recomposición salarial inexistente desde hace 13 años: los empleados irrumpirán mañana en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso y preparan un paro para fin de mes.

Mosse se ocupó de aclarar que el excedente fiscal del primer trimestre, de $ 2887 millones, responde a motivos extraordinarios. El mes pasado, el ahorro alcanzó los $ 1402 millones, pero el secretario de Hacienda destacó que $ 1000 millones se consiguieron gracias a utilidades extraordinarias que el Banco Central transfirió al Tesoro.

"Es un nivel no fácilmente repetible. Han ingresado recursos por única vez. Si se miden los recursos ordinarios, el superávit de marzo fue de 402 millones", alegó Mosse, sabedor que los acreedores y el FMI reclaman un ahorro fiscal para 2005 y 2006 mayor al 3% del PBI pactado para este año. El secretario también recordó que en enero pasado se habían logrado hasta $ 800 millones adicionales porque los aguinaldos de fines de 2003 se pagaron, en lugar de aquel mes, en diciembre último.

Conclusión de Mosse: unos $ 1800 millones del excedente del primer trimestre corresponden a resultados extraordinarios y sólo $ 1087 millones a los ordinarios. Si en diciembre próximo se vuelve a adelantar el pago del aguinaldo, habrá un gasto adicional que afectará al superávit fiscal primario de este año, según el secretario de Hacienda.

A la defensiva entre tantas presiones, Mosse explicó en qué gastó el ahorro fiscal para desmentir que se escondan fondos o se aumente el gasto público. Para el pago de intereses de la deuda se usaron $ 1613,7 millones, por lo que el resultado financiero fue positivo en $ 2375,6 millones.

De ese dinero, unos $ 1009,6 millones se utilizaron para aplicaciones financieras netas, un concepto que, según Mosse, incluye los programas de financiamiento ordenado (PFO) que firmaron doce provincias con la Nación. El funcionario advirtió que los PFO establecen vencimientos de deuda de 1100 millones de pesos para el año próximo: "Es uno de los problemas más serios para el presupuesto 2005, en la relación con las provincias".

Los otros $ 1366 millones sirvieron para disminuir el endeudamiento del Estado: $ 512,2 millones se destinaron a la amortización neta con organismos multilaterales; con $ 1135,8 millones pagaron títulos públicos; con $ 500 millones se devolvieron anticipos del Banco Central, y $ 158 millones permitieron reducir otros pasivos. También se tomaron préstamos por $ 940 millones.

El presidente de la Comisión de Presupuesto, Jorge Capitanich, le preguntó si era cierto que la recaudación tributaria del mes próximo subirá a $ 11.500 millones, frente a los $ 7100 millones de mayo último, gracias a una alta liquidación de ganancias. "Creo que se superarán los 11.000 millones", respondió Mosse, y lo atribuyó no sólo a los ingresos por ganancias sino también a los del IVA, los impuestos al cheque y a los bienes personales.

Mosse destacó que prácticamente no hubo subas del gasto. Sólo destacó los $ 17,8 millones adicionales para la reapertura de la fábrica militar de Lockheed, en Córdoba.

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