Desencuentros entre oferta y demanda

En España, el alto desempleo convive con la escasez de personal en algunas áreas
En España, el alto desempleo convive con la escasez de personal en algunas áreas
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21 de marzo de 2000  

MADRID (ABC).- La falta de empleo sigue siendo un asunto de gran importancia, y ocupó un lugar especial en los programas que los partidos políticos presentaron en la última campaña electoral en España.

Sin embargo, mientras que en enero último se registró una tasa de desempleo del 10,12%, con 1.670.578 desempleados, el sector hotelero ha anunciado que este año necesitará 5000 trabajadores. Varias empresas recurrirán a extranjeros ante la imposibilidad de encontrar españoles que trabajen en el campo.

Por simple lógica, el dilema se resolvería asignando esos trabajos a quienes están desocupados, pero los problemas estructurales en la orientación profesional y en los servicios públicos de empleo hacen que la operación no sea tan simple.

Paradoja laboral

A principios de este año, el Consejo Económico y Social (CES) trató de responder a la pregunta de por qué en algunas regiones de España hay altos índices de desempleo, mientras que en otras existe una fuerte demanda de trabajadores. Se encontró que la situación se debe, en parte, a los problemas de gestión de la información por parte de los servicios públicos de intermediación del empleo.

Luis Fabián Márquez Sánchez, presidente de la Comisión de Relaciones Laborales y Seguridad Social del CES, señala que "lo evidente es lo mal que se cruzan los datos de demanda de empleo con los de oferta; las oficinas públicas no los cruzan, funcionan sólo y exclusivamente con lo que ellos llaman nichos de empleo , que son las ofertas y demandas de empleo de la localidad".

El problema no se da sólo entre comunidades autónomas, pues incluso llega a suceder dentro de una misma región. "Acabo de comprobar que la Confederación de Empresarios de Orense ha pactado con los servicios públicos de empleo cruzar los datos de toda la provincia, lo que significa que hasta ahora eso no se estaba haciendo -indica Márquez Sánchez-. La realidad es que no se produce un cruce de ofertas y demandas de todo el país." Uno de los sectores más interesados en cruzar toda esta información es el hotelero. Después de hacer un estudio entre sus 25 asociaciones territoriales, la Federación Española de Hostelería (FEHR) calcula que para enfrentar la próxima temporada turística necesitará 5000 trabajadores. Buena parte de esa demanda es de personal calificado: cocineros, encargados de hotel, de sala, animadores o monitores; aunque la situación es tal que en muchos casos las empresas se conformarían con encontrar personas cuya única calificación sean las ganas de trabajar, y ellos les enseñarían el resto.

Muchas vacantes

La demanda de trabajadores en el sector hotelero está por superar completamente la estacionalidad, pues en muchas regiones los períodos de vacaciones ya no se limitan a verano o invierno, sino que se alargan a todo el año.

Actualmente, el sector ha creado en España cerca de 1.200.000 trabajos, genera más del 10% del PBI y se espera que este año tenga un aumento de entre ocho y diez por ciento, superior a la tasa de crecimiento mundial.

Para hacer frente a este escenario, la Federación pondrá en marcha un proyecto para fomentar la movilidad geográfica y facilitar el traslado de trabajadores hacia las provincias donde haya puestos vacantes; no sólo en la costa, sino también en ciudades como Sevilla, Bilbao, Madrid o Valencia. Sin embargo, el informe del CES apunta que, por sí sola, la movilidad geográfica no es la solución al problema, pues sólo el 26% de las personas desocupadas se movería de su localidad para ir a trabajar a otra región.

Además, en el caso de personal especializado, las empresas tienen que enfrentarse con la escasez. Emilio Gallego, coordinador del Departamento Técnico de Hospedaje de la FEHR, comenta que "hay cocineros que se cotizan como si fueran jugadores de primera división. La necesidad de trabajadores de alta calificación casi es crónica, siempre es un problema conseguir buen personal de cocina, de sala o encargados de hoteles.

"Esto proviene, en parte, de la ausencia de orientación profesional hacia esos sectores. Hay escuelas de hotelería de las que todas las promociones salen a trabajar inmediatamente; si eso lo comparamos con auxiliares administrativos, diplomados en derecho o periodismo, y vemos los niveles de desempleo de estas profesiones, nos preguntamos qué espejismos profesionales les estamos creando a los jóvenes."

La migración interna como solución

El sector agrícola es uno de los que más dificultades tiene para encontrar mano de obra. Jesualdo Breis, director general de Proexport, opina que "España es un país que ha avanzado en términos de bienestar social, y la buena disposición por parte del Estado hacia los desempleados hace que, a veces, sea más cómodo cobrar el seguro de desempleo que ir a trabajar al campo". Eso, a pesar de que el salario en el sector agrícola supera al subsidio de desempleo.

Proexport es una asociación que reúne a 44 empresas de Murcia dedicadas a la producción y exportación de tomate, lechuga, melón, coliflor y brocoli. Desde 1998 tienen un déficit anual de 1500 trabajadores y casi han perdido la esperanza de cubrir esas plazas con españoles.

"Es muy difícil encontrar gente que quiera trabajar con nostros. Incluso, hemos acudido a las empresas de trabajo temporario, a pesar de que el precio por hora de trabajo que se paga de esa manera es mayor que el que se pagaría si fueran trabajadores con contrato normal." La solución que se considera más viable es contratar mano de obra extranjera, pues con la nueva ley de extranjería se superan las trabas que antes existían para emplear trabajadores no comunitarios.

Los inmigrantes son una fuerza laboral que viaja fuera de su país de origen para obtener un trabajo, algo que hasta hace algunas décadas sucedía en España, cuando se tenía que emigrar a Alemania para tener empleo. El informe del Consejo Económico y Social considera que deben apoyarse las migraciones internas, los movimientos de la fuerza laboral dentro del país, para que los desempleados de una localidad puedan cubrir vacantes en otras regiones.

"Algunos consejeros pensamos que el trabajo digno y suficiente debe ser aceptado, aunque haya que viajar para encontrarlo -considera Marquez Sánchez-. Nosotros hemos sido hasta hace poco un pueblo emigrante, y pensar ahora que de repente ya no lo somos me parece excesivo. Lo será para el que no tiene necesidad de emigrar, pero no para el que está desocupado. No hay nada peor que no tener empleo."

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