Inflación y emisión: ¿qué pasará después de la cuarentena?

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19 de abril de 2020  

Preguntas al economista Lauchlin Bernard Currie (1902-1993): Nació en Canadá y estudió en la Escuela de Economía de Londres y en Harvard. Enseñó en Harvard hasta 1934 y a partir de 1939 asesoró al presidente Franklin D. Roosevelt

Entre el 10 de diciembre de 2019 y el 1° de abril de 2020 la base monetaria, es decir, el dinero que salió del Banco Central y se encuentra en efectivo, en poder del público o en las reservas de los bancos comerciales, aumentó 39%. Si ese crecimiento continuara a este ritmo, durante el primer año de la presidencia de Alberto Ángel Fernández la base monetaria se triplicaría. ¿Qué consecuencias inmediatas y mediatas tiene tamaña emisión monetaria?

Al respecto, conversé con el canadiense Lauchlin Bernard Currie (1902-1993), quien estudió en la Escuela de Economía de Londres y en Harvard. Enseñó en esta última universidad hasta 1934, cuando, junto a su compañero de estudios Harry Dexter White, fue reclutado por Jacob Viner para trabajar en la Tesorería de Estados Unidos. Fue el autor intelectual de la ley de bancos de 1935, que reorganizó el sistema de la Reserva Federal. A partir de julio de 1939 asesoró al presidente Franklin Delano Roosevelt, cargo que mantuvo hasta el fallecimiento de este, en abril de 1945. Roger James Sandilands, biógrafo de Currie, señala que fue el primer economista profesional que trabajó en la Casa Blanca, espacio que a partir de 1946 ocupó el presidente del Consejo de Asesores Económicos.

-Antes que nada, acláreme algo: ¿cómo es posible que usted ocupara cargos tan importantes en Estados Unidos habiendo nacido en Canadá?

-Esto sorprende hoy, pero nunca analice la historia con ojos del presente. John Kenneth Galbraith, encargado del control de precios durante la Segunda Guerra Mundial, también había nacido en Canadá.

-Luego de la finalización de la guerra, usted no la pasó muy bien que digamos.

-Fui una de las víctimas del senador Joseph Raimond McCarthy. En julio de 1948, Elizabeth Bentley, espía soviética, nombróa ocho o nueve economistas, de los cuales los dos principales éramos White y yo. Cuando me preguntaron si había estado en contacto con economistas rusos, respondí que la política económica entonces se discutía de forma mucho más abierta que ahora, y además, que en la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos y la Unión Soviética eran aliados. Pero otros la pasaron peor.

-¿Por ejemplo?

-White, quien junto a John Maynard Keynes jugó un rol principalísimo en la creación del Fondo Monetario Internacional. Falleció en agosto de 1948, víctima de un ataque cardíaco, tres días después de haber testificado ante el Comité de Actividades Antiamericanas. La mayoría de los artistas y profesores sospechados no murieron, pero sufrieron en el plano laboral. Como yo no conseguía trabajo en Estados Unidos, me trasladé a Colombia, donde el presidente Alberto Lleras Camargo me entregó personalmente la ciudadanía colombiana, pero seguí viajando con frecuencia a Estados Unidos.

-La fuerte emisión monetaria que hoy se está registrando en la Argentina, ¿cuánto debe preocupar y qué se puede hacer al respecto?

-Supongo que en su país el Banco Central no está multiplicando por 10 la base monetaria, invitando a los tenedores de billetes a que le agreguen un cero a la derecha a cada uno de ellos. Un recurso pedagógico, como el de tirar billetes desde un helicóptero, que no tiene nada que ver con la realidad.

-No. Aquí y ahora, la emisión monetaria está al servicio del desequilibrio fiscal.

-Para atender urgencias, como la compra directa de insumos médicos y alimentos, subsidios directos a quienes no tienen otros ingresos, facilidades a ciertas empresas para que abonen los salarios, etcétera, además de sustituir la fuerte caída de la recaudación fiscal.

-¿Cómo puede ser que coexistan el fuerte aumento de la oferta monetaria con muchas personas que se quejan de no tener un peso?

-Por las fricciones. Ejemplo: en un mismo momento coexisten taxis vacíos y pasajeros que no encuentran taxis libres. En circunstancias normales las fricciones tienen alguna importancia; en la actualidad, mucha más.

-¿Qué consecuencias tiene el aumento de la base monetaria que estamos experimentando?

-Todo depende de su cuantía, de cómo se desenvuelva la economía durante el coronavirus y de lo que ocurra después. Con respecto a lo primero, no se puede responder de manera cualitativa. Si alguien pregunta si tomando vino uno se emborracha, la respuesta depende de cuánto vino toma. Claro que 39% de aumento de la base monetaria en menos de cuatro meses es más que significativo por donde se lo mire.

-¿Qué puede pasar durante la cuarentena?

-Quien piense que la referida emisión monetaria no impactará sobre los precios, por la contundente forma en la cual está hablando el presidente de la Nación, y por la facultad de los intendentes de vigilar el cumplimiento de los precios congelados, está confundiendo el plano de los deseos con el de la realidad. Pero...

-Pero ¿qué?

-En las excepcionales circunstancias que están viviendo ustedes, y buena parte del mundo, el dinero en efectivo adquirió un valor que en condiciones normales no tiene. Keynes denominó a esto preferencia por la liquidez.

-Explíquese, por favor.

-Con dinero se compran bienes; con bienes es mucho más difícil comprar bienes. Esta es la razón por la cual una economía monetaria funciona mucho mejor que una economía de trueque. En condiciones normales se necesita poco efectivo para operar, sobre todo en un mundo de tarjetas de débito, crédito, etcétera, pero las actuales condiciones distan mucho de ser normales.

-Ya lo sé.

-Lo sabe, pero saquemos consecuencias. En su país la primera etapa de la cuarentena llegó hasta el 30 de marzo; la segunda, hasta el 13 de abril, y la tercera, hasta el 26 de este mes. No pueden culpar a su presidente por no fijar las fechas de una vez y para siempre, pero esta incertidumbre aumenta el valor de la liquidez. Por lo cual, por el momento y más allá de los precios máximos, el impacto inmediato de la emisión sobre los precios es menor que el que tendría en condiciones normales.

-¿Y después, es decir, cuando terminen las restricciones impuestas por el coronavirus?

-Como dicen ustedes, "agarrate Catalina". Déjeme enfatizar que lo que tiene sentido durante una emergencia, no sirve de manera permanente. Cuando acuden a apagar un incendio, si no encuentran la llave, los bomberos derriban la puerta que tienen que abrir, pero a nadie se le ocurre que derribar puertas, en vez de abrirlas, puede ser una buena idea permanente. Muchos, en la década de 1930, recomendaron realizar obras públicas; lo que se le criticó a Keynes fue que pretendiera que sus propuestas se convirtieran en la nueva normalidad.

-¿Quiere decir que, superado el coronavirus, cabe esperar un fuerte aumento de los precios?

-Es muy probable. Como dije, depende de la cuantía de la emisión. Los economistas, tanto ahora como entonces, tenemos varias cosas importantes para decir.

-Don Lauchlin, muchas gracias.

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