En carrera: planes de desarrollo femenino

Algunas empresas buscan promover la participación femenina y evitar la discriminación. En la actualidad, las mujeres siguen sin tener acceso a los puestos de dirección
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25 de septiembre de 2005  

A pesar de que las mujeres se ganaron un espacio en el mundo laboral, su presencia en cargos medios y altos aún es reducida. Así lo afirma Lidia Heller, especialista en management femenino, que en un reciente estudio comprobó que en las grandes empresas la participación de la mujer es casi nula en puestos de presidente y vicepresidente, alcanza el 15% en los cargos gerenciales y el 22% en el nivel de jefatura de área.

Lo cierto es que ellas son minoría y para promover su carrera profesional cada vez más compañías están diseñando programas específicos de desarrollo femenino. "Las empresas implementan estos programas porque lo tienen como mandato de sus casas matrices o porque buscan realizar acciones afirmativas, en vista de que muchas mujeres no se postulan en búsquedas internas a cargos más elevados por las grandes demandas de tiempo que implican estos puestos", explica Heller.

Estos programas suelen estar incluidos en políticas de diversidad, que buscan valorar las particularidades de los empleados sin importar nacionalidad, género, cultura, religión u orientación sexual.

Aviones y computadoras

En Lockheed Martin Aircraft Argentina SA, empresa dedicada a la fabricación y el mantenimiento de aviones militares y aeropartes, las mujeres constituyen el 10% de la fuerza laboral y para darles mayor representatividad hace cinco años que se realiza una política de no discriminación e igualdad de oportunidades laborales.

"Apuntamos a hacer un cambio de cultura organizacional con perspectiva de género. Quisimos que se les diera el mismo valor a las contribuciones de mujeres y varones en el ambiente de trabajo, y estimular la complementación entre ellos", explica María Patricia Pérez, gerente de Recursos Humanos. Para eso diseñaron acciones para concientizar al personal en general sobre temas de diversidad y otras exclusivas para mujeres, como talleres de autoestima e identidad femenina. Además, las mujeres con potencial de crecimiento reciben un seguimiento personalizado y cursos específicos adecuados a sus necesidades individuales.

"Hoy hay mujeres en el taller de pintura y trabajando sobre los aviones en la parte eléctrica. Antes sólo estaban en áreas administrativas", dice Pérez.

El desarrollo femenino es también una de las prioridades de la estrategia de diversidad mundial de IBM. Según Gisel Saia, gerente de Relaciones Laborales y Comunicaciones de Recursos Humanos para IBM SSA, en la región se aboga para que las mujeres de la empresa cuenten con un ámbito favorecedor donde desarrollarse sin ningún tipo de obstáculo basado en su condición femenina. Para eso cuentan con un órgano llamado el Consejo de Mujeres y varios programas, entre ellos uno para fortalecer las competencias comunicacionales de las mujeres y otro para atraer nuevos talentos. Este último, llamado Exite Camp, permitió que este año treinta chicas de entre 12 y 14 de tres colegios de Buenos Aires asistieran a la empresa durante una semana, diseñaran una página Web y participaran de un taller de robótica.

"El número de mujeres que estudia Sistemas es muy bajo. La demanda laboral de IBM va a aumentar y no alcanzará la oferta de graduados. Queremos mostrarles a las adolescentes la posibilidad de la carrera y mantener un vínculo a largo plazo", explica Mariana Moresco, encargada de Relaciones con la Comunidad de IBM Argentina.

Programas específicos

También en el marco de su política de diversidad, Wal-Mart Argentina realiza un programa de desarrollo para mujeres con alto potencial de crecimiento.

"En la Argentina somos un poco machistas. Nosotros queremos romper esa inercia que viene del pasado, nos interesa la opinión de la mujer, no sólo porque hay una corriente muy fuerte de mujeres que quieren participar de la vida profesional, sino porque el 80% de nuestros clientes son mujeres", explica Paul Hogg, director de Recursos Humanos.

Son trece las profesionales que participan en este programa que tiene una duración de cinco años. Ellas asisten a un encuentro anual donde se actualizan sobre diferentes temas -este año fue el liderazgo- y realizan actividades diseñadas a medida.

"Les proponemos que se reúnan con el presidente y varios directores para conocer sus experiencias, porque creemos que ellas pueden agregarle valor a la organización. Los desafíos del mundo empresarial para ellas son los mismos que para los hombres, sólo les damos herramientas para que puedan transitar este camino y diseñar su propio futuro", concluye Hogg.

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