Empleados por tiempo determinado

El trabajo temporario se ha extendido en la actualidad a prácticamente todas las posiciones, aun las más altas
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22 de agosto de 2000  

Hasta hace unos años el empleo temporario estaba orientado a los puestos relacionados con la industria o producción. Sin embargo, esta tendencia se está revirtiendo. Hoy, el trabajo por tiempo determinado está dirigido a todo tipo de perfiles, incluso a los más altos.

Profesionales, técnicos y administrativos. Jóvenes, mujeres ansiosas por volver al mercado luego de educar a sus hijos y personas que superaron los 45 años. Todos tienen su lugar en las empresas de empleo eventual, que reciben un promedio de mil currículum por día y albergan entre 10 mil y 25 mil personas en su base de datos.

En la mayoría de los casos, la gente que se acerca a estas consultoras lo hace con la esperanza de conseguir un puesto efectivo. Sin embargo, hay un porcentaje que está interesado en trabajar en forma temporaria por la flexibilidad de horarios y la posibilidad de pasar por varias organizaciones desempeñando distintas funciones.

Técnicamente, el empleado eventual tiene los mismos beneficios que el fijo. La única desventaja es que no posee antigüedad.

La relación de dependencia la establece con la consultora, que se encarga de pagar el sueldo y las cargas sociales. La remuneración la fija la compañía, que por ley debe ser igual a la que percibe el empleado efectivo.

Perfiles heterogéneos

Según Eduardo March, subgerente general y director de Marketing de Manpower, consultora especializada en búsqueda y selección de personal eventual, los tres perfiles que más recurren al empleo eventual son los jóvenes, profesionales y mayores de 45 años.

"El trabajo temporario es ideal para los que todavía están estudiando y buscan el primer empleo. Esta modalidad les da la posibilidad de adquirir experiencia en distintos tipos de empresas con un horario fácilmente adaptable.

"También es útil para los profesionales que tienen otra actividad y quieren complementarla -continúa-. Por último, es una buena alternativa para los mayores de 45 años que no son absorbidos por el mercado", dice.

Alejandra Figini, encargada del área de selección de Adecco Dirección General, consultora especializada en personal eventual, prefiere no hacer distinción de perfiles.

"El empleo temporal está orientado a todo tipo de personas. Hasta hace un tiempo se lo asociaba con los puestos más bajos. Hoy ya no es tan así. El 42% de las posiciones que cubrimos son administrativas y un 2% pertenece a cargos jerárquicos", describe.

Por su parte, Catalina Fernández Mouján y Carola Wilde, directoras de la consultora de personal temporario Semper, destacan que el empleo eventual se amplió a sectores con mayor nivel de formación y, en especial, a ventas y atención al cliente.

Sin embargo, en la Argentina el empleo temporal aún no trepó hasta los puestos gerenciales, aunque hay una tendencia que está creciendo de la mano de las multinacionales radicadas en el país.

"En una economía próspera como la norteamericana, es común que los gerentes roten de una empresa a otra para cumplir proyectos temporarios. Eso les da una visión muy amplia del negocio", dice March.

El sueño de la efectivización

Uno los aspectos más tentadores del empleo eventual es las posibilidad de quedar efectivo.

Según los consultados, el trabajo temporario es una buena manera de ponerse a prueba. Si la persona trabaja bien, se queda.

"Ninguna compañía se da el lujo de dejar pasar a alguien que puede resultar valioso. Siempre busca la manera de que esa persona quede, aunque sea ocupando otro lugar dentro de la organización", dice Wilde.

Figini asegura que Adecco posee un 38% de efectivización. Aun en el caso de no permanecer, "haber trabajado correctamente fija un precedente que puede servir para el futuro".

Aunque la identificación del trabajador temporal con la empresa no es tan fuerte, existe un gran compromiso con la tarea. "No hay responsabilidad hacia la misión empresarial, pero sí hacia la práctica. El empleado eventual sabe que va a ser evaluado por su desempeño. Además, tiene claro cuál es el objetivo del trabajo, por eso posee un rendimiento más alto que el efectivo", opina Figini. Otra diferencia son los tiempos de adaptación. Mientras que el que entra a trabajar en forma permanente tiene la posibilidad de recibir capacitación, el temporal debe saber de antemano de qué se trata el trabajo para el que fue asignado.

Opinan los selectores

  • Eduardo March, subgerente general y director de marketing de Manpower: "Cuando una consultora de personal efectivo realiza la selección evalúa una serie de candidatos. Nosotros, en cambio, evaluamos una serie de puestos para un solo candidato. Es un proceso a la inversa por las características propias del empleado eventual, que es más adaptable y está preparado para realizar distintas funciones".
  • Alejandra Figini, encargada del área de selección de Adecco: "El proceso de selección es el mismo que si se tratara de un empleo efectivo. Lo que cambia es que, además de los exámenes psicológicos y de perfil, se les toma un test que mide la adaptación al tiempo de trabajo. La velocidad para integrarse a la empresa y tarea es uno de los valores más importantes en el momento de tomar a un empleado temporario".
  • Catalina Fernández Mouján, directora de Semper: "Una de las cosas que distinguen la búsqueda de personal eventual es la selección de personas que necesitan trabajar y se puedan comprometer con la tarea. Para un empleo fijo, en cambio, pesan más los requerimientos formales, como los estudios y una buena presencia".
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