El titular de la mayor empresa fabricante de microprocesadores para computadoras aseguró que las crisis pasan, la educación queda

Se asoció con una empresa local para hacer desarrollos informáticos y su compañía ya capacita a docentes bonaerenses
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23 de junio de 2002  

Al hombre le gusta estar en todas partes y escuchar las novedades de primera mano, por eso recorre entre 30 y 40 países por año. Esta semana, Craig Barrett, CEO de la fabricante de chips Intel decidió hacer una escala en la Argentina, que vive uno de sus peores momentos económicos, políticos y sociales del siglo.

El jueves se reunió con empresarios, inauguró un laboratorio en colaboración con la empresa local Grupo Assa, firmó un plan de capacitación de docentes de la provincia de Buenos Aires y también habló con LA NACION.

Barrett cree que el país se recuperará y durante la entrevista sólo una vez su rostro se endureció. Fue cuando se le preguntó si su compañía había abandonado algún mercado. "Hay oportunidades aquí, así que irse sería una cosa estúpida", respondió.

El hombre que maneja una compañía cuyos ingresos equivalen a alrededor de un cuarto del PBI de la Argentina (de unos 100.000 millones de dólares este año) usa otros números para relativizar la crisis. "Ustedes van a caer 16,3% este año y mi compañía bajará 20%, así que tenemos un tema global mucho más grande que la Argentina."

-¿Qué piensan hacer en la Argentina?

-Nuestro negocio se ha visto afectado y expandiremos la presencia en los países que rodean a la Argentina para usar los recursos en forma más efectiva.

-¿Qué harán?

-Trataremos de desarrollar la marca y buscar nuevos clientes en los alrededores. Antes que pensar cómo recortar los recursos debemos buscar cómo usarlos mejor. Es el desafío de cualquier negocio.

-¿Es comparable la situación argentina con la de México en el tequila?

-Lo que se ve en estas situaciones, en México, en Asia y en algunos países europeos cuando transitan crisis económicas es que la gente repiensa sus criterios de inversión. Es cuestión de hacerlo bien, porque se sabe con certeza que las cosas van a estar difíciles pero que la recesión va a terminar y cuando lo haga habrá que tener recursos entrenados para tomar ventaja.

Habrá que mantener las mejores relaciones posibles con los clientes durante los malos tiempos para construir sobre eso en los buenos tiempos. No es sólo cuestión de decir que todo está mal y que sabemos que haremos la mitad de los negocios que el año pasado y que tendremos que despedir personal.

-Entonces mantendrán a todo su personal aquí...

-Tanto como sea posible. La situación aquí parece ser a corto plazo, si puedo describir la situación..., el diario dice hoy (por el jueves) que el producto bruto interno (PBI) bajó 16,3 por ciento. Nuestro nivel de negocios general bajó 20% año contra año. Entonces tenemos un tema global mucho más grande que la Argentina.

-¿Hubo algún cambio en la forma de tratar a los clientes en la Argentina?

-Nos acercamos de ellos para hablar más y se hacen menos negocios, pero no los tratamos diferente.

-¿Cambiaron plazos o condiciones de pago?

-No, seguimos trabajando en los mismos términos estándar con que lo hace Intel en el resto del mundo. Nuestros productos son transportables y los precios también.

-¿Cómo encontró a los empresarios argentinos?

-Tenga en cuenta que en un día normal de negocios hablo con gente del sector de computadoras y telecomunicaciones, cuyas industrias cayeron alrededor de un 35% este año, así que estoy acostumbrado a hablar con gente desalentada.

De todas maneras no pienso que la actitud aquí sea esa, aquí se entiende que los tiempos son difíciles pero que terminarán y hay que cuidar las compañías en el proceso.

Es cierto que aquí hay cuestiones que van más allá, donde el Gobierno tiene que cambiar políticas y procedimientos, reglas operativas y también tratar de arreglar la economía. Son tiempos difíciles, pero la gente de negocios es pragmática y hace lo que tiene que hacer.

-¿Y usted qué les dijo?

-La Argentina tiene indicadores excelentes, una fuerte base de recursos naturales y, lo que es más importante, un gran nivel de educación, una fuerza de trabajo bien entrenada. Les dije que reconozcan que la recesión terminará y que es obvio que la tecnología no se va a detener mientras el país está en recesión. Que hay otras tendencias recesivas en el mundo que ellos deben reconocer, que deben usar sus recursos para tomar ventaja de estos tiempos difíciles.

Y el mensaje final para los empresarios fue que, hagan lo que hagan, reconozcan la importancia de la educación. A largo plazo, la competitividad de la Argentina depende más de la calidad de la fuerza de trabajo que de cualquier otra cosa. Incluso en tiempos económicos complicados hay que focalizarse en la educación de la gente joven y asegurarse de que ellos estén en posición de contribuir al desarrollo económico.

-¿Cómo eligieron al Grupo Assa para asociarse en el laboratorio?

-Son una compañía líder en integración de sistemas en la Argentina, tienen presencia en otros países de la región y hemos trabajado bien en el pasado, tenemos culturas corporativas que van bien juntas, así que eran una selección lógica.

-¿Cuál es el principal objetivo de la asociación?

-Nuestro laboratorio de desarrollo de e-business es un vehículo para ganar en los data centers (centros de datos) corporativos. Nuestra historia indica que somos buenos para desarrollos para computadoras y en nuestro movimiento hacia los data centers, que es reciente, enfrentamos a grandes como Sun Microsystems y otros.

En esa área reconocemos que sólo se gana con soluciones y entonces tenemos que trabajar con gente que implementa soluciones y hace integración de sistemas. Esa relación es un vehículo para ganar en el área de data centers y de movernos hacia la arquitectura.

-¿Alguna vez dejaron un mercado o región?

-Sólo si la seguridad personal de nuestros empleados estuviera en riesgo. Si la pregunta se relaciona con la Argentina diría que es ridículo, la Argentina no desaparecerá, la economía no desaparecerá, pueden tener tiempos difíciles, pero los mercados seguirán estando aquí en el futuro y los negocios también. Hay oportunidades, así que irse sería una cosa estúpida.

-Algunas empresas lo están haciendo.

-Bueno, mucha gente hace estupideces todos los días en el mundo.

"€ largo plazo, la competitividad argentina depende más de la calidad de la fuerza de trabajo que de cualquier otra cosa. Incluso en tiempos económicos complicados hay que focalizarse en la educación de la gente joven".

Craig Barrett

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