El viejo truco de secar los fondos de los jubilados

(0)
26 de noviembre de 2009  

El decreto de necesidad y urgencia firmado por Cristina Kirchner muestra a las claras que los recursos que están ahorrados o se recaudan en la Anses para pagar a los actuales y futuros jubilados están siendo utilizados para subsidiar a Aerolíneas Argentinas y a Enarsa ,y para mantener bajas las tarifas de energía y transporte. Cuando la Argentina hizo eso mismo en ocasiones anteriores no pasaron muchos años antes de que los jubilados comenzaran a cobrar haberes de miseria.

El decreto de necesidad y urgencia anota como un préstamo o inversión de la Anses parte del dinero que se entrega para que se consuma en actividades y destinos muy discutibles. ¿Es pensable que algún día podrá cobrar?

Por ejemplo: ¿cuál debería ser la tarifa eléctrica para que se puedan devolver al Tesoro y a la Anses todos los supuestos préstamos que recibió la compañía que administra el mercado mayorista? La respuesta es simple: una tarifa tan alta que la enorme mayoría de la población no podría pagar. La conclusión es sencilla: la Anses no podrá cobrar y tendrá menos recursos para pagar a sus beneficiarios.

Cuando lleguen los juicios contra el sistema de reparto, como pasó en ocasiones anteriores, el Gobierno que inició el proceso tal vez ya no esté a cargo y sus integrantes podrán echar culpas desde el llano.

Toda la operación realizada por decreto de necesidad y urgencia parece un gran intento de ganar tiempo y esperar a que mejore el escenario internacional, haya una buena cosecha y que entonces mejore la recaudación impositiva y aparezca algo de financiamiento internacional. Los costos de tal maniobra son enormes, pero a futuro.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.